El octavo Festival Solidario de Manos Unidas reúne a cientos de cuellaranos

Uno de los grupos infantiles que participaron en el festival./M. R.
Uno de los grupos infantiles que participaron en el festival. / M. R.

La iniciativa consigue recaudar 10.500 euros para un proyecto educativo en la república africana de Benin

MÓNICA RICOSegovia

El pabellón polideportivo de Cuéllar fue un gran escenario. El recinto dejó a un lado por unas horas su actividad deportiva habitual y dio paso a la música, el baile y la solidaridad. El pasado sábado acogió la octava edición del Festival de Manos Unidas, organizado por el arciprestazgo de Cuéllar, con el fin de recaudar fondos para un proyecto educativo en Benin. Y los cuellaranos se volcaron con la iniciativa a favor de los niños de la república africana.

En el pabellón se dieron cita más de una decena de grupos de la villa y su comarca. Sumaron más de 250 personas en el escenario, más de un centenar de empresas colaboraron y una decena más participaron como patrocinadores. Con ellos, 90 voluntarios de todas las edades, muchos implicados desde días antes en la elaboración de dulces y manualidades para la venta, y la colaboración de las tres asociaciones de madres y padres de los tres colegios de Cuéllar, de Protección Civil, personal sanitario y el Ayuntamiento de la villa.

Para la mejora del acceso a la educación primaria en Toviklin

Los 10.500 euros recaudados en el festival solidario del pasado sábado se sumarán a otras cantidades que se están recogiendo durante estas semanas. Con la suma de todas,se intentará alcanzar los 34.488 euros, importe total del proyecto de mejora del acceso a la educación primaria en Toviklin, en la república africana de Benin. El proyecto se sitúa en el Departamento de Couffo, en la zona sudoeste del país, uno de los menos desarrollados del mundo. La mayoría de la población vive en pequeños poblados alejados de las ciudades y su economía está basada en una agricultura muy rudimentaria con la que difícilmente sobreviven. Estos poblados cuentan con estructuras escolares muy precarias y tienen una baja tasa de escolarización. Debido a la situación de pobreza, ha existido tradicionalmente una resistencia a la escolarización, derivada de la pronta incorporación al trabajo de los niños y niñas. Desde muy temprana edad, las niñas en las tareas domésticas y los niños en el campo, desempeñan labores que les mantienen fuera de la escuela. En 2012 se fundó la escuela primaria católica de la parroquia. Tuvo una gran acogida y en sólo dos años contaba ya con unos 150 alumnos. La demanda de plazas de primaria aumentó cada año y las infraestructuras pronto resultaron insuficientes. La escuela tiene ahora un módulo de tres aulas, que Manos Unidas apoyó hace dos años, y otro muy precario donde los alumnos estudian a la intemperie y están expuestos a la lluvia. La escuela tiene 214 alumnos divididos en seis clases, y sólo tres de ellas tienen unas condiciones dignas. Manos Unidas tratará de realizar otro módulo de nuevas aulas para los pequeños, niños y niñas de entre seis y once años. El socio local participará en el proyecto con el aporte del equipamiento necesario para las nuevas aulas y el material escolar. La comunidad beneficiaria participará en las tareas de construcción, proporcionando el agua, allanando el terreno y colaborando que todas las tareas en las que su ayuda sea necesaria.

Durante toda la tarde, más de un millar de personas pasaron por las instalaciones del pabellón para disfrutar del festival, que comenzó pocos minutos después de las seis con la actuación del grupo de country de Nava de la Asunción. Sobre el escenario le siguieron la escuela de baile moderno de Cuéllar, cuyos integrantes dieron paso a los de la escuela Nirvana.

En esta actuación, los grupos de niños y jóvenes de la escuela Nirvana pusieron en escena un breve musical de Queen. Desde los más pequeños hasta los más mayores, incluidas las alumnas de ballet, fueron subiendo al escenario para interpretar algunas de las canciones más famosas del grupo. Y conquistaron al público, porque no paró de corear y aplaudir cada uno de los temas. Después fueron los alumnos de los colegios de San Gil, La Villa y Santa Clara quienes subieron al escenario. Cada grupo interpretó las canciones que había preparado en su centro con motivo del Día de la Paz.

Cabe destacar que las asociaciones de madres y padres de los centros educativos también colaboran cada año con la campaña de Manos Unidas. Ponen a la venta distintos objetos y entregan toda la recaudación a la causa. Este año han vendido unas pequeñas linternas-llavero con forma de pintura, con lo que recaudaron otros 1.500 euros que donaron a la organización del festival.

Tras un descanso, en el que los asistentes aprovecharon para comprar los productos de Manos Unidas, artesanía elaborada por los voluntarios e incluso dulces y bocadillos, las actuaciones continuaron con la charanga La Huevera, que hizo bailar con sus ritmos fiesteros a buena parte del público, sobre todo, como es lógico, a los más jóvenes.

Luego fue el turno de las actuaciones de los primeros grupos de gimnasia rítmica, el grupo Alma Flamenca, de Portillo, y de nuevo las alumnas de gimnasia rítmica. El broche del festival solidario fue la actuación del coro joven de la parroquia.

El sorteo de regalos, con el que se entregaron 125 detalles donados por los colaboradores, puso el punto final al festival pasadas las diez de la noche. Y en el recuento la recaudación fue de 10.500 euros.

Continuidad

Aunque el acto central organizado por el arciprestazgo, el FestivalSolidario, ya terminó, la campaña de Manos Unidas continuará durante el mes de marzo. El mismo día 1 tendrá lugar la lectura y entrega de premios de los textos ganadores del concurso 'Cuentos solidarios'; y el día 2 abrirá sus puertas el ya tradicional rastrillo solidario en la calle San Francisco, donde permanecerá hasta el 11 de marzo.

Además, el 9 de marzo se celebrará la tercera edición de la Cena Benéfica, una convocatoria que tendrá lugar en el restaurante Fonsi y que también contará con una actuación y una velada musical. Los organizadores indican que quienes deseen colaborar pueden hacerlo comprando boletos para el sorteo de un viaje a Galicia para dos personas: están a la venta en las parroquias del arciprestazgo y a través de los voluntarios de Manos Unidas.

Balance

En la campaña, el arciprestazgo consiguió reunir el año pasado una recaudación total de 26.259 euros, una cantidad de la que la mayor parte, 10.615 euros, se lograron con la celebración del Festival Solidario. Con el rastrillo Manos Unidas consiguió 2.844 euros; con la cena benéfica, 1.700; en la cena contra el hambre ,505; las colectas recaudaron casi 5.300 euros, las rifas 3.800 y el resto lo obtuvo a través de distintas acciones y donativos.

Desde 2012 el acto de mayor importancia de esta campaña es el Festival Solidario. En sus ocho años de celebración ha conseguido recaudar más de 70.000 euros, han colaborado más de 800 voluntarios y por su escenario han pasado más de 4.000 personas con sus actuaciones. Además, cientos de empresas colaboran cada año.