«Cuando tenía siete años mi tío me cogió la mano para frotarse el pene y masturbarse»

El acusado, sentado y de espaldas, comparece durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial. /LAYA
El acusado, sentado y de espaldas, comparece durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial. / LAYA

La joven víctima de Espino de la Orbada recalca que los abusos sexuales se extendieron desde 2002 a 2012 y que sus amigas también los presenciaron

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

Cuatro años de cárcel –tres por un delito continuado de abusos sexuales y uno por exhibicionismo ante menores– es la condena que deberá cumplir, si finalmente es declarado culpable, A.G.M., un tractorista jubilado de 67 años del municipio de Espino de la Orbada, quien se sentó ayer en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial.

Según el relato del ministerio fiscal, A.G.M. abusó sexualmente de su sobrina en varias ocasiones desde el año 2002, aunque nunca hubo penetraciones y siempre se trató de incitaciones para que le masturbara. El acusado desmintió en todo momento los hechos que se le imputan, recalcando que «todo es mentira» y que «jamás» abusó de su sobrina. Además, atribuyó la denuncia que presentaron conjuntamente su sobrina y la hermana de ésta contra él a que «solo es para hacer mal» y «causar daño a la familia» con el fin de obtener un beneficio económico. El acusado también se negó en todo momento a responder a las preguntas que le formuló la acusación particular.

La víctima de los presuntos abusos, que reside actualmente en Barcelona, compareció detrás de un biombo para evitar tener que ver el rostro de su presunto agresor. Durante su declaración se remontó a 2002, cuando con solo siete años fue objeto de los primeros abusos. Relató que entonces, «cuando tenía siete años me llevó al garaje de su casa en el pueblo, se bajó la cremallera del pantalón, me agarró la mano y la puso sobre su pene y la usó para masturbarse, eyaculando después».

En 2012, cuando tenía 16 años, la chica volvió a padecer otro episodio traumático. Un día de verano la entonces adolescente se encontraba con unas amigas en el salón de la vivienda de sus abuelos en Espino de la Orbada y su tío apareció de repente. Fue entonces cuando se sacó de nuevo el pene y comenzó a masturbarse delante de su sobrina y sus amigas.

El acusado es un tractorista jubilado de 67 años para el que se piden cuatro años de prisión

Este incidente fue confirmado con pleno lujo de detalles durante la vista oral por una de las amigas de la víctima que se encontraba en aquellos momentos en el salón de la casa de los abuelos. «Se bajó la cremallera del mono que llevaba y empezó a masturbarse». Esta joven reveló incluso que había sufrido presiones por parte de sus familiares para que cambiara su versión de los hechos y no dijera la verdad. «En mi caso mi padre y mi abuela me dijeron que debía retirar mi declaración, ya que en el pueblo se decía que un hijo del acusado quería sacar algún trapo sucio mío contra mí para que el juzgado me retirara la custodia de mis hijos», recalcó la amiga de la víctima. Además, en otra ocasión la chica y una amiga suya se encontraban en el interior de un coche y apareció su tío, quien volvió a masturbarse delante de ellas.

La hermana de la víctima, 13 años mayor que ella, aseguró que su tío también se sobrepasó con ella en numerosas ocasiones cuando era niña y que «fue muy difícil dar a conocer los hechos a la familia, ya que mi tío era muy respetado y a nosotras no nos creían en el pueblo». De hecho cuando sus padres tuvieron conocimientos de estos presuntos abusos, le rogaron que el asunto no trascendiera y se resolviera en el seno familiar.

 

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