Los niños saharauis se despiden de sus familiares de acogida en Segovia

Los pequeños, con sus padres de acogida, en la alameda de la Fuencisla antes de partir./El Norte
Los pequeños, con sus padres de acogida, en la alameda de la Fuencisla antes de partir. / El Norte

regresan a los campamentos de Tinduf tras finalizar un nuevo ciclo de los 'Vacaciones en paz'

EL NORTESegovia

Hace unas horas, salieron de Segovia, con rumbo al aeropuerto de Valladolid, para abordar el avión que había de llevarlos después a la ciudad argelina de Tindouf, desde donde todavía les quedaba un buen trecho para estar nuevamente con sus familias, en los campamentos de refugiados. Los niños y niñas saharauis que han pasado el verano con familias segovianas se despidieron, con alguna lagrimilla en los ojos, de un verano que han podido disfrutar al máximo con sus ‘padres’ y ‘hermanos’ segovianos.

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Segovia, organizadora en la provincia del programa Vacaciones en Paz, ha agradecido a las familias de acogida –en nombre de este pueblo, de estos niños y niñas, y en el suyo propio– sus desvelos y solidaridad. Agradecimiento que se extiende a las instituciones y particulares solidarios con la causa saharaui.

La asociación segoviana siente «la satisfacción» de haber colaborado, con el programa Vacaciones en Paz, a que a estos pequeños les sea más llevadero el exilio de su patria, el Sáhara Occidental, de donde, hace ya cuarenta y dos años, echaron a sus padres y abuelos (incluso en algún caso bisabuelos) por la ocupación militar que Marruecos, «ilícita e ilegalmente», hizo de su territorio «con la complicidad del último gobierno de la dictadura franquista», subrayan fuentes de Amigos del Pueblo Saharaui.

La asociación segoviana reitera su «compromiso» con el pueblo saharaui, no solo para facilitarle ayuda humanitaria, sino también para luchar por que, de una vez por todas, el Gobierno de España «cumpla con su obligación de concluir el proceso de descolonización del Sáhara Occidental, en cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas».

La despedida de los niños de sus familias de acogida tuvo lugar en la alameda de la Fuencisla. Algunos pequeños también viajaron a Valladolid desde Cuéllar. A estas horas, estarán ya con sus padres, a la espera de que llegue un nuevo verano y puedan, de nuevo, regresar a España para disfrutar de otras merecidas vacaciones en paz.