Palencia llama con fuerza a trabajar en la huebra

Vecinos de Santoyo, durante una actuación del programa a Huebra./El Norte
Vecinos de Santoyo, durante una actuación del programa a Huebra. / El Norte

La Diputación ha destinado 807.000 euros desde 2012 hasta este año y las entidades locales beneficiarias son 369

FERNANDO CABALLEROPalencia

Huebra. Detrás de esta palabra de sonido no muy elegante se esconde una acción que sí resulta altamente más positiva. La huebra es una palabra vinculada directamente a la agricultura. Espacio que se ara en un día; par de mulas y mozo para trabajar un día entero y tierra labrantía que no se siembra, aunque se are. Son las tres acepciones que recoge el diccionario de la Real Academia de la Lengua. A partir de ahí, y unida a la preposición a, hay otra acepción más popular. A Huebra es el llamamiento de los vecinos del medio rural para llevar cabo un trabajo de forma colectiva, comunal, que beneficia al conjunto de los habitantes.

El término se utilizaba mucho en la Montaña Palentina. De hecho, Piedad Isla, fotógrafa de Cervera de Pisuerga y retratista de la comarca, lo definió así en un documental: «Cuando la gente vivía en los pueblos y se necesitaba hacer un trabajo comunitario, se convocaba una huebra. Entonces, iba una persona de cada casa y hacían un camino o desviaban el arroyo». Este es el sentido popular de la huebra.

Y con este espíritu y algo más nació en 2012 la convocatoria de ayudas A Huebra, cuyo éxito se ha traducido, además de por las obras ejecutadas, en que esta expresión es ahora más conocida, e imitada también. Era presidente de la Diputación el fallecido José María Hernández. El 6 de junio de ese año anunció en rueda de prensa el nacimiento de estas ayudas. El resultado lo dicen las cifras. La cantidad destinada en la convocatoria de 2012 fue de 27.000 euros y la de este año está dotada con 120.000. Cada propuesta aprobada estaba subvencionada el primer año con 3.000 euros, ahora con 5.000. En cifras globales, incluida la convocatoria de este año, la Diputación ha destinado a este programa 807.000 euros y las entidades beneficiarias se elevan a 369, entre municipios y juntas vecinales o pedanías.

El programa A Huebra combina tres bondades. La primera es la colaboración ciudadana, el trabajo comunitario por un bien que beneficia a todo el pueblo. La segunda es la condición voluntaria de los vecinos, que realizan el trabajo en fines de semana, solo por la satisfacción de servir a su comunidad. La tercera y última es la ejecución de proyectos que en su mayoría vienen a recuperar espacios degradados, zonas abandonadas que se convierten en jardines, fuentes, paseos, lugares en definitiva de ocio y de encuentro entre los vecinos.

El programa de recuperación de estos espacios se complementa con la concesión de los premios. A los largo de la trayectoria de estos galardones los han recibido Autilla del Pino, Villaherreros y Ligüerzana en 2017; Villerías, Santoyo y Herrera de Pisuerga en 2016;Bustillo de la Vega, Venta de Baños y Ampudia en 2015; Monzón de Campos, Tabanera de Cerrato y Baltanás en 2014; Villamuriel de Cerrato, Mantinos y Cervera de Pisuerga en 2013, que reconoció los trabajos realizados en la primera convocatoria de las ayudas.

Pero el programa promovido por la Diputación de Palencia tiene su propio premio. La Red de Gobiernos Locales +Biodiversidad y la Sección de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), dedicada a la promoción de políticas locales para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad y la conservación del patrimonio natural, concedió en 2014 a esta iniciativa uno de los cinco premios otorgados en el Concurso de Grupos de Voluntariado, que entonces cumplía su cuarta edición.

El certamen reconoce los mejores trabajos en materia de conservación y fomento de la biodiversidad, restauración de espacios naturales degradados o mejora del medio hídrico, impulsando y promoviendo estas actuaciones a través de grupos de voluntariado.

 

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