La recuperación del Pajarón marca el 183 aniversario de la Sargentada de La Granja

Aspecto actual del antiguo cuartel del Pajarón. /Óscar Costa
Aspecto actual del antiguo cuartel del Pajarón. / Óscar Costa

La Sociedad Castellarnau celebra en Prado Palomo el aniversario de la rebelión de los sargentos

El Norte
EL NORTESegovia

El 12 de agosto de 1836, un grupo de sargentos de la guarnición y de la Guardia Real del Palacio de La Granja de San Ildefonso protagonizó una sublevación con la que pretendieron que la regente María Cristina de Borbón restableciera la vigencia de la Constitución de 1812 y nombrara un gobierno liberal progresista. Fue la llamada Sargentada de La Granja, llevada a cabo mientras la familia real pasaba su estancia de verano en el Palacio del Real Sitio.

Desde hace dieciocho años, la Sociedad Castellarnau de Amigos de Valsaín La Granja y su Entorno viene rememorando este acontecimiento, la rebelión liberal que realizaron los militares de la guarnición que estaban alojados en el cuartel del Pajarón y que emprendieron el levantamiento al conocer los que se estaban produciendo en otras ciudades españolas.

También cuentan las crónicas que la guarnición llevaba tres meses sin cobrar sus sueldos, y que la orden que recibieron, que prohibía cantar «himnos patrióticos», encrespó aún más los ánimos. Y así se levantaron los sargentos, varios soldados y miembros de la Guardia Real a las ocho de la tarde de aquel 12 de agosto de hace 183 años, dando gritos de «¡Viva la Constitución! ¡Viva Mina! ¡Viva la Inglaterra!». Otras fuentes relatan que el segundo regimiento de la Guardia Real, de acuerdo con mandos militares y con el apoyo de parte de la prensa, se dirigió al Palacio Real para reclamar a la regente María Cristina que reinstaurase la Constitución de 1812 y la derogación del Estatuto Real de 1834.

Fue un episodio del convulso siglo XIX de España que supuso el fin del llamado Antiguo Régimen. La Sociedad Castellarnau recuerda este acontecimiento de la Sargentada cada verano desde 2001. Lo hizo ayer de nuevo en Prado palomo, el espacio de zona verde situado al otro lado de la carretera que hoy se llama paseo de Don Juan de Borbón y que la separa del edificio (casi en ruina total) del Pajarón, llamado así porque fue un gran pajar y cuartel con este nombre de donde partieron las tropas sublevadas hacia el Palacio Real.

Las 'Aleluyas de la rebelión de los sargentos' hicieron pasar un buen rato a los vecinos y visitantes que acudieron a Prado palomo para rememorar el hecho histórico. Y la Sociedad Castellarnau recordó de nuevo que la conmemoración, además de para celebrar la efeméride, se organiza desde hace dieciocho años con otra finalidad, «impedir la desaparición del Pajarón», es decir, el edificio del antiguo cuartel «donde se tramó este motín que cambio la historia del país y que el Ayuntamiento del Real Sitio ha pretendido derribar a lo largo de los últimos veinte años para construir edificios de viviendas».