Una experta montañera

El pico Curavacas, visto desde el pueblo de Ventanilla. /Antonio Quintero
El pico Curavacas, visto desde el pueblo de Ventanilla. / Antonio Quintero

Cecilia G. R., que murió el 25 de julio al bajar del Curavacas, era natural de Santibáñez de Resoba y conocedora de los picos palentinos

El Norte
EL NORTEPalencia

Santibáñez de Resoba ha cerrado el mes de julio con el sabor amargo de haber perdido a una mujer oriunda de este municipio de la Montaña Palentina aunque afincada en Zaragoza. Cecilia G. R., de 68 años, descendía el pasado 25 de julio del pico Curavacas, una cumbre habitual en su agenda estival cuando dejaba Zaragoza para pasar buena parte del verano en su pueblo de nacimiento y al que se sentía muy vinculada, Santibáñez de Resoba.

Cecilia G. R. subió con su hija pequeña y su yerno, además de con dos sobrinos, si bien una sobrina dejó la expedición en la subida y no llegó hasta el pico. Pero ella sí lo coronó, igual que había hecho un sinfín de veces tanto al Curavacas como al Espigüete o a Peña Redonda. Sin embargo, Cecilia G. R., que no tenía ningún problema de salud, se sintió indispuesta al bajar por la vertiente sur del Curavacas y se desvaneció. Ocurrió sobre las 13:45 horas, acompañada por su hija, su yerno y un sobrino, con los que había llegado hasta arriba, sin ningún problema dado que era aficionada montañera y experta en los picos de la Montaña Palentina.

Durante la bajada, la mujer se desvaneció, quedando inconsciente en una zona inaccesible para los vehículos por tierra. Sus familiares alertaron al 112, y desde el centro coordinador de Emergencias Sanitarias de Protección Civil se envió un helicóptero medicalizado, que trasladó a la montañera hasta el punto donde esperaba el personal de Sacyl, que solo pudo confirmar el fallecimiento de la mujer. Acto seguido, el cuerpo sin vida se trasladó hasta el tanatorio de Cervera de Pisuerga, donde se le practicó la autopsia, que certificó la muerte súbita como causa de la muerte.

Tras la incineración del cadáver, Santibáñez de Resoba acogió el funeral de Cecilia G. R., cuya familia ha regresado estos días a Zaragoza.