Los 130 usuarios de la residencia de mayores de El Espinar se han quedado sin enfermeras

Residencia de mayores de El Espinar. /Pedro Luis Merino
Residencia de mayores de El Espinar. / Pedro Luis Merino

La atención, según la queja del sindicato Satse, está siendo cubierta con auxiliares que no tienen la misma cualificación profesional que el personal de enfermería

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La residencia privada de ancianos de El Espinar se ha quedado sin personal de enfermería. Las bajas de las dos profesionales que venían trabajando hasta hace una semana en el centro ha originado la queja del sindicato profesional Satse en Segovia. Su secretaria provincial, Miriam Rubio, explica que una de las enfermeras que han dejado el trabajo «hace tiempo que comunicó que iba a tomarse una excedencia, por lo que ha habido margen con antelación para buscar una sustituta». El otro caso ha sido más reciente y también responde a «motivos personales»

La situación a día de hoy y desde el viernes pasado es que la residencia espinariega «no dispone de ningún profesional de enfermería en ningún turno», confirma la portavoz sindical. Lo más grave, en opinión de Rubio, es que «a los 130 residentes no se les está prestando los cuidados y la asistencia que se merecen».

La gran mayoría de los usuarios del centro, recuerda la delegada de Satse, son personas de «edad muy avanzada y con necesidades asistenciales como puede ser curas diarias de gran complejidad, la administración de mediación a lo largo del día o la manipulación y cuidados de distintos tipos de sondajes, así como de analíticas de control».

«Desbordadas» en Atención Primaria

La dirección de la residencia ha puesto los medios para intentar paliar la ausencia de las dos enfermeras, aunque las medidas no convencen a la organización profesional. Así, la delegada de Satse en Segovia considera que las auxiliares que están cubriendo las funciones de las enfermeras «no cuentan con la cualificación suficiente» para atender esas necesidades tan complejas y delicadas descritas con anterioridad.

Asimismo, en su afán por garantizar la atención a estos residentes, también se ha movilizado a las enfermeras del equipo de Atención Primaria de El Espinar, que son las que han asumido los cuidados de los ancianos «dentro de sus posibilidades». Para la secretaria provincial de Satse, esta solución ha creado otro riesgo, que es que puedan desatender su trabajo en el centro de salud.

Este 'refuerzo' también ha provocado la «sobrecarga asistencial» de las profesionales, ya que se encuentran «desbordadas», añade la responsable de Satse en Segovia. Esta coyuntura extraordinaria ha sido tratada ya con la Gerencia de Asistencia Sanitaria, que ha instado a las enfermeras a que registren todas las incidencias que vayan surgiendo con el objetivo de valorar si es necesario o no aumentar provisionalmente el personal en lo que se soluciona el problema en la residencia.

Medicamentos preparados en la farmacia

Miriam Rubio agrega a esta serie de quejas otra situación derivada de las bajas en el centro geriátrico. Se trata de que, al asumir las auxiliares tareas que corresponden a las enfermeras, para la administración de la medicación se ha llegado a un acuerdo con una farmacia de la zona para preparar y suministrar de forma individualizada los fármacos que necesita cada residente. Sin embargo, «hay que comprobarlo, firmar las pertinentes órdenes de tratamiento y vigilar si se producen efectos secundarios», expone Miriam Rubio.

La secretaria provincia de Satse ha pedido una reunión con el delegado territorial de la Junta en Segovia, José Mazarías, para plantear este problema generado en el centro de ancianos de El Espinar, amén de otras incidencias detectadas en el desarrollo profesional del personal de enfermería en la provincia, que se viene quejando de un déficit de plantilla cifrado en unos 500 trabajadores.

En lo que respecta al geriátrico espinariego, Satse se ha puesto a disposición de la dirección del centro para difundir entre sus afiliados de la provincia y del resto de Castilla y León la opción de su oferta de trabajo. Rubio admite que en muchas ocasiones las condiciones laborales que se brindan no son atractivas para quienes demandan un trabajo en este ámbito asistencial.

Por su parte, el Colegio de Enfermería también tiene conocimiento de la carencia surgida en la residencia privada y ha advertido de que el desempeño de las auxiliares y la preparación de medicación por parte de la farmacia rozan el «intrusismo».