El Ayuntamiento de Cuéllar solicita aplazar una subvención para renovar aceras

Vista de una de las aceras del barrio San Gil, en Cuéllar, que será mejorada/Mónica Rico
Vista de una de las aceras del barrio San Gil, en Cuéllar, que será mejorada / Mónica Rico

Los trabajos en tres calles concluirán fuera del plazo establecido por la Diputación Provincial

MÓNICA RICOCuéllar

El Ayuntamiento de Cuéllar solicitará un aplazamiento de treinta días para la ejecución de la obra de renovación y pavimentación de aceras de las calles Moisés Magdaleno, Rufino de Benito y Benito Llorente, en el barrio de San Gil de la localidad, que previsiblemente comenzarán a ejecutarse el próximo lunes. La solicitud de aplazamiento se realizará ante la Diputación Provincial, institución que entregó una subvención al Ayuntamiento con cargo a sus planes de obras. Para contar con la financiación de la Diputación la ejecución de la obra debía estar finalizada el 30 de octubre, plazo que previsiblemente no se podrá cumplir, motivo por el cual se solicitará el aplazamiento.

Las obras contaban con un plazo de ejecución de tres meses que la empresa adjudicataria (Mariano Rico S.L.) rebajó en su oferta hasta los 56 días, un plazo más ajustado teniendo en cuenta el final que marca la subvención del gobierno provincial. El pasado 10 de agosto se firmó el contrato de la obra y el lunes está prevista la firma del acta de replanteo para comenzar la ejecución de mejora en las aceras. No obstante, con el plazo marcado por la empresa la finalización sería el 6 de noviembre.

El alcalde de la villa, Jesús García, apuntó que el motivo principal del retraso del inicio de la obra se ha centrado en cuestiones administrativas, principalmente motivadas por la nueva ley de contratos que ha complicado el proceso y lo ha alargado más de lo previsto. Sin embargo, también se ha visto afectado debido a que la primera propuesta escogida, de importe menor, suponía una baja temeraria, motivo por el cual se tuvo que solicitar a la empresa justificación de esa reducción con la consiguiente ralentización de un proceso en el que participaron 19 empresas. Finalmente los técnicos vieron inviable esa posibilidad y se desestimó la primera oferta, por lo que la obra se adjudicó a la siguiente, Mariano Rico S.L.

En concreto, la adjudicación se realizó por 101.618,90 euros, lo que supone un importante ahorro puesto que la obra se licitó por algo más de 127.000 euros. De esta cantidad estaba previsto que el Ayuntamiento aportara 91.000 euros mientras que los 36.000 restantes se conseguían gracias a la ayuda de Diputación. La obra se ejecutará con cargo al superávit del ejercicio 2017, para lo cual el Ayuntamiento aprobó en Pleno una modificación de crédito, con el fin de hacer frente a este importe.

Subvención de otra administración

El regidor también destacó que ésta es una de las pocas obras de las que se han realizado en el municipio durante este año que se financia con una subvención de otra administración, puesto que en su mayoría se están ejecutando con fondos y recursos propios. Aún así, esta obra supone la principal inversión en el presupuesto municipal de este año.

Con la mejora y la pavimentación de las aceras de las calles Moisés Magdaleno, Rufino de Benito y Benito Llorente se hará frente a una demanda que los vecinos del barrio de San Gil llevaban reclamando desde hace varios años. En los últimos meses el Ayuntamiento ha trabajado en mejoras similares en varios tramos y aceras de las calles del barrio, como en Canteras, obra que contó con una muy buena aceptación por parte de los vecinos. Con estas mejoras se trata de conseguir un cambio en la imagen de las calles, pero también beneficios a nivel de accesibilidad y movilidad en los espacios de la zona. En las obras se organizarán y mejorarán los recorridos peatonales de las tres vías, además de mejorar las condiciones de accesibilidad para los peatones y renovar materiales y elementos.

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