Las termas halladas en Confloenta se sitúan entre las mayores conocidas en la región

Visita al yacimiento del Duratón. /El Norte
Visita al yacimiento del Duratón. / El Norte

La investigación llevada a cabo este verano ha permitido detectar un culto salutífero de aguas único

El Norte
EL NORTESegovia

Por tercer año consecutivo, la Diputación trabaja por poner en valor el yacimiento de Confloenta, ubicado en la zona sepulvedana de Duratón, donde arqueólogos, historiadores y estudiantes llevan a cabo excavaciones desde 2016, dirigidos por el investigador Santiago Martínez Caballero, director del Museo de Segovia. Ayer mostró al presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, así como al expresidente y actual vicepresidente de las Cortes de Castilla y León, Francisco Vázquez, al diputado de Cultura, Juventud y Deportes, José María Bravo y al alcalde de Sepúlveda, Ramón López, en qué situación se encuentran los trabajos, para los que la institución provincial ha destinado en sus últimos presupuestos 50.000 euros.

Las inversiones realizadas hasta ahora han permitido al equipo de Martínez Caballero, quien comparte coordinación del trabajo con el profesor Gonzalo Ruiz Zapatero, del departamento de Prehistoria, Arqueología y Ciencias Historiográficas, fechar en el siglo II después de Cristo un amplio edificio de baños de la única ciudad romana de la provincia potencialmente explorable al completo. Esta construcción, identificada como las termas del sur, habría estado en uso durante dos centurias −hasta el siglo IV d.C−, según han extraído los investigadores de las diferentes labores de excavación, análisis e identificación, y tal y como explicabó ayer Santiago Martínez.

Durante la visita, las autoridades compartieron impresiones con la treintena de personas que trabaja en el yacimiento. Desde hace un mes se ha retomado la intervención del año pasado en las termas del sur, centrando los esfuerzos en la prosecución de la exploración de las estancias de baños y servicios, así como en la delimitación del perímetro del edificio. Esto ha llevado, según indicó Martínez, a la apertura de una nueva superficie del complejo de 730 metros cuadrados.

Una piscina

«Hemos continuado la excavación del caldarium y hemos abierto el área de la palestra, un amplio espacio al aire libre destinado a ejercicios, donde además se ha localizado un gran natatio, una piscina de grandes dimensiones; de unos 16,4 por 10 metros», señaló Martínez Caballero, quien indicó que esta área de esparcimiento conserva amplios restos de los pavimentos de sus suelos, tanto en el exterior como en el interior de las salas que se abrían hacia el patio central. Además, durante estas excavaciones, los arqueólogos han localizado también la entrada principal del edificio, conformada por un pórtico columnado, el Kardo Máximo, que se abría a la calle principal de la ciudad, que recorre la fachada occidental; según el responsable de las excavaciones, «la principal de las termas»

No ha sido éste el único espacio donde han trabajado los investigadores, quienes también han intervenido durante este tiempo en el área de servicio de las termas y, de manera principal, en la conclusión de la excavación del gran praefurnium; el horno que alimentaba de aire caliente a las cámaras ('hypocaustum') situadas bajo los suelos de las salas de baños calientes (caldarium) y templados ('tepidarium'), así como a las colocadas en las paredes (concametariones) de esas mismas salas, destinadas a calefactar estos espacios de baños.

En cuanto a las sorpresas más llamativas que han deparado estas nuevas prospecciones, el responsable de las investigaciones hizo referencia a la detección en el cuerpo de baños de una serie de objetos, como figuras en terracota, vasos de ofrendas o fragmentos de aras, que los investigadores vinculan a la existencia de un espacio de culto dentro de las termas destinado a la veneración de una divinidad salutífera y posiblemente dedicado a la diosa Fortuna. «Es un dato importantísimo, pues este tipo de cultos salutíferos es habitual en época romana, principalmente en edificios de baños (balnea) asociados a manantiales y sugerencias naturales de agua», explicó Martínez Caballero, quien matiza que «aunque no es raro, no es muy común en termas urbanas públicas (thermae), alimentadas con aguas procedentes de un acueducto, como es este caso de Confloenta». Esta circunstancia otorga un valor añadido al complejo, según el director del Museo de Segovia, ya que supone que las de Confloenta sean «las únicas termas urbanas en Castilla y León en las que se ha detectado este culto salutífero de aguas».

Martínez Caballero calcular la extensión total de estas termas en una superficie mínima de alrededor de 2000 metros cuadrados. Estas dimensiones convierten a las termas del sur de Confloenta en una de las mayores conocidas a día de hoy en Castilla y León , solo superadas por las de Clunia.