La UVA da un «toque» a la Diputación para que financie becas como hace con IE University

Grupos de alumnos esperaban ayer para entrar en clase en el campus María Zambrano de la UVA en Segovia. /A. de Torre
Grupos de alumnos esperaban ayer para entrar en clase en el campus María Zambrano de la UVA en Segovia. / A. de Torre

El vicerrector compara sus 2.313 matrículas con las 1.080 de la entidad privada para reclamar el apoyo comprometido por el anterior presidente provincial

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid (UVA) en Segovia saca músculo. La escenificación de la presentación de los datos de este inicio de curso anticipaba la andanada, sin aspavientos ni gestos torcidos. El ágora reunió a los directores de los tres centros que componen la sede –Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación; Educación, y Escuela de Informática–, con el vicerrector, Agustín García Matilla, a la cabeza. Todos los responsables apelaron al «orgullo» que rezuman los números en este inicio del curso académico.

Para las cabezas visibles de las ramificaciones de la sede segoviana, el aumento de las matriculaciones de nuevo ingreso es un «éxito». Las inscripciones de estudiantes que empiezan su andadura universitaria en alguna de las titulaciones que ofrece el campus María Zambrano han subido un 15% en comparación con el ejercicio 2018-2019. Y en la punta de lanza de este mayor tirón de la UVA en Segovia está la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación, con el grado de Publicidad y Relaciones Públicas como principal valedor. Este centros ha registrado un crecimiento de su alumnado de primer curso del 16,6%, especificó la vicedecana, Marta Laguna.

Así, el vicerrector blandió el dato definitivo, el que cuantifica la comunidad estudiantil que cursa ahora en el campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid. García Matilla subrayó de palabra la cifra: 2.313 matriculaciones. Empuñó en su discurso este 'arma' y apeló a las instituciones para que tengan más atenciones con la sede.

El viejo convenio con la SEK

En concreto, el vicerrector llamó simbólicamente a la puerta de la Diputaciónm con cuyo anterior presidente, Francisco Vázquez, ya se alcanzó un acuerdo para que se apoyara económicamente, mediante una subvención directa, a la entidad académica. «Esperamos que cumplan su compromiso», indicó el vicerrector. La nave de la institución provincial ha cambiado de patrón. Ahora la dirige Miguel Ángel de Vicente. El vicerrector confía en tener próximamente una entrevista con él para pulsar si esa declaración de intenciones sigue en pie. Antes, la idea era la de aprovechar la ayuda provincial para costear el equipamiento de la segunda fase del campus; pero ahora García Matilla considera que la Diputación puede respaldar la labor de la UVA en Segovia de otra manera. También con dinero, pero destinado a becas.

El «toque» de atención –como lo calificó el vicerrector– a la Corporación provincial no es caprichoso. El representante universitario defiende la solicitud con la fuerza que dan los números de matriculaciones, sino también recurre a las comparaciones para conmover la voluntad de la Corporación presidida por De Vicente. «El día del acto de la inauguración del curso, IE University declaraba tener 1.080 estudiantes en su campus segoviano», un contingente que supera por sí solo el alumnado que está matriculado en la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación, cuya comunidad asciende este año a 1.516 futuros egresados. De ellos, 385 son de nuevo ingreso. En este ejercicio debutan 612 alumnos.

El convenio suscrito en su día entre la Diputación y la SEK sobre el convento de Santa Cruz la Real, sede hoy de IE, recogía ya la cesión para la utilización académica de las instalaciones «sin contraprestación económica» por parte del centro privado de enseñanzas superiores, recuerda Agustín García Matilla. Además, en dicho acuerdo se incluye también el reparto de becas por parte de la Corporación segoviana. El vicerrector viene a pedir implícitamente el mismo trato para la Universidad de Valladolid, que ya ha hecho recientemente un «enorme sacrificio» con la reserva de dos millones de euros para el equipamiento de las nuevas instalaciones, las del «campus más moderno de España», ensalza con orgullo el responsable de la institución académica.

Por cierto, que los directores de los centros y el propio vicerrector ratificaron que la puesta en funcionamiento de la anhelada segunda fase del María Zambrano se producirá entre febrero y marzo. Por el momento, la mudanza de la Escuela de Ingeniería Informática de santa Eulalia está prevista para el periodo vacacional de Navidad, según matizaron fuentes universitarias.

La referencia sobre cuánto dinero tendría que poner la Diputación para colaborar con la actividad del campus público está en Soria. Según comentó el vicerrector, la Diputación de dicha provincia y la UVA alcanzaron un acuerdo para que la primera asignara una partida de 200.000 euros. Ese podía ser el espejo en el que mirarse, incidió Agustín García Matilla. «Esta colaboración se traduce en becas y distintos proyectos coordinados entre ambas partes para el beneficio de la provincia, destacó el vicerrector.

«Motor cultural y económico»

«El éxito de esta experiencia intercentros se basa en la calidad de la docencia, en la atención que brinda el Personal de Administración y Servicios, siempre pendientes de nuestro objetivo, que son los alumnos». En este alegato final para convencer a la Diputación, el vicerrector del María Zambrano enarboló la bandera de la presencia e implicación del campus en la vida de la ciudad y de la provincia. El curso pasado, la sede segoviana albergó más de 150 actividades distintas, una tercera parte de las mismas con varias jornadas de duración. «Esto significa que todos los días hubo en el campus al menos una actividad complementaria, y en ocasiones coincidieron hasta cuatro».

Para Agustín García Matilla, este frenesí en pos del conocimiento y del saber que genera la UVA convierte a la institución universitaria en «un motor de desarrollo educativo, cultural, social y económico» tanto para la capital como para el resto del territorio segoviano.