Los regantes del Carrión no inician la campaña por primera vez en medio siglo

Moisés Fernández, junto a una acequia de riego en Cascón de la Nava. /
Moisés Fernández, junto a una acequia de riego en Cascón de la Nava.

Los usuarios de la cuenca se emplazan a una nueva reunión el 5 de abril para estudiar cómo se repartirá el escaso agua que está embalsado

PILAR ROJOpalencia

Hace escasos días ha concluido el invierno más seco en muchas décadas, una situación que, unida a la ausencia de pantanos donde almacenar el agua, ha generado la alarma entre los agricultores que dependen del agua del sistema Carrión, que representan la inmensa mayoría de los labradores de la provincia. El año hidrológico comienza todos los años el 1 de abril, aunque por primera vez en muchas décadas no podrá iniciarse la campaña de riego.

Así se ha decidido en la última reunión de la Junta Central de Usuarios del Carrión, donde tampoco han tenido demasiadas opciones, ya que objetivamente no hay agua para el campo. De momento, todos los usuarios del agua y la Confederación Hidrográfica del Duero están emplazados a un nuevo encuentro el 5 de abril para comprobar si la situación ha mejorado algo, una posibilidad poco probable. «En principio, la idea es ir celebrando reuniones cada semana aproximadamente para poder ver cómo está la situación y si se puede empezar a regar en algún momento. Si no cambia la meteorología de forma radical, las consecuencias pueden ser catastróficas. La situación ahora es alarmante y creo que debemos analizar entre todos cómo va a ser el reparto del escaso agua que hay ahora. Si tenemos que renunciar, que seamos todos, también los ayuntamientos, en lo que les toca», ha afirmado Moisés Fernández, presidente de la Junta Central de Usuarios del Río Carrión.

La provincia de Palencia está divida en dos sistemas de riego: los que se nutren del río Pisuerga, donde la situación no reviste tanta gravedad dado que los afectados son menos y además cuentan con el pantano de Aguilar, que permite un almacenamiento importante, y los agricultores que se surten del sistema Carrión. Son precisamente estos últimos los que atraviesan una situación más delicada. Alrededor de 2.000 profesionales que trabajan unas 55.000 hectáreas de regadío (la mayor parte de ellas correspondientes a la provincia de Palencia, aunque un pequeño porcentaje corresponde a Valladolid) se encuentran ahora en una situación de emergencia.

El sistema Carrión lo forman dos embalses, el de Camporredondo y el de Compuerto, que tienen una capacidad de 165 hectómetros cúbicos entre los dos. Este agua, en el hipotético caso de que estuvieran llenos, ya resulta de por sí insuficiente para poder hacer frente a las campañas de riego agrícola. Por ello, ante los frustrados intentos de construir un nuevo embalse o buscar una solución alternativa, los regantes palentinos se nutren también del agua sobrante en la provincia de León, que les llega a través de un trasvase desde el pantano de Riaño. Sin embargo, esa solución ya tiene casi fecha de caducidad, ya que el crecimiento progresivo de las necesidades en la provincia vecina apenas deja agua para trasvase a Palencia.

En cualquier caso, la situación actual es «muy preocupante», como coinciden en definirla tanto desde las administraciones como las organizaciones agrarias. Los dos embalses, Camporredondo y Compuerto, se encuentran a menos del 40% de su capacidad. De los 165 hectómetros hay que restar más de cincuenta para el abstecimiento de las personas, con lo cual el agua que queda es prácticamente simbólico, y claramente insuficiente para hacer frente a una campaña. «Además, a todo ello se une que no hay nada de nieve en las montañas, que es un recurso importante cuando llega el calor y empieza el deshielo», sostiene Moisés Fernández.

Los agricultores, además, se muestran cautos y no se atreven a sembrar la remolacha y el maíz, ya que necesitan del agua de riego para poder crecer. En principio, la campaña de riego no comenzará en Palencia y se irá decidiendo poco a poco si se puede regar al menos una parte de las explotaciones.