Waldo: «No tengo problema en salir desde el banquillo, solo quiero aprovechar cualquier minuto en el Real Valladolid»

Waldo lanza a puerta en la segunda parte del partido ante el Real Madrid. /Alberto Mingueza
Waldo lanza a puerta en la segunda parte del partido ante el Real Madrid. / Alberto Mingueza

El extremeño apuesta por mantener la dinámica con la que ha iniciado la liga el equipo: «Tenemos que seguir siendo nosotros mismos»

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Le ha cambiado la vida en los últimos meses, no el tono, el desasosiego y la timidez con los que afronta las entrevistas, en las antípodas del desparpajo que muestra cuando encara a un rival en el campo.

Waldo Rubio (Badajoz, 1995) ha pasado de ser un desconocido a uno de los recursos más temidos por los rivales del Real Valladolid. De tapado ha pasado a referencia de peso en la pizarra de Sergio González.

Pese a ello, su actitud, disposición y humildad no se han movido un solo centímetro. Ni siquiera el caño a Vinicius visionado por todo tipo de soportes digitales desde el pasado sábado le cambia el rictus. El jugador que aseguró quererse parecer a Neymar en su rueda de prensa de presentación no se inmuta por nada. «De esa jugada me quedo con la acción defensiva previa. Y del partido, con la actidud del equipo. Esa lucha y ganas de conseguir el empate ante un gran rival. Personalmente me encuentro muy bien, intentando aportar todo lo que pueda y me pide el míster», ha asegurado el extremeño, más contento con esa acción defensiva, «que era algo que antes me costaba más», que con el 'cañito' en sí.

Al igual que San Emeterio un día antes, también Waldo es de los que cree que el vestuario no va a bajar los brazos por los dos primeros resultados. «El vestuario está con muchas ganas e ilusion, estamos contentos por los resultados y con ganas de afrontar el próximo encuentro para seguir sumando puntos. Obviamente los resultados favorecen pero seguimos con los pies en el suelo, y partido a partido, sin dejar de sernosotros mismos».

El extremo pacense no entra en el debate que se ha suscitado sobre sus méritos para entrar en el once titular. «Vengo de un año para otro de jugar en Segunda B y cualquier minuto que tenga lo voy a afrontar con muchas ganas. No tengo problema en salir desde el banquillo», reconoce.

No olvida Waldo sus orígenes y donde estaba antesdeayer pese al tren que le ha atropellado en los últimos meses. Ése que en el mundo del fútbol te encumbra un segundo y te desciende de la nube al minuto siguiente. «Ha cambiado mi vida, ya dije que parece que me resulta más fácil jugar con más espacios y con menos presión a la hora de encarar rivales. Creo que eso me ha venido mejor, así que con ganas de seguir aportando», explica.

Apuesta Waldo por mantener la dinámica en la que ha empezado el Valladolid, «tenemos que seguir siendo nosotros mismos y salir fuerte ante cualquier rival», y prevé un partido complicado en el Ciudad de Valencia. «Va a ser un partido difícil como todos porque todos los equipos en Primera tienen un gran potencial», con ganas de jugar también ante su público en Zorrilla. «Es casualidad lo de los resultados a domicilio. Creo que nos sentimos cómodos con nuestra gentey estamos deseando jugar en casa y hacer un buen partido para ellos».

Por último, Waldo ha advertido la rápida adaptación de su paisano Pedro Porro, también extremeño. «Lo conocía, por desgracia somos pocos los que salimos de Extremadura. Él es más chico que yo pero tenía referencias. Lo estoy viendo bien y ha entrado bien en el grupo. Es un chico muy extrovertido y eso ayuda».