Mariano Haro, tras el ictus: «Ahora sí que puedo decir que he ganado la carrera más importante de mi vida»

Mariano Haro, en el salón de su casa. /Antonio Quintero
Mariano Haro, en el salón de su casa. / Antonio Quintero

El excorredor palentino más laureado de la historia se recupera de un ictus que no le dejará ninguna secuela

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZBecerril de Campos

Con la elegancia que siempre le ha caracterizado y demostrando que el pequeño ictus sufrido a principios de abril es ya historia, Mariano Haro recibe en su casa de Becerril de Campos a El Norte de Castilla. En la larga entrada a su vivienda, el exatleta camina con normalidad, no hay secuelas del accidente cerebrovascular que le obligó a estar ingresado durante más de una semana entre el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y el Río Carrión de Palencia. «Un pequeño susto», como reconoce con la sonrisa que le ha acompañado durante toda su vida al León de Becerril.

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Del ictus no hay secuelas, aunque una pequeña rotura de fibras le incomoda al andar y al subir las escaleras hasta su casa. Una vez dentro, el atleta más laureado de toda la historia de la provincia, orgulloso de todos sus logros y con la sencillez por bandera, muestra todos sus premios en su dilatada trayectoria deportiva. Una vitrina repleta de recuerdos entre los que destaca la Medalla de Oro al Mérito Deportivo o las cuatro preseas de plata en diferentes Campeonatos del Mundo que empiezan ya a estar castigadas por el paso del tiempo. Enmarcado con mucho cariño también sobresale el diploma de los Juegos Olímpicos de Munich 72, donde el atleta acarició el podio con un cuarto puesto para el recuerdo. Esas hazañas, tal vez las más relevantes para el deporte palentino, las sigue relatando el exatleta con naturalidad. Esas historias prosiguen a las que ha vivido con el Rey Juan Carlos I y con el por aquel entonces Príncipe de Asturias y ahora Rey, Felipe VI, aunque precisamente la Casa Real no se ha puesto en contacto con el propio Haro para preguntarle por su estado de salud.

Precisamente la familia real habrá sido de las pocas instituciones que no se han puesto en contacto con el entorno de Mariano Haro, que aún le sigue sonando el teléfono para preguntar cómo se encuentra.

Uno de los últimos fue Luis Felipe 'Pipe' Areta. Atleta de nombre en la época que competía Haro y que una vez colgadas las botas emprendió una nueva vida como sacerdote. El triplista le llamó esta semana, aunque ya se preocupó por su estado de salud una vez que se conoció la noticia. «De cuando yo competía, me han llamado todos los atletas», destaca el León de Becerril, mencionando entre otros al saltador de altura Luis María Garriga.

Y es que el cariño que ha recibido Mariano Haro durante estas semanas tiene un valor incalculable para la propia familia de Haro. La repercusión mediática atravesó todos los rincones de la geografía nacional y todos los medios de comunicación se hicieron eco del incidente del exatleta. «Cuando saltó la noticia tuve que cargar el móvil tres veces. Nos llamaban muchos medios de comunicación. Desde Cádiz hasta Galicia, aunque solo hablamos con la Agencia EFE para que nos dejaran un poco más tranquilos», apunta su mujer Marimar, quien ha acompañado en todo momento a su marido.

Fue ella quien se percató del ictus cuando Mariano Haro se encontraba en el huerto de su casa con la mula mecánica. Hasta el propio atleta se dio cuenta de la situación al no mover la mano derecha y al costarle mover su pierna derecha. «Fui consciente en todo momento. Me di cuenta enseguida, porque se me quedó la mano derecha bloqueada. Fuimos primero a Paredes de Nava, pero allí ya iba recobrando la movilidad y la fuerza. Me derivaron a Valladolid y ahí empezó mi recuperación», subraya el propio Haro, inmerso en estos días en un mar de médicos.

Educación y Descanso

Una vez concluido su periplo hospitalario en Valladolid, Haro fue trasladado a Palencia, donde se reunió, de nuevo, el mítico Educación y Descanso, club con el compitió durante su carrera deportivo. Su presidente, Antonio Hermoso, le visitó en varias ocasiones, al igual que su entrenador, Gerardo Cisneros. Ya en 'su' Becerril de Campos, Mariano Haro se sigue recuperando, aunque el cariño de sus vecinos sigue intacto y ha preferido administrarlo en pequeñas dosis. «Por el pueblo no puedo salir, porque me atosigan», afirma con una pequeña carcajada el 27 veces campeón de España en diferentes modalidades.

«Me siento muy querido porque muchas personas han estado pendientes de mí. Mi trayectoria ha sido muy sencilla, porque no me daba ninguna importancia cuando corría y eso que he quedado cuatro veces subcampeón del mundo y 27 veces campeón de España en diferentes modalidades», recuerda Haro, quien a principios de abril se colgaba la medalla de oro en la carrera de la vida. «Ahora sí que puedo decir que he ganado la carrera más importante de mi vida, más que los cuatro subcampeonatos del mundo que tengo, aunque tengo claro que esta es también una carrera de fondo», continúa.

Precisamente hoy, un mes después de sufrir el ictus, centenares de corredores populares homenajearán al León de Becerril en 'Los 10.000 de Mariano' por las calles en las que creció. «Este año será más especial. Es una prueba con la que siempre me he sentido muy reconocido y querido por los corredores y también por los organizadores como Enrique Hermoso (coordinador del Servicio de Deportes), quien fue el precursor», concluyó.