La UVA recibirá mañana las obras de la segunda fase del campus María Zambrano

Nuevos edificios construidos en el campus María Zambrano./Antonio Tanarro
Nuevos edificios construidos en el campus María Zambrano. / Antonio Tanarro

La inauguració de los edificios tendrá lugar en septiembre, según el nuevo vicerrector

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

La empresa constructora entregará mañana, 15 de marzo, las obras de ampliación del campus María Zambrano a la Universidad de Valladolid (UVA), una vez terminados los edificios correspondientes a la segunda fase del proyecto, según conformó ayer el vicerrector de la UVA para el campus de Segovia, Agustín García Matilla. Una vez recibidos los nuevos inmuebles, intervendrá la Unidad Técnica de Arquitectura de la propia Universidad, que será la encargada de revisar con minuciosidad si todo está en condiciones. «Después, ya para el mes de mayo, empezaremos con el traslado. Lo primero que está previsto trasladar son los despachos de los profesores. La inauguración tendrá lugar ya en septiembre, con el comienzo del nuevo curso», desveló García Matilla. En cualquier caso, después de casi tres años de trabajos para construir la segunda fase, hay un nuevo calendario que los responsables confían en que se cumpla después de los sucesivos retrasos acumulados. Hasta ahora, si no era la falta de financiación, era la sobredimensión de un proyecto faraónico en unos tiempos que imponían apretarse el cinturón; y si no, el hallazgo de un vestigio arqueológico o si no las dificultades planteadas a las excavaciones por un terreno hostil. Esa cronología, que en la UVA esperan que sea la definitiva.

Luego –como apunta Agustín García Matilla– habrá que revisar las instalaciones y ver el mantenimiento del edificio, así como la parte del equipamiento y las conexiones informáticas. La siguiente parada en el calendario programado es el verano. Los profesores aprovecharán las vacaciones para mudarse a los nuevos despachos. Y ya en otoño, con el nuevo curso académico, la anhelada inauguración, desgrana el vicerrector, quien advierte de que, a pesar de todo, «el ciclo no quedará cerrado».