La Virgen de Salcedón se somete a las urnas en Lastras de Cuéllar

Participantes en la votación. /M. Rico
Participantes en la votación. / M. Rico

La localidad cambiará la fecha de la romería hasta la ermita tras una consulta popular, en la que participaron más de 400 personas

MÓNICA RICOCuéllar

Los vecinos de Lastras de Cuéllar regresaron ayer a las urnas. En esta ocasión no votaban para elegir a sus representantes políticos, sino para decidir si cambiaban de fecha la celebración de sus fiestas en honor a la Virgen de Salcedón, cuyo día grande se desarrolla cada año el Lunes de Pentecostés. Al menos así ha sido hasta este año (incluido), pues los lastreños votaron ayer por adelantarlo al sábado anterior.

Más de 400 personas ligadas al municipio participaron en una consulta popular que tuvo lugar en el centro cultural, y en la que se preguntaba a los participantes por el día en el que preferían que se realizara la bajada de la Virgen a la ermita en la romería. En la consulta podían participar todas las personas, empadronadas o no, que tuvieran vinculación directa con el pueblo, mayores de 16 años y presentando el DNI. Para ello se dispusieron dos urnas en el centro Las Golondrinas, que abrió sus puertas desde las 10:00 hasta las 14:00 horas. También en el lugar se instaló una mesa con las papeletas de voto, que tenían como título 'Encuesta romería Virgen de Salcedón' y una pregunta: ¿Qué día prefiere que se celebre la bajada de la Virgen a la ermita? Las dos posibles respuestas eran sábado o lunes.

Un paraje lleno de leyendas

Sin duda al visitante que llega a Lastras de Cuéllar le sorprenden sus paisajes de pinos, ribera, lagunas, presas y molinos. En los alrededores del municipio, también se encuentra la pequeña ermita dedicada a la Virgen del Salcedón, a la que los vecinos de Lastras sin duda tienen gran devoción y cuya existencia está rodeada de algunas leyendas, que los mayores aún recuerdan. En el municipio cuentan que la ermita se construyó en el lugar en el que se encuentra puesto que a tan sólo unos metros del lugar existe una fuente donde la imagen se apareció.

Desde su construcción, la ermita es el centro de celebraciones de la romería de la Virgen de Salcedón, donde las danzas y en especial el paloteo, son protagonistas junto con la Virgen, cuya imagen ha permanecido unos días en el municipio. Durante la romería se mantienen tradiciones muy arraigadas en la localidad. Dentro de los bailes del paloteo, destaca 'el arco' que hacen los danzantes a la entrada del templo, bajo el cual pasa la imagen de la Virgen para introducirla en el templo. Igualmente se realizan, como hace años, las subastas de las andas y de la persona encargada en subir a Nuestra Señora de Salcedón al trono. Pero la devoción que sienten los lastreños por su virgen no sólo queda patente en esta jornada, sino que todos los domingos, los fieles, junto con los matrimonios mayordomos de la cofradía, visitan la ermita.

Además de la leyenda de la ubicación de la ermita, en Lastras existen otros cuentos populares que se han transmitido de generación en generación, como la de 'la pedigüeña', que es como es conocida de forma popular una antigua talla de Santa Elena. Su sobrenombre viene dado porque era la imagen a la que los vecinos de Lastras de Cuéllar le iban a pedir agua en los momentos de sequía. Esta petición se hacía de forma oficial, en procesión desde la ermita hasta la cercana fuente de Santa María de Salcedón, en la que sumergían la imagen en petición de la tan esperada lluvia. Cada vez que se realizaba la procesión y baño de la imagen, llegaba el agua.

La leyenda de la imagen continúa, y se sitúa en un caso concreto, cuando tras una larga sequía, una vez más los vecinos decidieron pedir agua y sacar en procesión a 'la pedigüeña'. Una vez más, cumplido el rito, llegó el agua. Sin embargo las lluvias comenzaron a ser abundantes y sin descanso durante varias jornadas, con lo que en lugar de salvar las cosechas, éstas se estaban estropeando. Sin saber muy bien qué hacer y si pedir nuevamente a la imagen de la Santa el cese del agua, dos de los vecinos se acercaron hasta la fuente, en la que encontraron flotando un pequeño trozo de madera que, al parecer, se había desprendido de la imagen al sumergirla al pedir agua. La leyenda popular concluye explicando cómo el momento en el que dejó de llover coincidió con el que los hombres sacaron el pedazo de madera perteneciente a Santa Elena de la fuente.

En el mismo paraje de Santa María de Salcedón nos encontramos con un espacio muy pantanoso en el que se centra otra leyenda local. En este caso la sabiduría popular cuenta que un carretero pasó por el lugar con sus bueyes, con tan mala suerte, que en el lugar con más agua quedó la carreta atrancada. El conductor comenzó a blasfemar y los bueyes a hundirse y a mayor número de blasfemias, mayor hundimiento de bueyes y carreta, hasta que todos perecieron sepultados por el barro. Dicen que aún hoy en algunos momentos si se presta atención al silencio, se escucha el sonido de las esquilas de los bueyes.

En la primera referencia escrita del municipio éste aparece como La Lastra, haciendo referencia a las piedras, más bien grandes, lisas, planas y de poco grueso, que se encuentran en este término. Posteriormente aparece ya como La Lastra de Cuéllar, apellido que se le añadió por formar parte de esta Comunidad de Villa y Tierra. Ya en el siglo XIX se lo conoce con el nombre en plural.

El resultado fue bastante claro, pues 140 personas optaron por mantenerlo el traslado el lunes, tal y como se hace en la actualidad, mientras que 266 apoyaron la idea de adelantarlo al sábado anterior. Con ello se pretende conseguir una mayor participación, pues el lunes es día laborable y todos aquellos que trabajan fuera de la localidad, donde es fiesta local, no pueden participar al cien por cien en los actos en honor a la Virgen, que tienen gran tradición y arraigo entre los vecinos e hijos del pueblo. Además, los estudiantes tampoco cuentan con esa jornada libre, por lo que el día de la romería se ve deslucido.

Y es que aunque los vecinos de Lastras no han perdido la devoción por la imagen de la Virgen, sí se ha detectado una falta de participación. Cada año eran los mayordomos los que se encargaban de todo lo concerniente a la organización de la fiesta de la romería, pero desde hace unos años apenas había voluntarios que realizaran esta labor. Y a principios de año nadie se quiso hacer cargo. Ante la falta de mayordomos, se convocó a los vecinos a una reunión, a través de la cual surgió un grupo de personas interesadas en colaborar y hacer algo no solo por la fiesta, sino por el día a día de lo que rodea a la Virgen. Son cerca de una treintena las personas lque desde el pasado abril trabajan para poner en marcha esta fiesta y constituirse en una agrupación con un reglamento. De aquí también surgió la propuesta del cambio de fecha, que ha suscitado también voces críticas. Hay vecinos que abogan por mantener la festividad el Lunes de Pentecostés, «pues es una fiesta del pueblo y para el pueblo», y que criticaban que la consulta se iba a realizar «sin seguir ningún protocolo, sin seguir las leyes, sin dar opción a los que estamos fuera».

La votación se desarrolló en un ambiente tranquilo, entre bromas por la asiduidad con la que los lastreños se han citado este año con las urnas, tras las pasadas elecciones generales, municipales y europeas; sobre las encuestas a pie de urna o los avances de participación. A partir de las 12:00 horas incluso hubo algunas colas.

Tras la consulta popular, por la tarde tuvo lugar la novena y una pequeña procesión por el pueblo con jotas y paloteos, instaurada hace unos años pensando en aquellos que no pueden acudir hasta la ermita y en quienes no pueden participar en la festividad el lunes. La romería de hoy, la última en lunes, comenzará a las 12:30 horas con el pasacalles hasta la iglesia, con el grupo de paloteos de Lastras de Cuéllar. Le seguirá la misa y, por la tarde, la novena a la Virgen y la procesión hasta la ermita, donde la talla permanecerá hasta el próximo año.