Colectivos taurinos piden frenar la masificación de los encierros de Cuéllar

Desde la izquierda, Abel Montero, Ainhoa Iglesias, Luis Senovilla, Francisco Salamanca, Diego de Diego y Luis Ángel García, durante el debate. /M. R.
Desde la izquierda, Abel Montero, Ainhoa Iglesias, Luis Senovilla, Francisco Salamanca, Diego de Diego y Luis Ángel García, durante el debate. / M. R.

Representantes de colectivos implicados en su organización califican de «ejemplares» los realizados en 2018

MÓNICA RICOCuéllar

Un año más, la peña raurina El Encierro reunió a representantes de los distintos colectivos implicados en el desarrollo del encierro para analizar el pasado ciclo, en su ya tradicional foro, que cumplió su decimoquinta edición. En la mesa se sentaron representantes de la Asociación Encierros de Cuéllar, Amigos del Caballo, Ayuntamiento de Cuéllar, El Encierro y A Caballo, que analizaron un ciclo que, según la opinión general, ha sido ejemplar. Sin embargo, sí se pusieron sobre la mesa algunas cuestiones a mejorar, entre ellas la necesidad de regular de alguna forma la masificación en el campo, sobre todo en la suelta en los corrales del Cega.

El foro, que estuvo moderado por el presidente de la peña El Encierro, Francisco Salamanca, lo abrió Abel Montero, representante de la Asociación Encierros de Cuéllar, que apuntó que en el ciclo se vivieron cuatro encierros muy buenos. Destacó traslados muy organizados y tranquilos, con bajadas lentas del embudo, lo que a su juicio tuvo «consecuencias positivas» en el encierro por las calles, con astados con fuerza durante todo el recorrido. Sí hizo hincapié en el exceso de bueyes en el tramo urbano, por lo que, según apuntó, los mozos no pudieron correr en algunos tramos, puesto que los mansos tapaban a los bravos.

Para Ainhoa Iglesias, presidenta de la Asociación Amigos del Caballo, el ciclo fue ejemplar. «Este es el encierro que queremos la gran mayoría», aseguró, aunque recalcó que el colectivo de caballistas sigue estando en contra de la limitación de jinetes en la suelta. Fue ella la primera que apuntó la necesidad de restricciones en algunos puntos del recorrido por el campo, principalmente en la puerta de los corrales, señalando que si lo que necesita la manada es tranquilidad, «tanta gente no aporta nada positivo».

Respecto al número de bueyes, como caballista recordó que estos facilitan el traslado por el campo, y sobre si se pueden apartar o no antes de llegar a las calles y el momento adecuado para ello, dijo que «lo debe decidir el director de campo».

El concejal de Festejos, Luis Senovilla, afirmó que este año el ciclo también ha contado con la intervención del factor suerte, al que sumó cuestiones como la selección del ganado o el encabestramiento, que han hecho «que se haya podido disfrutar de cinco grandes encierros». El edil alabó en su conjunto el desarrollo de unas fiestas que, a su juicio, han estado a un buen nivel.

Por su parte, el representante de la peña El Encierro, Diego de Diego, apuntó que el ciclo había contado con buenos encierros, con traslados por el campo y bajadas del embudo «perfectos» algunos días. También señaló que la parada de bueyes ha sido fundamental para ello. Como reivindicación, rescató la idea de que el domingo no puede haber un encierro de novillos, sino de toros «y además, con presencia». Para Luis Ángel García, representante del colectivo A Caballo, el ciclo ha dejado prácticamente a todos contentos, con una conducción por el campo buena en general, sin muchos sobresaltos, y con buenas bajadas por El Embudo, así que la agrupación se encuentran satisfechos. Apuntó que cuestiones como el buen trabajo de los directores de campo, y también el factor suerte, habían ayudado al buen desarrollo del ciclo.

Regulación

El moderador recogió el testigo lanzado por Iglesias, señalando que en la suelta cada vez existe mayor número de público y que este «cada vez se acerca más» a las reses, por lo que esgrimió la posibilidad de regularlo. Respecto a esta cuestión, el concejal de Festejos destacó que la masificación en el campo está empezando a ser grande, y no solo apuntó a la suelta desde los corrales, sino también a otros puntos como el cruce de Las Máquinas o en ambos lados del descenso del Embudo.

Otro de los aspectos que se abordaron fue la escasa repercusión de la declaración de interés turístico internacional. En respuesta a la petición de medidas para una mayor proyección, el concejal de Festejos apuntó que «tras la concesión, ahora es el momento de hacer más publicidad, ampliar el campo de acción, con control, y con el tiempo esperar resultados».

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