Óscar Puente asume el compromiso de salir en procesión con su nueva cofradía

Óscar Puente besa la medalla de ingreso en la cofradía de El Descendimiento. /
Óscar Puente besa la medalla de ingreso en la cofradía de El Descendimiento.

El regidor ingresa «a título personal» en la hermandad de El Descendimiento en una ceremonia oficiada en la Vera Cruz

J. SANZ

«Para mí es un orgullo pertenecer a la cofradía de El Descendimiento a título personal y mi ingreso en ella responde a un compromiso adquirido hace un año con un amigo, que pertenece a esta hermandad, que cumplo ahora también por convicción», ha explicado el alcalde, Óscar Puente, después de recibir la medalla, junto a otros cuatro nuevos hermanos, por la que los cinco pasan a formar parte de la citada cofradía, en una celebración solemne que ha tenido lugar este sábado por la tarde en la iglesia de la Vera Cruz. Con ellos serán 560 los integrantes de una hermandad cuyas raíces se remontan a 1939.

El regidor aclara que su ingreso en la cofradía de El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte, de la que ya era hermano de honor en su condición de alcalde el Ayuntamiento, en la figura de Francisco Javier León de la Riva, fue nombrado como tal en 2004, no será meramente figurativo y anticipó que su intención es poder «salir con ellos en alguna de las procesiones en las que participan como un cofrade más son titulares de La Amargura de Cristo, que se celebra en la medianoche del Jueves Santo y que parte de la iglesia de San Miguel».

Puente reconoce que su agenda, como bien explicó a los responsables de la hermandad en una reunión previa junto a los otros cuatro nuevos miembros, le impedirá presumiblemente cumplir con su «compromiso» este año, ya que «carezco aún del hábito y en mi condición de alcalde, y de hermano mayor de esta y de muchas otras cofradías, también debo acompañar al resto durante la Semana Santa». Pero su intención, incide, «es desfilar con ellos en los años venideros y cumplir con mis obligaciones dentro de la cofradía en la medida de mis posibilidades».

Tradición familiar

El alcalde ha querido desvincular su ingreso en El Descendimiento de su cargo y ha incidido en que ingresa en la cofradía «por convicción y a título personal, ya que nunca he ocultado mi formación religiosa y sigo, además, la tradición familiar su padre fue cofrade de La Piedad». Y si escogió esta hermandad fue a petición de un joven amigo, Ignacio Gil cofrade de la misma desde niño, al que conoció siete años atrás en sus idas y venidas a su despacho profesional como abogado. El chico, con el que acabó entablando una amistad, le propuso el año pasado que ingresara en El Descendimiento y Puente aceptó, eso sí, siempre que fuera después de las elecciones «para evitar posibles polémicas». «Le pedí que se hiciera cofrade, como a cualquier otro amigo, para que viviera este mundo como lo vivimos nosotros», ha recordado el propio Ignacio.

El presidente de la cofradía, Juan Carlos Muelas, ha querido agradecer el gesto y ha aclarado que el regidor «es bien recibido, al igual que lo son los otros cuatro nuevos cofrades». Los cinco recibieron sus medallas al término de una misa presidida por el consiliario Javier Carlos Gómez Gómez.

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