Consternación en Segovia por la muerte de un ciclista de Vallelado al caerse en la Senda del Oso en Asturias

Tramo de la Senda del Oso donde se produjo el suceso. /E. C.
Tramo de la Senda del Oso donde se produjo el suceso. / E. C.

Los restos mortales de Julio Martín, de 60 años y vecino de Parquesol, serán trasladados al tanatorio Santa Juan de la Cruz de Cuéllar

MÓNICA RICOCuéllar

La comarca de Cuéllar está consternada por el fallecimiento de Julio Martín, el ciclista de 60 años que falleció al mediodía del domingo al caer por una pendiente de ocho metros al ceder la barandilla de madera en la que se apoyó en un alto en el camino cuando recorría la Senda del Oso en Asturias a la altura de Proaza. El cuerpo quedó tendido sobre una carretera secundaria (AS-228), que une ­Trubia y el Puerto de Ventana, y su bici se quedó encajada entre la maleza y un árbol en la ladera de la ­montaña.

El fallecido es natural de Vallelado, donde vive parte de su familia, al igual que en Cuéllar, donde nació su mujer. El matrimonio vivía en Valladolid desde hace años, pero mantenía una estrecha vinculación con la comarca segoviana, donde tenían numerosos amigos. La desgracia también ha tocado a la comarca vallisoletana de Íscar, en la que residen varios familiares del fallecido, entre ellos su padre.

Los restos mortales del fallecido serán trasladados hoy el tanatorio cuellarano San Juan de la Cruz, donde tendrá lugar el velatorio, previsiblemente durante la jornada de hoy, después de que se le haya practicado la autopsia en Oviedo.

«Mantenimiento deficiente»

No es la primera vez que el camino es escenario de siniestros con nefastas consecuencias, según informa el diario El Comercio. En 2005 una turista segoviana falleció en unas circunstancias similares tras precipitarse por un terraplén de unos diez metros al ceder la barandilla en la que se había apoyado. Cinco años después, el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Oviedo condenó a la Mancomunidad de los Valles del Oso al pago de una indemnización de 139.750,41 euros «por el deficiente estado de la barandilla» que desencadenó el siniestro.

Los vecinos y empresarios de la zona consideran que «el mantenimiento de la senda sigue siendo nulo». «Está completamente dejado, no hay barandillas, colocan cintas para que los usuarios tengan cuidado y las vallas que hay están en una condiciones pésimas», lamentan. La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer este último accidente.