El solar del Patio Chico se embellecerá y ajardinará tras 40 años de abandono

Aspecto que presenta actualmente el deteriorado solar. /MARÍA SERNA
Aspecto que presenta actualmente el deteriorado solar. / MARÍA SERNA

El nuevo rincón monumental implicará dos meses de obras y una inversión de 109.000 euros

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

Nada más y nada menos que cuatro décadas ha tenido que esperar la ciudadanía salmantina para que el deteriorado solar del Patio Chico, contiguo a la majestuosa Catedral Vieja de Salamanca, comience a ser objeto de un ambicioso y anhelado proyecto de adecentamiento y transformación con el fin de convertirlo, con el horizonte puesto de aquí a dos meses, en un rincón de especial valor monumental y patrimonial, digno de ser visitado, al igual que otros entornos del casco histórico, por los millares de turistas que llegan todos los meses a la capital del Tormes.

El alcalde Alfonso Fernández Mañueco se puso ayer el casco y el chaleco para simbolizar personalmente el inicio de las obras. Para ello, comenzó el hercúleo derribo con una pesada maza, en presencia de los técnicos municipales y con los fotógrafos como fidedignos testigos, del antiestético y deplorable muro perimetral del solar, próximo al legendario Huerto de Calixto y Melibea. El regidor municipal no dudó en calificar, en sus declaraciones a los periodistas, que por fin se iba a comenzar a transformar la fisonomía de «uno de los elementos más antiestéticos y antipatrimoniales de Salamanca», como es este solar ubicado en el Patio Chico, donde «hasta el año 1980 hubo un edificio, después fue propiedad de un particular y ahora, gracias a la generosidad de EspañaDuero, que se lo cedió al Ayuntamiento, vamos a hacer una actuación para embellecer uno de los lugares más emblemáticos» de la capital salmantina.

Para cristalizar y materializar esta singular propuesta urbanística y monumental, el Consistorio salmantino ha decidido desembolsar un total de 109.316,95 euros para la creación de una zona ajardinada de 500 metros cuadrados, el mantenimiento del gran cedro existente en solar y la construcción de una rampa «a la italiana» con el objetivo de «embellecer el entorno del Patio Chico y mantener la trama urbana, preservando las señas de identidad de la ciudad histórica con las calles Arcediano y Doyagüe». La inversión municipal contemplada conlleva un sustancial ahorro del 28% respecto al presupuesto inicial de la licitación.

La actuación, que se llevará a cabo a lo largo de los dos próximos meses tras haber recibido el correspondiente beneplácito y la aprobación definitiva tanto de la Comisión Técnico-Artística del Ayuntamiento como de la Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, se enmarca, según verbalizó el alcalde, dentro de la decidida «apuesta» del Consistorio salmantino «no solo por actuar en los barrios de la ciudad, sino también en el centro histórico, propiamente en el patrimonio o para embellecer su entorno».

Se cumple así, según las argumentaciones que esgrimió Mañueco en su comparecencia ante los periodistas, con una «demanda histórica de cerca de cuatro décadas que, gracias al esfuerzo del Ayuntamiento y a la generosidad de EspañaDuero, se va a poder realizar, con una actuación que garantiza la coherencia con el entorno y con el embellecimiento de una zona de esparcimiento para las personas de Salamanca y sus visitantes».

En realidad, este emblemático espacio se quedó sin ninguna construcción en el año 1980, cuando fue demolida una casa de acogida de jóvenes madres solteras conocida como Casa de Cruzadas. Fue propiedad de un particular inicialmente y posteriormente de EspañaDuero, que lo cedió al Consistorio salmantino gratuitamente hace año y medio. Desde entonces, el Ayuntamiento llevó a cabo todos los trámites necesarios para poder adecentar esta zona monumental, que constituye una vieja aspiración de la ciudad y de las diferentes corporaciones municipales.

Se conservará el cedro existente y se favorecerá la visibilidad estética de las Catedrales

El proyecto contempla también que en el límite con la calle Arcedianos se habilite un murete calado en dos materiales (granito y calatorado) para reforzar la delimitación de la vía en la trama urbana existente, creando al mismo tiempo una transparencia y visión del espacio ajardinado. En el ángulo izquierdo, en su encuentro con la calle Arcediano y la plaza de los Leones, se colocará un banco que sea punto de referencia para contemplar las mejores vistas hacia la cabecera de la Catedral Vieja y su encuentro con la Catedral Nueva. Su diseño volado y la sencillez de los soportes le darán un carácter minimalistas y de ligereza exquisita.

Todo el nuevo espacio ajardinado estará iluminado con tiras de led situadas en la parte inferior de los muretes de granito, que son continuación de los peldaños existentes situados en la rampa a la italiana, completándose la iluminación con balizas de señalización que reforzarán el trazado de la calle Doyagüe.

En tanto en cuanto no se decida en un futuro su uso definitivo, se optará por un diseño que no interfiera en la grandeza del entorno y en favorecer la visibilidad de la fachada sur del crucero de la Catedral Nueva, la Torre del Gallo y el ábside de la Catedral Nueva. Se facilitará también el uso público de un espacio ajardinado.

Por otro lado y también en materia de patrimonio, la Comisión de Fomento y Patrimonio fue informada ayer del acuerdo previo adoptado por la Comisión Técnico Artística del Consistorio, que ha dejado sin catalogación y, por lo tanto, sin protección, al inmueble situado en el número 37 de la calle Van Dyck. Se abre, de esta forma, la puerta a un hipotético derribo del edificio.

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