Isaías Martínez: «El convento de Santa Catalina de Valladolid es el lugar idóneo como sede de la Junta de Cofradías»

Isaías Martínez, presidente de la Junta de Cofradías. /Ramón Gómez
Isaías Martínez, presidente de la Junta de Cofradías. / Ramón Gómez

El presidente de las hermandades de Valladolid tenía «la seguridad de que las obras de la Plaza Mayor terminarían a tiempo porque el alcalde se jugaba mucho»

Jota De la Fuente
JOTA DE LA FUENTEValladolid

Isaías Martínez afronta su primera Semana Santa al frente de las cofradías de Valladolid, desde que resultara elegido en el cargo hace apenas nueve meses, en sustitución de Felipe Esteban. Y lo hace tranquilo, pendiente del cielo y la climatología y sabedor de que este año echará de menos estar tan pendiente de su cofradía, la Exaltación de la Cruz.

–¿Cómo han resultado estos primeros meses en el cargo?

–La experiencia ha sido muy buena porque he encontrado mucha colaboración y la relación con los presidentes ha sido maravillosa.

–¿Qué proyectos tiene previsto llevar a cabo?

–Que se materialice el congreso nacional de jóvenes cofrades para Valladolid y seguir en la misma línea. De momento las miras son a corto plazo y eso significa ésta Semana Santa.

–¿La sede de la junta es la prioridad?

–Tenemos una demanda muy importante sobre el convento de Santa Catalina de Siena porque es el lugar ideal para abrir la oficina de la junta y no depender ni de Arzobispado ni de Ayuntamiento para celebrar los plenos. La iglesia del convento puede servir para cultos propios o de cualquier cofradía, actos culturales, conferencias, o para reuniones de las propias cofradías. Se puede compartir con otras entidades que considere conveniente el Ayuntamiento. Lo hemos hablado con el alcalde y la concejala de Cultura y ha habido buenas palabras. .

–¿En qué estado se encuentra esa instalación?

–Es un espacio que ya se podría entrar a utilizar sin hacer grandes obras. La calle Santo Domingo de Guzmán es un lugar emblemático en el Valladolid antiguo. También podríamos tener allí un punto de venta permanente de artículos propios durante todo el año y en la iglesia hacer exposiciones.

–¿Le han quitado el sueño las obras de la Plaza Mayor y la seguridad y rotundidad con la que el alcalde siempre ha dicho que estarían a tiempo?

–Esto es como los dibujos animados. A un lado tienes al angelito y en el otro tienes al diablo, y uno te dice que sí y otro te dice que no te lo creas. Yo tenía fe. Porque es mucho lo que se jugaba el alcalde. Estaba seguro que, de alguna manera, esa obra se iba a activar. La actitud del alcalde ha sido favorable a que estuvieran a tiempo. La calle Jesús y la calle Manzana estarán abiertas el Viernes de Dolores y el pavimento de la Plaza Mayor para que pasen las procesiones estará terminado.

–¿Cómo se ha vivido desde la Junta de Cofradías la cuestión del laicismo que se debatió en el último pleno municipal?

–Pues es curioso porque hace tiempo aprobaron que el Ayuntamiento fuera laico, pero todos los partidos políticos han dicho que la Semana Santa es lo mejor que tiene Valladolid y la actividad más importante. Y es que es así. El evento con mayor retorno económico para Valladolid es su Semana Santa, sin lugar a dudas. Todos la defienden, cada uno desde su punto de vista.

–¿En qué consiste la ayuda del Ayuntamiento de Valladolid?

–La cuantía económica es de 72.970 euros anuales –que incluyen el pago del alquiler de la sede– más todo el trabajo de la imprenta municipal. A esto debemos sumar la limpieza de la ciudad, que es muy importante, sobre todo cuando hay caballos en las procesiones, y todo el operativo de Policía Municipal. No se puede comparar lo que el Ayuntamiento da a la Seminci o al teatro de calle porque al fin y al cabo son actividades organizadas por el propio Consistorio y la Semana Santa por entidades privadas. El montaje de las tribunas también corre a cargo del municipio. Cada vez que se ha ido al Ayuntamiento se nos ha recibido bien.

–¿Podríamos decir que la colaboración de los hosteleros está a mitad de camino entre simbólica y el inicio de una línea de trabajo?

–Puede ser. De hecho, las miras eran retomar lo que se había dejado de hacer. La veintena de bares y restaurantes que han querido participar podían haberlo hecho con una menor cuantía y todos decidieron que lo mínimo eran los 100 euros que nos aportan. Algunos de los que han pagado ya eran socios protectores de la Junta de Cofradías y mantienen el dinero que nos daban todos los años.

–¿Qué opina de la procesión que se ha autorizado para el año que viene a La Oración del Huerto?

–Mis opiniones personales me las guardo para mí. Por parte de la Junta de Cofradías no ha habido apenas oposición y sí una inmensa mayoría de apoyo.

–¿Están trabajando en la remodelación de procesiones, horarios, días y sentido de las mismas?

–Nos gustaría. Luis Argüello lleva años diciendo que habría que hacer alguna modificación. Este año, cuando ha concedido la nueva procesión, ya nos hizo saber que había que mirar de una forma muy cuidada la tarde del Jueves Santo para comenzar.

–¿Eso lo tiene que revisar el Arzobispado o la Junta de Cofradías?

–El obispo auxiliar ha dicho que cuando acabe la Semana Santa quiere tener una reunión con la Junta de Cofradías para analizar esta situación. Una vez lo tuviera estudiado pretende un encuentro con las cofradías para ver qué idea tienen ellas mismas. Hay algunas que participan en la procesión de La Amargura y han dicho que tiene una procesión después y que igual era mejor centrarse solo en la suya.

Tantas como vallisoletanos

–Dijo el pregonero Nacho Foces en una entrevista que había tantas Semana Santas como vallisoletanos. ¿Está de acuerdo?

–Sí, por supuesto. ¿Cuántas religiones hay dentro del catolicismo? Tantas como personas. Cada uno tiene una visión distinta. Mi Semana Santa es como yo creo que es y no tiene que coincidir con la de los demás. Y en Valladolid no solamente tenemos la Semana Santa de los del capuchón, sino que también está la de los de fuera, la de los que ven las procesiones. Y no habría Semana Santa sin cofrades, pero tampoco la habría sin público.

–¿Podría lograrse una ruta turística de la Semana Santa durante todo el año?

–Se habló de potenciar las que se hicieron antaño por los pueblos. La Junta de Castilla y León sí está interesada en volver a retomarlo a propuesta del Ayuntamiento de Valladolid.

–¿Qué le preocupa de la Semana Santa que ya está encima?

–No tengo ninguna preocupación exceptuando el tiempo y que estamos constantemente mirando al cielo. Las previsiones no son malas, pero estamos en primavera y los chubascos no avisan.