Óscar Martín, compositor: «Poder hacer música para Palencia es lo que más me ilusiona»

Óscar Martín Leanizbarrutia dirige un ensayo en estudio. /El Norte
Óscar Martín Leanizbarrutia dirige un ensayo en estudio. / El Norte

El músico creó la partitura de la historia de la Olmeda en 'El ocaso de la Villa', una opereta de época sobre la que le gustaría poder volver

INÉS MACHOPalencia

La música es un componente esencial del cine y el teatro, envuelve el guión y colabora en crear el escenario, sitúa a los actores y al público en la historia y les conduce entre los conflictos y las tensiones. El palentino Óscar Martín Leanizbarrutia se encarga de esto, de poner banda sonora a las tablas del teatro y a la gran pantalla. Comenzó sus estudios de música en el Conservatorio de Palencia y continuó en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, ciudad en la que trabaja desde 2013 como compositor para Contracorriente Producciones , con la que ha realizado documentales, spots, trailers y películas. También ha trabajado como compositor de concierto y orquestador y en iniciativas diversas en su ciudad natal.

En Palencia, ha puesto la música de varias exposiciones de Las Edades del Hombre desde el año 2014 y a la presentación de una imagen sacra durante el Oficio de Tinieblas para los Franciscanos. Su último proyecto en la provincia fue El ocaso de la Villa, una opereta sobre la Olmeda que puso allí en escena con motivo del cincuenta aniversario de su descubrimiento. El compositor explica esta obra, las características de su trabajo y los próximos proyectos en los que estará implicado.

–En junio, la Olmeda fue el escenario de su último proyecto propiamente palentino en el que ha trabajado, ¿cúal fue la propuesta? ¿por qué realizaron esta obra, 'El ocaso de la Villa' y qué temas trata?

-Fue una propuesta de la Diputación Provincial para celebrar el cincuenta aniversario del descubrimiento de la Villa. Pablo Moreno es el director y guionista, porque yo de escribir poco, me encargo de la música. Al principio, no sabíamos muy bien cómo enfocarlo, y luego decidimos que una buena idea era plantear un posible escenario de lo que pudieron ser los últimos días de esta ciudad romana. No está nada claro que es lo que pasó, pero hay registros en los que aparecen naves quemadas, así que eso, por ejemplo, lo introducimos. La historia es el relato de una esclava, que interpreta Laura Contreras, que quiere liberarse y huir.

–La obra la caracteriza como 'opereta', ¿en que consiste este género teatral?

–Una opereta es como una ópera pero más ligera, más cómica. Yo quería trabajar en una trama menos sencilla que un musical pero no tan pesada como puede parecer una ópera, esa combinación de las dos me interesaba mucho. Esta obra tiene música prácticamente todo el rato y acompaña al monólogo continuo de la actriz, que solo se interrumpe cuando baila y canta ella o con las intervenciones de la soprano.

–¿Cuál es el papel de una soprano en una opereta como esta?

–La soprano, que en esta obra fue Sonia Santoyo, es una entidad con varios papeles, un poco similar al coro griego, que comenta la escena y los sentimientos y acciones de la actriz. Da muchísimo juego.

–Y la música que usted compone, ¿qué labor cumple en el teatro?

–Es parte del escenario. En este caso, por ejemplo, contábamos con un atrezo mínimo que iba poco más allá de las luces y los arcos de la villa. Con un escenario tan minimalista, la música cobra todavía más importancia y sitúa a los actores y al público. Por ejemplo, el momento en el que la esclava recuerda a su amado se acompaña de un vals, se trata de combinar guión y partitura.

–¿De qué forma lo llevó a cabo?, ¿con una pequeña orquesta o con medios digitales?

–El presupuesto que teníamos era muy limitado, así que tuvo que ser digital, con librerías. El 90% de las series se hacen actualmente con este tipo de librerías, que pueden tener muy buen acabado. Aunque, lo cierto es que trabajar con una orquesta es más interesante, el director y los músicos van adaptándose un poco a la escena, es más visual... Tiene algunas ventajas. La libertad que te da un músico no te la da una librería. Eso sí, si tienes un buen equipo y hay una buena labor de producción, apenas se nota la diferencia.

–Ahora que ya ha pasado un tiempo, ¿cómo ve con esa perspectiva la acogida que tuvo la puesta en escena de 'El Ocaso de la Villa'?

–Creo que estuvo muy bien, hubo un lleno del 90%, claro, que hay que ser honestos, es un espacio pequeño. Es una obra de la que estoy muy orgulloso y en la que ha habido un trabajo importante por parte de todo el equipo, del libretista de la actriz y bailarina, de la soprano... Y que bueno, me gustaría poder reciclar la y volver a trabajar en ella más adelante.

Proyectos en Palencia

–Pese a este proyecto en Palencia, normalmente desarrolla sus trabajos en Madrid, ¿qué está preparando actualmente?

–Ahora estoy con una chapucita, un arreglo de piezas de piano para adaptarlas a orquesta. También participo en un nuevo rodaje de Contracorriente Producciones para un largometraje de época que hace nada lanzó su casting en Ciudad Rodrigo, en Salamanca.

–¿Es complicado hacerse un hueco en el panorama de la composición musical?

–Un poco sí porque hay mucho desconocimiento sobre cómo funciona esto, todo el mundo se hace un cursillo y ya tiene la etiqueta de compositor, a mí a veces hasta me dan ganas de quitármela a medida que voy aprendiendo más. Cuanto más sabes, más inabarcable te parece todo, y te dices a ti mismo: pues vaya, soy un mediocre.

–Es un palentino, como tantos, en la capital, ¿sigue teniendo contacto con su ciudad natal a través de su trabajo?

–A través de mi trabajo y de mi ocio, son mis raíces. Estoy muy ligado a la ciudad y siempre que puedo me acerco a Palencia, y me hace especial ilusión cuando me salen proyectos allí. Lo de la Olmeda me encantó por eso, y también trabajar en las Edades del Hombre. Otro encargo fue el de los franciscanos, cuando se pusieron en contacto conmigo para poner música a un Ave María en el estreno oficial de una imagen, ahí pude trabajar con instrumentos, con un órgano y un violonchelo y también una soprano.

El compositor, tercero por la derecha, con el equipo de 'El ocaso de la Villa', en La Olmeda.
El compositor, tercero por la derecha, con el equipo de 'El ocaso de la Villa', en La Olmeda. / El Norte