Madrid da el primer paso para regular el tráfico en Navacerrada con semáforos

Los dos semáforos instalados por la Comunidad de Madrid, uno en cada sentido de la marcha, ya funcionan en el puerto de Navacerrada./Venta Marcelino
Los dos semáforos instalados por la Comunidad de Madrid, uno en cada sentido de la marcha, ya funcionan en el puerto de Navacerrada. / Venta Marcelino

La media diaria de vehículos en este punto que une Segovia y la Comunidad vecina es de 4.322

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Demasiada literatura y oratoria y pocos hechos. La larga historia de hallar soluciones a la circulación que soporta el alto de Navacerrada, tanto desde la vertiente madrileña como por la falda segoviana de Guadarrama, han sido hasta ahora inicios sin desenlaces concretos y visibles. Mientras tanto, la seguridad en este tramo de carretera que une y atraviesa las dos caras de la sierra continúa en un vilo, en especial para los peatones. Es cierto que el verano no es precisamente la temporada alta en el puerto, quizás por eso el gobierno de la Comunidad de Madrid ha decidido dar un primer paso y avanzar en garantizar la integridad de los transeúntes que se apean de sus vehículos en este lugar a 1.858 metros de altitud aproximadamente.

En el cajón de temas pendientes está un paso subterráneo peatonal en el 'parking'

Al otro lado de Guadarrama, la Dirección General de Carreteras de la región madrileña, en la antesala del cambio de gobierno, ha hecho su primera apuesta para regular el tráfico por este punto de la CL-601, si se mira desde la falta segoviana, o de la M-601 si se viaja por la vertiente madrileña. Es el primer gesto que ha cristalizado en una infraestructura concreta. La instalación de sendos semáforos, uno a cada lado en función del sentido de la marcha, es un paso más allá de los refuerzos específicos enviados por la Guardia Civil para ordenar el tránsito de vehículos por los accesos a Navacerrada desde la Comunidad vecina.

Desde el 22 de julio

La Dirección de Carreteras de Madrid confirma que los semáforos ya están en funcionamiento, después de un periodo de pruebas al que se suelen someter este tipo de dispositivos reguladores del tráfico. La instalación se produjo el pasado 22 de julio, ratifican fuentes de la administración madrileña, que califican esta medida de «primera prueba piloto» para evaluar su eficacia a la hora de ordenar el acceso al puerto y, sobre todo, si cumple con el principal objetivo por el que se ha apostado por la colocación de estos semáforos, que no es otro que el de «garantizar la seguridad viaria» en este tramo de vía, añaden fuentes de la Dirección de Carreteras.

Los dispositivos se han emplazado a la altura de los pasos de cebra existentes en el alto. Disponen de un pulsador para que los peatones lo aprieten antes de cruzar de un lado a otro. Entonces el semáforo se pondrá en rojo para los vehículos y habilitará la marcha de los transeúntes. «Va a haber un momento claro para cruzar», apostillan fuentes del ejecutivo madrileño, que confían en que esta prueba piloto de los semáforos pueda contribuir a disminuir el riesgo de atropello en esta carretera.

Extenderlo a Cotos

Insisten en que se trata de «experiencia piloto». Cuando se analicen los resultados de su implantación, si son positivos, la Comunidad de Madrid se planteará extenderlo para la ordenación de la circulación por otros puertos que considera conflictivos, como puede ser el de Cotos, con la repercusión que también traería consigo en el tráfico procedente de Segovia.

La verdadera medida de la eficacia de los semáforos la dará la temporada invernal. En esas fechas en las que la nieve cubre las cumbres de la sierra son las que general una mayor afluencia de visitantes. Los atascos creados por la masificación de miles de madrileños que suben a Navacerrada atraídos por el blanco elemento y la falta de regulación de los aparcamientos han sido objeto de las quejas procedentes del lado segoviano, y más concretamente del Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso, que ha llegado a proponer la instalación de parquímetros en el estacionamiento del alto.

El debate sobre las competencias y qué responsabilidad debe asumir cada administración ha postergado la búsqueda de soluciones a la saturación y los colapsos en el tráfico. A principios de este año, Madrid se puso manos a la obra y en febrero se celebró la primera reunión de un grupo de trabajo configurado con el objetivo de mejorar la movilidad y accesibilidad en el espacio protegido del Parque Nacional Sierra de Guadarrama. Entre las medidas que se sopesan en la falda madrileña, como aseveró el viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Madrid, Pablo Altozano, está la construcción de un paso subterráneo para peatones en el puerto de Navacerrada, bajo el 'parking'. Esta idea fue bien recibida en el Consistorio granjeño, a pesar de llegar con retraso. De momento, es solo un proyecto, que además deberá de esperar a que se materialice y se asiente el cambio de gobierno en la Comunidad vecina.

La presión sobre este entorno que ejerce Madrid supera con creces la afluencia de visitas que registra la falda segoviana. Basta con echar un vistazo a la intensidad media de tráfico en el alto de Navacerrada, que se acerca a 4.400 vehículos diarios, una cifra que en el invierno crece por la avalancha madrileña.