Cuarenta aficionados respaldan al Real Valladolid en las gradas del Ciudad de Valencia

Alberto, Vanesa y sus dos hijos Daniel y David, en los aledaños del estadio Ciudad de Valencia. /L. M. P.
Alberto, Vanesa y sus dos hijos Daniel y David, en los aledaños del estadio Ciudad de Valencia. / L. M. P.

Las fechas, la vuelta al cole y los tres desplazamientos consecutivos de inicio han frenado las ganas de los seguidores blanquivioletas, y los que se han desplazado lo han hecho en vehículos particulares

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValencia

Media España sigue de vacaciones mientras la otra media se adapta a la vuelta a la normalidad y a lo que ello conlleva en un mes como el que recibimos mañana domingo. La vuelta al cole, los excesos de las vacaciones, los imprevistos que siempre arrastra el mes de agosto,... total, que el arranque de la competición ha cogido a los aficionados con el pie cambiado y con el bolsillo castigado por los gastos de un verano largo. No es extraño, por lo tanto, que el desplazamiento a Valencia, tercero de la temporada pese a no haber zanjado agosto se haya quedado sin viaje en autocar por parte de las peñas.

No salieron aficionados suficientes para completar un autocar, de ahí que las 36 entradas que se han vendido correspondan a aficionados/simpatizantes que se han desplazado en sus vehículos particulares, o bien se encuentran apurando las vacaciones en la costa levantina. Es el caso de la familia formada por Alberto, Vanesa y sus dos hijos Daniel y David, socios todos ellos, que se han acercado desde su retiro vacacional para animar al Real Valladolid en su compromiso con el Levante. Los cuatro ocuparán butaca junto a los otros 32 aficionados blanquivioletas antes de apurar los últimos días de playa y prepararse para la vuelta al cole. El próximo encuentro que verán será ya en el remozado Zorrilla, el domingo 15, con el Osasuna como rival. Sin foso y con los banquillos intetrados ya en la grada.