«¡A por ellos!», el grito de guerra para unas fiestas de interés turístico internacional

Los jóvenes cuellaranos juegan con un balón gigante instantes antes del pregón. /Mónica Rico
Los jóvenes cuellaranos juegan con un balón gigante instantes antes del pregón. / Mónica Rico

Miles de vecinos y visitantes vibran con la Banda Municipal de Música de Cuéllar, que llama a defender las tradiciones

MÓNICA RICOCuéllar

Cada 'sábado de toros', los vecinos de Cuéllar y sus visitantes tienen un cita marcada en rojo en el calendario. Es la Banda Municipal de Música la encargada de que miles de cuellaranos y visitantes alcen sus brazos, muevan sus pies y coreen la letra del 'A por ellos', la jota cuellarana por excelencia, convertida en himno de las fiestas. Pere este año ha sido especial, ya que los han hecho desde el balcón consistorial, como emocionados pregoneros, con una intervención muy musical repleta de recuerdos para todos los músicos que durante décadas sentaron las bases de la agrupación actual.

Como manda la tradición, antes del pregón la imagen de la Virgen del Rosario fue portada en andas por representantes de las peñas oficiales desde la capilla de Santo Tomé hasta la iglesia de San Miguel. Entre los aplausos de decenas de vecinos, la talla de la patrona recorrió las calles hasta la Plaza Mayor acompañada por las autoridades civiles y eclesiásticas, la corregidora y sus damas, las peñas y la Banda Municipal de Música de Cuéllar, que durante el trayecto interpretó la marcha dedicada a la patrona, compuesta por su subdirector, el músico cuellarano Rubén Darío Valentín.

Cuando la Virgen realizó su entrada en la plaza Mayor, fue aclamada por los asistentes, que realizaron un pasillo para dejar paso a la comitiva hasta la iglesia de San Miguel, donde tuvo lugar una oración y una ofrenda floral. Mientras, los miembros de las peñas oficiales se iban situando en su ubicación y la plaza Mayor se había convertido ya en un hervidero de nervios, euforia, alegría y entusiasmo. Tras el nombramiento por parte del alcalde, Carlos Fraile,de la corregidora de las fiestas, Sara Zarzuela, y de sus damas de honor, Lucía Díez y Sara Pesquera, comenzó el pregón, que fue muy coral, con cuatro músicos en el balcón del Ayuntamiento (Luis Miguel Pérez, Rubén Valentín, Alicia Alcaraz y Álvaro Zarzuela. Más abajo, en el templete, había decenas más, protagonistas también de la inauguración de la fiestas. El director de la banda, Luis Miguel Pérez, señaló que el 'sábado de toros' es el día más grande para los cuellaranos, y más aún para los músicos de la villa; en este caso la banda cambia el escenario por el balcón para convertirse en la voz «no solo de los músicos de nuestra villa, sino de todos y cada uno de los cuellaranos y cuellaranas» que esperan este momento.

Pérez recordó los inicios de la Banda , en el siglo XIX, y dijo que se sentían afortunados de celebrar junto a todos los vecinos las fiestas, «dando voz a todos los músicos que han merecido estar aquí arriba», dulzaineros y tamborileros, entre otros. El subdirector, Rubén Valentín, destacó la importancia de la música en la fiesta y tuvo palabras de recuerdo para músicos como su padre, Luis 'Teco', Pepe 'El Hojalatero', Luis 'Rabieta', Enrique Sánchez, Santi, Jesu y Carlos, Adolfo 'Galindo', 'Sebito', Mariano 'Pinocho', Manolo Pérez, el 'Tío Facundo', los hermanos Cargajo, los maestros Lorenzo y Gregorio, Millán, y, según sus palabras,«el más grande, el que nos une a todos los cuellaranos en una melodía que nos mueve el alma», en referencia a Cecilio de Benito, autor del 'A por ellos'. También Irene, Cristina de la Fuente y Jorge Calvo tomaron la palabra para animar a los cuellaranos a defender las tradiciones, la cultura, las costumbres y el folclore, sin olvidar «de dónde venimos ni quiénes somos».

Alicia Alcaraz y Álvaro Zarzuela hicieron referencia a la banda sonora de los encierros, donde «los cencerros de los mansos acompañan los cánticos de La Rueda» tras descender por El Embudo. Los pies siguen el ritmo «mientras los astados toman calles como La Resina o Las Parras, para concluir con un 'Ya los tenemos aquí', que dice una de las coplas de la jota cuellarana por excelencia».

Tras estas palabras, elesperado final, un grito único de todos los músicos. Desde el balcón y desde el escenario, el ansiado «cuellaranas, cuellaranos, ¡A por ellos!», que hizo estallar la plaza de euforia y alegría. Entre gritos y aplausos, los músicos interpretación el himno de las fiestas, que este año ha sido más especial que nunca para la banda.