Tercer encierro de Cuéllar: rápido y peligroso en el tramo urbano

Una de las carreras en el tramo urbano del tercer encierro./M. Rico
Una de las carreras en el tramo urbano del tercer encierro. / M. Rico

Los servicios médicos atienden varios heridos por caídas y contusiones, sin lesiones por asta de toro

MÓNICA RICOCuéllar

Los toros de Condesa de Sobral protagonizaron este martes un tercer encierro rápido y peligroso en las calles de la villa de Cuéllar. El encierro comenzó muy movido por el campo ya desde la salida de los corrales de Puente Segoviano, donde los jinetes no pudieron controlar a la manada. En apenas diez minutos, bravos y cabestros habían cruzado ya el pinar y el paso de Las Máquinas y se dirigían hacia el campo, donde los caballistas consiguieron parar al grupo y realizar un largo descanso, antes de cruzar el primer túnel bajo la autovía.

La normalidad fue la tónica con la que continuó el trayecto campero, que únicamente contó con cinco reses, pues de las seis escogidas inicialmente una falleció hace unos días, por lo que la organización optó por adquirir un nuevo novillo a la ganadería, pero decidió que no participara en el encierro ante la imposibilidad de que se hermanara con el resto de la manada. El astado descansaba desde ayer en los corrales de la plaza de toros para participar en la novillada de esta tarde.

Respecto al trayecto urbano, desde los primeros metros la carrera comenzó muy rápida, con un bravo abriendo el grupo y dejando momentos de peligro, pues venía derrotando de lado a lado de la calle. Durante todo el tramo urbano la manada se disgregó varios metros, aunque la carrera continuó con fuerza hasta la plaza de toros. El encierro urbano duró apenas tres minutos desde que la manada entró en el Embudo.

Un día más no hubo que lamentar heridos por asta de toros, aunque los servicios médicos atendieron en la enfermería y los distintos puntos de asistencia del recorrido a varias personas con distintas contusiones por caídas y golpes.

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