Las peñas, el perejil de todas las salsas

Concurso de bebedores en bota de la peña La Plaga. /M.R.
Concurso de bebedores en bota de la peña La Plaga. / M.R.

Los grupos oficiales ponen cada día la banda sonora a la fiesta y organizan citas gastronómicas, entre otras actividades

MÓNICA RICOCuéllar

En toda fiesta que se precie, el papel de las peñas es imprescindible. Con su color y alegría llenan todas las actividades festivas. En Cuéllar también son los encargados de organizar muchas de ellas diariamente, consiguiendo así el disfrute y la diversión de todos los vecinos y visitantes. Ya desde primera hora de la mañana, las peñas se hacen oír, puesto que son las encargadas, junto con diferentes grupos de dulzainas, de animar las dianas y pasacalles y el baile de la Rueda hasta la llegada del encierro en los primeros compases de cada día. También se encargan de la animación de probadillas y chateos, poniendo así una especial banda sonora a las fiestas.

Tras su participación en los actos previos del viernes y en la apertura oficial de las fiestas, el sábado, la encargada de abrir las actividades programadas fue La Plaga, que el sábado por la noche celebró su tradicional baile de rueda nocturno. Pero si hablamos de tradiciones y de La Plaga, hay que destacar el concurso de bebedores en bota, una iniciativa que este año cumplió su vigésimo séptima edición y que contó con un buen número de participantes y de público, que consiguen que cada nuevo certamen tenga una gran acogida.

Lo mismo ocurre con la Noche Amarilla, una iniciativa de la Peña El Embudo que cada domingo ofrece cientos de raciones de sopas de ajo. Y es que las peñas en Cuéllar, en varias ocasiones a lo largo de estos días, se encargan de dar de beber y comer a los vecinos. Sus locales siempre están abiertos a vecinos y visitantes, y en ellos se desarrollan multitudinarios almuerzos con los que reponer fuerzas y poder seguir disfrutando de las actividades.

Almuerzo del segador

Tras los madrugones para ver los encierros y la probadilla, la tradición manda que es la hora de almorzar. La estrella es el almuerzo del segador, pero existen muchas otras posibilidades en forma de guisos, raciones, bocadillos, embutido, carne a la parrilla o a la plancha…. Son muchos los locales que acogen a sus peñistas durante estos instantes de descanso, entre ellos los de las peñas oficiales.

Estas se suelen encargar también de realizar bocadillos para los socios que acuden a los festejos taurinos de plaza durante las tardes, o bien sustituirlos por dulces (o añadirlos). Pero no son únicamente los peñistas los agraciados en disfrutar de ricos platos, pues algunas de estas agrupaciones también incluyen en su programación distintas citas gastronómicas. Así lo hizo el pasado domingo la peña El Embudo, con sus ricas sopas de ajo, que con ingredientes tan sencillos como los dientes de ajo, rebanadas de pan duro, caldo, sal, pimentón, aceite de oliva y jamón serrano, consiguieron un guiso de primer nivel, al que se le puede añadir huevo, según los gustos. La sopa se sirve al modo tradicional, en cuencos de barro y fueron muchos los vecinos que agradecieron una ración caliente de este plato típico.

La cita gastronómica de las peñas por excelencia tendrá lugar esta misma noche, con la celebración de la tradicional 'verbenilla del huevo frito', una iniciativa organizada por la panda El Soto que cuenta con cientos de fieles, que además pueden ver en el momento cómo se fríen los huevos, que se sirven sobre un pedazo de pan. También son muchos los que se animan a degustarlos al momento en la plaza de la Huerta Herrera, donde se celebra el evento cada martes de toros, con decenas de los miembros de la panda ataviados con delantal y espumadera para atender al más de millar de personas que cada año acude a la cita. La Panda El Soto también celebró ayer el primero de sus encierros del chupete, que se repetirá mañana, con unas reses que hacen las delicias de los más pequeños, que imitan en parte el recorrido que realiza el encierro tradicional, al pasar por la calle Las Parras.

Otra de las peñas oficiales es El Pañuelo, que celebró ayer su 'día azul', en el que destacó la novena edición del 'descenso de San Pedro', en el que decenas de personas se empaparon de agua y de diversión en una refrescante iniciativa que llenó la plaza Mayor de animación con un tobogán gigante.