Unanimidad del pleno de Ciudad Rodrigo para anular tres licencias funerarias

Vista parcial del pleno celebrado ayer./S.G.
Vista parcial del pleno celebrado ayer. / S.G.

La decisión se notificará hoy mismo a la empresa afectada y de este modo se asume la postura del Consejo Consultivo de Castilla y León

SILVIA G. ROJOCIUDAD RODRIGO

El pleno del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo celebrado en la tarde de ayer aprobó por unanimidad la nulidad de tres licencias de tanatorio-velatorio-crematorio siguiendo así el dictamen emitido por el Consejo Consultivo de Castilla y León. En el orden del día, el punto se ajustaba a la revisión de oficio interesada por Fabián Martín de diversas resoluciones de la Alcaldía que afectaban a tres licencias, todas pertenecientes a otra empresa del sector.

El asunto, más que trillado, dio poco de sí para el debate y el único que se extendió un poco más fue el portavoz popular, Marcos Iglesias, que hasta el momento de la votación no había desvelado la postura de su formación. Insistió en que su grupo no era partidario de iniciar el procedimiento pero «ahora hay un dictamen, lo más coherente aunque sea una decisión complicada es seguir el dictamen, si no esto va a derivar en un embrollo».

En opinión de Iglesias, en este asunto del tanatorio hay tres problemas diferentes «y este último es el cumplimiento de la legalidad».

Pasó por el pleno de nuevo, tras los ajustes requeridos por la Comisión Provincial de Urbanismo, una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que afecta a la introducción en el mismo de la figura de suelo rústico de asentamiento irregular. El número de áreas beneficiadas se ha ido reduciendo notablemente desde que se inició en 2015 y de las 13 que se plantearon en abril, ayer salieron adelante 8 que afectan a 152 parcelas. De ese total, hay 37 que tienen orden de derribo o deben restaurar la legalidad y de esas 37, hay 10 que se enfrentan a la demolición, cuatro con sentencia firme. Izquierda Unida-En Común pidió que se retiraran esas 10 parcelas para votar a favor, algo que finalmente no se hizo; pero tanto PSOE como Ciudadanos y PP sacaron adelante la iniciativa.

Este pleno de fin de año se aprovechó para ajustar las cuentas y de este modo poder cerrar el ejercicio presupuestario.