Los agricultores de Palencia se encomiendan a San Isidro para salvar la cosecha

Procesión de San Isidro, ayer tras la misa realizada en San Pablo./Marta Moras
Procesión de San Isidro, ayer tras la misa realizada en San Pablo. / Marta Moras

La falta de lluvias en abril y mayo está haciendo que el cereal empiece a espigarse cuando la semilla no se ha formado del todo

El Norte
EL NORTEPalencia

«Para tener una buena cosecha nos vamos a tener que encomendar a San Isidro porque las lluvias no están acompañando». De esta forma resume las previsiones de cosecha de cereal en Palencia Honorato Meneses de Prado, presidente de ASAJA Palencia. Y es que, de tanto mirar al cielo en busca de nubes, a los agricultores ya no les queda otra que continuar con la mirada fijada en lo alto, ya en busca del apoyo divino de un San Isidro que ayer irrumpió en el santoral, pero la llegada de la fiesta del patrón de los agricultores al calendario no vino acompañada de ese agua que tanta falta hace y que se resiste a llegar.

El responsable de COAG en Palencia, David Tejerina, asegura que los agricultores palentinos están atravesando por momentos de incertidumbre debido a la falta de humedad. «Desde el campo estamos viendo que las lluvias finalmente no llegan. Hemos salido de un invierno bastante seco y la humedad del suelo es inexistente. Si no llueve de manera abundante en los próximos días, se puede ir al traste la cosecha. No va a ser algo catastrófico, pero todo hace indicar que vamos a tener una cosecha mala. Hay cebadas que ya están espigadas, pero de una manera muy pobre, con un grano que no va a dar el peso específico», aseguró.

Los cereales no están soportando bien la falta de lluvias y los forrajes, tampoco. Se ha realizado la primera siega de alfalfa y desde UPA cifran en el 25% las pérdidas de este cultivo en los casos de regadío, mientras que en las tierras de secano, los problemas se han multiplicado. Por si fueran pocos los problemas derivados de la ausencia de humedad, la alfalfa se ha visto además atacada por el gusano verde, un insecto muy resistente al que los productos fitosanitarios no aplacan con la misma virulencia que a otras plagas. «Lo que ya no tiene remedio son los cultivos forrajeros, vezas guisantes, esparceta y alfalfa de secano», se lamenta Raúl Azpeleta, secretario general de UPA Palencia.

Cultivos de primavera, como la remolacha, el maíz o el girasol están naciendo bien. Mientras que la campaña de riego se está desarrollando prácticamente sin restricciones debido a que los pantanos de la cuenca del Pisuerga se encuentra al 67% de su capacidad y los del Carrión, a más del 90%.

Los agricultores llevan desde el otoño esperando unas lluvias que no llegan y esa espera ha hecho que muchos se vieran obligados a cambiar de cultivos, tal y como indica Honorato Meneses. «Hay más girasol sembrado porque tuvimos una época en invierno en la que no se pudo sembrar porque no había llovido. Muchos agricultores lo que han tenido que hacer es olvidarse de los cultivos de invierno y dedicarse a los de primavera, pero por una causa de fuerza mayor», explicó ayer Meneses, que, como tantos otros, ha dejado de mirar al cielo y ahora consulta cada día la página de la Agencia Estatal de Meteorología en busca de unas nubes a las que les cuesta descargar sus contenido sobre el granero de España. «Se equivoca muchas veces. A ver si dice que llueve y acierta», concluyó.