Los 119 suicidios de la última década superan a las 111 muertes en accidentes en la provincia de Palencia

Accidente de tráfico en Villaturde en marzo de 2017 en el que murieron tres personas. /A. Quintero
Accidente de tráfico en Villaturde en marzo de 2017 en el que murieron tres personas. / A. Quintero

Los psicoanalistas abogan por un frente social que ponga el foco en el problema

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICO

La primera duda surge en estas dos primeras líneas. ¿Cómo debe abordarse un tema tabú como es el de los suicidios en un medio de comunicación? ¿Se debe informar o no? Y en caso afirmativo, ¿hasta qué punto? El psicoanalista Fernando Martín Aduriz ofrece una respuesta al respecto.

Entrevista

«No se debe ahondar sobre un suicidio en concreto y sus detalles, pues mejor no causar más sufrimiento a los allegados, pero sí es correcto advertir a la sociedad e informar del fenómeno. Poner en los medios de comunicación que algo debe estar pasando en nuestro medio, en nuestro vivir, en nuestras formas de civilización para que las muertes por suicidio copen las causas de muerte de una manera progresiva. Se echa de menos una buena reflexión de carácter social. Los profesionales estamos ocupados en la vertiente tanto sanitaria como de la psicopatología, pero alguien debe ocuparse de la vertiente social y de comunicación. Los profesionales optan por la prudencia y el silencio, incluso algunos consideran que el suicidio, mejor ni nombrarlo. Eso se ha extendido como una ley con el argumento de su posible simpatía. Pero se constata que el resultado no es el esperado, y hay un preocupante aumento. ¿Seguiremos mirando para otro lado sin entrar en la esencia del fenómeno?», se cuestiona Fernando Martín Aduriz.

Abordemos, pues, de una forma aséptica, desarropada de detalles, el tema de los suicidios, aludiendo tan solo a la pura estadística. Y el dato es inquietante, muy preocupante, puesto que las muertes por lesiones autoinfligidas superan en la última decada en Palencia a las sucedidas con residentes en la provincia en accidentes de circulación, según las tablas del INE (Instituto Nacional de Estadística), que revelan 119 fallecimientos por suicidio entre 2008 y 2017 (99 de ellos, de hombres y 20, de mujeres) en Palencia, frente a las 111 víctimas mortales registradas en las carreteras por siniestros de tráfico. 2010 fue el año aún más negro en este sentido, con 21 muertes por suicidio, tres más que las debidas a accidentes, pero también 2015, con 20 fallecidos por lesiones autoinfligidas, si bien en las carreteras 'solo' hubo cinco víctimas mortales.

«Las cosas más tristes en este mundo son las estadísticas. No importan las cifras, el argumento no variará con más o con menos muertes por suicidio. Lo que es esencial transmitir a la sociedad es la radical decisión del suicida, al que nunca hay que hurtarle su autoría y su insondable decisión. Esto no evita una reflexión que incluya el análisis de los modos de vida, las nuevas adaptaciones, las exigencias de éxito, la presión de los rendimientos en el trabajo, que a algunos sujetos se les hace cuesta arriba, y en especial a personas más frágiles o más cercanas a una patología melancólica, sujetos que piensan equivocadamente en su ser de desecho, objeto con el que se identifican», apostilla el psiconalista Fernando Martín Aduriz.

«Recuerdo que algún accidente de tráfico grave de los que hemos sufrido en esta provincia durante los últimos años ha ofrecido indicios de posible suicidio. Si, entre todos, rompemos el silencio y empezamos a ayudar más y mejor a las personas rotas, no solo les vamos a salvar la vida a ellas, sino que también conseguiremos unas carreteras más seguras para todos», señala por su parte el jefe provincial de Tráfico, Fernando Alonso.

Un plan de prevención para luchar contra las más de 3.500 muertes al año en España

En España se producen cada año entre 3.500 y 4.000 fallecidos por esta causa, según los datos del INE (3.679 en 2017) y casi el doble de tentativas tan graves que requieren la hospitalización de los afectados. Y, sin embargo, ni existe un plan específico de prevención ni el fenómeno recibe apenas atención mediática. Lo que llama la atención es que la tasa de muertes por suicidio está estancada, mientras que en otras causas, desde el cáncer a las drogas o los accidentes de tráfico, se han conseguido importantes avances.

En ese sentido, la ministra de Sanidad, Carmen Montón, trasladó en septiembre del año pasado sus intenciones de impulsar un plan integral de prevención del suicidio inspirado en el que puso en marcha en la Comunidad Valenciana en 2017 cuando era consejera de Salud.