Sin agua, como por arte de magia

El mago Sun, en uno de sus números de escapismo, que cerró la gran gala del festival. /M. R.
El mago Sun, en uno de sus números de escapismo, que cerró la gran gala del festival. / M. R.

La lluvia cesó el sábado para que Cuéllar disfrutara de la gran gala del festival La Villa Encantada

El Norte
EL NORTESegovia

Cuéllar ha vivido cuatro días mágicos. Desde el pasado jueves y hasta la noche del domingo. Marcados, en buena medida, por la lluvia y las inclemencias meteorológicas, protagonistas del festival internacional de magia e ilusionismo La Villa Encantada. Tanto, casi, como los magos que han participado en la tercera edición, más de 18 en una treintena de espectáculos que han recorrido distintos rincones de la localidad. Tras la jornada de magia social del jueves, del turno de los alumnos de los colegios Santa Clara, San Gil y La Villa, que disfrutaron con la divertida magia de Kayto el viernes y los espectáculos de tarde, la lluvia dio un descanso a los magos en la primera hora del sábado, cuando la magia musical de Francis Zafrilla se instaló en el patio de Tenerías.

Pero luego regresó el agua: a partir de las 13:00 comenzó a llover y no cesó hasta bien entrada la tarde. Así, las actuaciones de Sasha y Connie, Lebart y Kayto previstas en el parque de la Huerta del Duque y después en las inmediaciones del pabellón polideportivo Santa Clara (incluidas en la programación del Día de la Provincia) se trasladaron a la sala cultural Alfonsa de la Torre, mientras que Kachinocheve llevó su espectáculo a los anexos de la iglesia de San Francisco.

Pero, como por arte de magia, a última hora de la tarde la lluvia cesó, y se abrieron algunos claros: la celebración de la gran gala estaba casi asegurada. Aunque en una noche algo fresca y tocada por la humedad de la lluvia caída durante toda la jornada, minutos antes de las 22:30 horas una larga cola llenaba ya las inmediaciones del patio de armas del castillo de los Duques de Alburquerque, donde se desarrolló el espectáculo. La primera sorpresa de la noche llegó de la mano del presentador. Pepín Banzo actuó como sustituto del televisivo El Monaguillo, y supuso un gran acierto para la gala. El polifacético artista zaragozano consiguió meterse al público en el bolsillo desde que pisó el escenario, haciendo gala de un gran sentido del humor, encandilando a grandes y pequeños con su música, atreviéndose con instrumentos como la dulzaina o unas cucharas de madera de boj, y sorprendiendo a todos con pequeños trucos de magia.

Frescura o poesía

La actuación de Dani Polo, mago multipremiado, abrió la gala. Subió al escenario un animado espectáculo de manipulación de sombrillas con el que asombró al público. El joven mago derrochó frescura con su número y llenó el escenario de sombrillas de todos los tamaños que aparecían 'de la nada'. Luego, el argentino Adrián Conde, que llegaba a Cuéllar con su número de magia cómica premiada internacionalmente en el papel de El Gran Braulio, un mago algo torpe incluso con el micrófono, pero que conseguía que la leche de una jarra llegase por arte de magia hasta una botella, y después de haber salido por el mismo micrófono al que no conseguía dominar.

Después el Dúo Kybalion, llegados desde Rusia y Argentina. Sorprendieron con un número de cambios de vestuario rápidos, y demostraron al público cómo han conseguido los premios y reconocimientos internacionaless, entre ellos el primer premio de magia general en Argentina en 2008 y en el campeonato nacional de Valencia el mismo año. Desde China, con trucos de magia tradicionales de su país, subió al escenario Huang Zhen, que presentó uno de sus números de gran belleza estética, en lo que se denominó como 'magia poética'. La gala, que rozó las dos horas de duración, se cerró con la actuación del Mago Sun, experto en escapes extremos, grandes ilusiones y levitaciones.

La lluvia también interrumpio el programa de la jornada del domingo y la organización anunció que todos los espectáculos se desarrollarían en espacios cerrados, como el gimnasio de La Villa, los anexos de San Francisco, el interior de la Escuela de Música o la sala Alfonsa de la Torre. Allí también se celebró la gala de clausura, que inicialmente se iba a desarrollar en la nave central de San Francisco.

El punto y final a esta tercera edición del festival de magia e ilusionismo La Villa Encantada lo puso Mag Marín, el mago cómico del momento, Premio Nacional de Magia y ganador del concurso de televisión Pura Magia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos