Seis años de cárcel para un joven por una agresión sexual en Salamanca

Fachada de la Audiencia Provincia de Salamanca./WORD
Fachada de la Audiencia Provincia de Salamanca. / WORD

Uno de los magistrados de la Audiencia Provincial reclama, en un voto particular, la absolución

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

La Audiencia de Salamanca ha condenado a seis años de prisión a un camarero, M.C.M., de 26 años, por agredir sexualmente en junio de 2017 a una joven de 19 años, estudiante de Psicología en la Universidad de Salamanca, aunque uno de los magistrados reclama, en un voto particular, la absolución.

Según la sentencia a la que ha tenido acceso Efe, los dos se conocían a través de diferentes redes sociales y habían quedado la madrugada del 5 de junio de 2017 para conocerse en persona, y después de pasear por las calles de Salamanca se trasladaron a un hostal en la Plaza Mayor.

Según los hechos probados, mantuvieron relaciones sexuales pese a que la chica le pidió al ahora condenado que parara, «pero él no hizo caso», como se asegura en el texto judicial.

Tres días después, la chica acudió a un centro hospitalario de Salamanca «preocupada por haber podido contraer una enfermedad de naturaleza sexual» y fue allí «donde manifestó que había sido obligada a mantener las relaciones sexuales».

Por ello, la Audiencia Provincial de Salamanca ha concluido, en su sentencia, que «la relación sexual habida entre la víctima y el acusado fue constitutiva del delito de agresión sexual, en tanto en cuanto el acusado se valió de la violencia para obtener la satisfacción de sus deseos libidinosos mediante los tocamientos y la penetración que con violencia realizó a la víctima», según el fallo.

Sin embargo, uno de los magistrados ha emitido un voto particular en el que considera que los hechos no pueden ser considerados como un delito de agresión sexual, por lo que pide que sea absuelto, ya que la declaración de la víctima «es insuficiente para destruir la presunción de inocencia que asiste al acusado».

Frente a esta teoría, la mayoría de los magistrados que conformaron la Sala han revelado en su sentencia que la «declaración de la víctima, puesta en relación con las demás pruebas practicadas en autos, fundamentalmente las pruebas periciales de la psicóloga y de la médica forense vienen a corroborar su veracidad».

Además, el hecho de que la joven tardara tres días en denunciar «no es causa para restar credibilidad a lo manifestado por la denunciante, porque ni es una tardanza relevante ni carece de motivo suficiente y comprensible que la explique».

La sentencia también ha impuesto a M.C.M. una medida de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima por un tiempo superior «en tres años a la pena de prisión impuesta», y también se le ha condenado a una medida de libertad vigilada por cinco años «consistente en participación en programas de formación sexual».