El turismo apenas se resiente de la lluvia y se refugia en hoteles y restaurantes

Grupos de visitantes se refugian en el templete de la Plaza Mayor./Antonio de Torre
Grupos de visitantes se refugian en el templete de la Plaza Mayor. / Antonio de Torre

La hostelería mantiene las buenas expectativas de visitantes

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El álbum fotográfico que retrató el año pasado una Semana Santa pletórica de visitantes en las calles y terrazas contrasta con las instantáneas de este inicio del triduo pascual... y vacacional. Lluvia, charcos, alguna racha de viento incómoda, estas terrazas recogidas o montadas pero casi sin clientes, y viajeros diseminados por el centro de la capital. Nada que ver con las concentraciones masivas de hace algo más de doce meses. El tiempo –o mejor dicho, el mal tiempo– marca la diferencia en las postales que se llevarán de recuerdo. Paraguas, chubasqueros, plásticos, abrigos, algunas bufandas y gorros y botas de agua forman parte del atuendo del turista que ayer disfrutaba de los muchos reclamos que brinda la ciudad.

Sin embargo, a pesar de las inclemencias, los agentes del sector turístico no andan del todo desanimados con los nubarrones meteorológicos. De hecho, la concejala de Urbanismo, Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, apuntaba que, si bien las estampas del año pasado no se están repitiendo en este inicio de las jornadas fuertes de la Semana Santa, la afluencia de visitantes iba a buen ritmo. «Ha llovido menos de lo esperado y la temperatura es estupenda; además, para mañana y pasado [por este Viernes y Sábado Santos] las previsiones apuntan a que va a mejorar».

Encomendada a los resquicios de tregua en unos pronósticos meteorológicos pasados por agua, la edil asevera que en Jueves Santo, «se han cubierto todos los grupos de las visitas guiadas» que tiene en la cartera la empresa municipal.

Siete rutas copadas

Tampoco se han doblado o triplicado turnos, algo que sí se hecho en otras ocasiones del calendario festivo debido al aluvión turístico animado por un tiempo más benigno. De Santos se muestra moderadamente satisfecha con que, pese a la lluvia, se contrataran siete grupos, que al fin y al cabo es la oferta que existe. Cinco (tres por la mañana y dos por la tarde) de la ruta tradicional de patrimonio, con el eje Acueducto, Catedral y Alcázar como protagonista; uno para adentrarse en la Judería, y el de paseo al anochecer. «La oferta está cubierta», incide la concejala.

Para De Santos, el mejor indicio de todos es que «ya hay programadas muchas reservas». A falta de 24 horas, las visitas guiadas estaban prácticamente ocupadas. Luego –matiza la responsable municipal– hay que tener en cuenta los turistas de última hora, que son «imprevisibles». Estos visitantes más rezagados suelen ser en buena parte madrileños que deciden en el último momento coger el coche o el tren para pasar el día en Segovia, explica Claudia de Santos.

Esas reservas y la experiencia de otras ocasiones hacen pensar que «la ocupación pueda estar entre el 90% y el lleno»·. Y lo que es mejor, apostilla De Santos, «esto quiere decir que la gente duerme en la ciudad», en referencia al caballo de batalla turístico que libra la capital desde hace tiempo y que no es otro que el aumento de las pernoctaciones.

Por lo tanto, la responsable municipal cree que «el agua no ha influido tanto» en la llegada de turistas. Sin embargo, los miles de viajeros que acuden estos días a la ciudad para admirar la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional tras años de empeño, no van a poder disfrutar en su máximo esplendor religioso del respeto, la devoción, la imaginería y la tradición de los actos sacros al aire libre y de las procesiones. Al menos, ayer los chubascos vespertinos hicieron que se suspendieran traslados de imágenes a la Catedral.

«Es una pena», coincidían en el lamento la concejala de Patrimonio Histórico, Turismo y Urbanismo y el presidente de la Agrupación de Industriales de Hostelería de Segovia (AIHS). Roberto Moreno expresaba su pesadumbre por el deslucimiento que el mal tiempo ha causado a los actos centrales de la Semana Santa de la capital. El responsable gremial también compartía la impresión de la edil sobre las elevadas expectativas turísticas depositadas en estas fechas, las cuales seguían casi intactas pese a las inclemencias del tiempo y la imagen de terrazas vacías y calles menos pobladas.

Cuando la lluvia ha arreciado, los visitantes han buscado refugio donde han podido: soportales, bares, cafeterías, hoteles y también monumentos que quizás no formaban parte de su ruta pero que, como no hay mal que por bien no venga, de paso han visitado, como la Catedral.

Roberto Moreno cree que ese mal tiempo no ha incidido demasiado en las reservas de hoteles, ya que las cancelaciones se han de hacer con un margen mayor de tiempo si el cliente no se quiere exponer a una penalización económica. Por lo tanto, aunque ha habido anulaciones, De Santos y Moreno destacan que tanto alojamientos y comedores rozan los llenos, sobre todo a la hora del yantar.

No en vano, una de las 'cofradías' más numerosas de cuantas desfilan estos días por Segovia es la de los turistas devotos de la buena mesa y de la gastronomía tradicional que ofrecen los 523 restaurantes registrados a lo largo y ancho de la provincia por el Boletín de Coyuntura Turística de la Junta. Para hacerse una idea, si se suman todos los ciudadanos empadronados en la capital y Palazuelos de Eresma ocuparían las 58.843 plazas disponibles en estos establecimientos y aún sobrarían en torno a mil.

La Semana Santa devuelve los llenos a la mayoría de los restaurantes; aunque con la lluvia, el aluvión de visitantes se quedó en fuerte chaparrón, pero el negocio del cuchillo y tenedor funcionó. El presidente de la AIHS anticipa que los días más fuertes habrá negocios que redoblarán turnos.

La Policía Local también reconocía que la afluencia de visitantes ha sido algo más contenida que en fechas muy señaladas, como pueden ser los puentes festivos. A lo largo de la jornada solo se prohibió el acceso de vehículos al barrio de San Millán después de que todos los aparcamientos estuvieran al completo. Los 'parking' de Padre Claret y Oblatas rozaron el 'completo' en las horas centrales, con ocupaciones en torno al 90%. Asimismo, no hubo que cortar el tráfico desde la plaza de Artillería al casco histórico. Los agentes también reforzaron el tránsito de peatones por la zona del Arco del Socorro en un momento en el que el trasiego de turistas fue mayor.