Los comercios piden que el aparcamiento de José Zorrilla cueste un euro por hora

Retirada de las vallas que indicaban el cierre al público del aparcamiento, este lunes. /A. de Torre
Retirada de las vallas que indicaban el cierre al público del aparcamiento, este lunes. / A. de Torre

El subterráneo reabre con menos plazas en rotación de las que demandan vecinos y comerciantes

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La infraestructura vuelve a estar abierta al público en general. El aparcamiento de José Zorrilla ha reabierto este lunes «sin incidencias» y eran casi las doce y media cuando entró el primer vehículo en rotación, el primero desde que decidiera cerrarlo Collosa-Pygsur en otoño de 2015. A las dos de la tarde no llegaban a la veintena los conductores que, sin tener un abono, había entrado en el subterráneo, pero sí parece haber demanda de abonos de nuevo. Según fuentes municipales, hasta este lunes habían sido presentadas 30 solicitudes, 25 para los normales y otras cinco para abonos con reserva de plaza.

Si el subterráneo recobra así una cierta normalidad, la realidad es que los comerciantes de la zona y los vecinos de Santa Eulalia no están conformes con los precios establecidos. Ya alegaron hace unos meses que su propuesta era poner un precio de 0,99 euros a la hora IVA incluido, para que el 'parking' sea competitivo en relación con las plazas de la ORA y con las libres que hay en la zona, pues el precio de 1,80 euros por la primera hora es «excesivo», pues «con IVA se pone en 2,18». Los abonos no están mal de precio, salvo el máximo por día, 36 euros, que es «muy alto, en consonancia con el coste de una hora».

Sin más campaña de promoción que un abono para tiendas

Si no varía, es decir, si no se estiman las alegaciones de los comerciantes y vecinos de la zona, el número de plazas del aparcamiento de José Zorrilla reservadas para rotación será de 55; de las 318 en total, 160 son para titulares de los abonos, y el resto para quienes tienen plazas en concesión. Además de los abonos de día o nocturnos (de 12 horas, a 40,37 euros), de 24 horas (66 euros mensuales) y anual (858 euros), hay un abono comercial de 33 euros al mes para el horario de apertura de las tiendas. En cuanto al abono de promoción para el comercio, supone un 50% de descuento desde el primer minuto hasta el 120, pero Comerzio José Zorrilla considera que el precio es alto, porque por dos horas pagarían 2,18 euros. También echan en falta una campaña para promocionar el uso del aparcamiento.

Ahora, explica Roberto Manso, presidente de la asociación Comerzio José Zorrilla, están decididos a volver a plantear las alegaciones en el nuevo periodo de reclamación abierto tras la aprobación por el pleno del reglamento y las tarifas, y lo harán de nuevo de acuerdo con la asociación de vecinos del barrio de Santa Eulalia. La principal es que el precio por la primera hora sea de algo más de un euro con el IVA, pues entienden que si hay más usuarios se recaudará más que si hay pocos con unas tarifas por hora tan elevadas porque «es muy difícil que con ese precio se llene», aunque según el presidente de Comerzio «los técnicos dicen que con un precio inferior no les salen las cuentas».

Pero también reclaman que se destinen más plazas a rotación. «Las 55 previstas son pocas, harían falta muchas más», declaró Manso. «Creemos que están mal calculadas las plazas, porque a las de abono de noche le sumaban las de abono de día como plazas distintas, cuando en realidad son las mismas, aparte de que en la planta de arriba hay casi cien plazas, no tiene sentido dejar solo 55 en rotación». Su propuesta es que se amplíe el número de plazas en rotación, incluso que se puedan utilizar para este fin durante el día las plazas de los abonos de noche.

Comerciantes y vecinos confían en que la nueva corporación del Ayuntamiento aplique la flexibilidad del modelo de gestión aprobado para rebajar las tarifas, aún considerando que los precios de los abonos «están bien».

Descontento

Sin embargo, los abonados están descontentos. Aparte de que las obras realizadas no han eliminado todas las deficiencias, pues en la segunda planta sigue habiendo zonas con mucha humedad y hay una pared en la que rezuman las sales y un charco en el suelo. Sus quejas se refieren también a que durante el periodo de obras han estado pagando el mantenimiento, a pesar de que en todo ese tiempo no se ha realizado la limpieza.