Bertín echa el cierre a su bar de Valladolid

Bertín Osborne, en la inauguración de su local en la capital vallisoletana./
Bertín Osborne, en la inauguración de su local en la capital vallisoletana.

La aventura hostelera del cantante ha durado tan solo siete meses

J. SANZ

La aventura hostelera del cantante madrileño Bertín Osborne en la que el mismo definió como «su segunda casa» en Valladolid aquí vivió y estudió de joven tan solo duró siete meses. El Rincón de Bertín, situado en el número 4 de la calle Paraíso y que estaba destinado a ser el buque insignia de una franquicia en ciernes, abrió sus puertas a bombo y platillo el 1 de abril del año pasado, con la presencia de su titular, y las cerró a finales de noviembre. El local luce hoy el cartel de Se traspasa y anuncia que lo hace por «cambio en la ubicación del negocio en Valladolid».

Pero lo cierto es que sus cuatro trabajadores se fueron a la calle y el único cambio de la franquicia ha sido su apertura en Madrid un mes después de cerrar sus puertas en Paraíso.

Las víctimas del fracaso del primer negocio hostelero de Bertín, sus empleados, intentan ahora emprender su propia aventura en un local situado justo enfrente del Rincón, entre El Escudo y el Suco este hueco lleva años cerrado, según confirmaron ayer fuentes del sector. Su interior, sí consiguen sacar adelante el proyecto, nada tendrá que ver a buen seguro con la atosigante decoración, salvo para incondicionales del artista, del conato de franquicia de Bertín en la calle Paraíso.

La música del cantante madrileño, vídeos incluidos en su televisor, hacía las veces de hilo musical de un establecimiento repleto, y es literal, de fotos suyas, incluida una de tamaño natural con la iglesia de La Antigua de fondo. En su menú, como no podía ser de otra manera, podían degustarse tapas con el nombre de sus canciones y productos de su propia marca. No caló en la ciudad.

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