El porno que querrías que tus hijos vieran... o no

Cuatro de las madres británicas que participan en el programa 'Mums Make Porn' ('Madres que hacen porno'). /
Cuatro de las madres británicas que participan en el programa 'Mums Make Porn' ('Madres que hacen porno').

Cinco madres británicas escriben y dirigen una película pornográfica con la que tratarán de concienciar a los adolescentes del uso irresponsable de este tipo de cine para adultos

Sonia Quintana
SONIA QUINTANA

Negar lo evidente no hace que sea menos cierto. Los jóvenes cada vez consumen más pornografía. Aceptémoslo. Así lo han hecho cinco madres británicas en un nuevo 'reality' televisivo. Bajo el título 'Mums Make Porn' ('Madres que hacen porno'), un grupo de cinco madres se han unido para escribir y dirigir (también se han encargado de seleccionar a los actores) la película pornográfica que les gustaría que sus hijos vieran. Ellas lo tienen claro: «Necesitábamos mostrarle a nuestros hijos que hay otras cosas aparte de la basura que puede verse en Internet». «El porno no representa a la mujer de manera normal. Los actores y actrices pueden llegar a confundir a los más jóvenes, y queremos que ellos se den cuenta de que esto que ven no es lo normal».

El sexólogo vallisoletano Juan González Romero lo tiene igual de claro: «La juventud utiliza el porno como sustitutivo de la educación sexual y no tienen conciencia de que el porno es ficción. Ficción y negocio. Si a un hijo que va a sacarse el carné de conducir nunca le pondríamos las películas de la saga 'Fast&Furious' para aprender, no deberíamos dejar a los adolescentes que vieran porno para aprender». «Los jóvenes no ven espadas láser y se piensan que no hay efectos especiales, pero en el porno también los hay. Es un porno muy dirigido al público masculino en el que siempre se busca la eyaculación del chico y nunca el placer femenino y esas conductas 'irreales' complican las primeras relaciones sexuales 'reales' en los adolescentes». González Romero alerta de que cada vez se trata a parejas más jóvenes con trastornos de eyaculación, erección o falta de deseo sexual derivados del uso de vídeos en Internet como vía para aprender sobre sexo. La salud sexual de los jóvenes se está deteriorando.

«Si a un hijo que va a sacarse el carné de conducir nunca le pondríamos las películas de la saga 'Fast & Furious' para aprender, no deberíamos dejar a los adolescentes que vieran porno para aprender»

«Si a un hijo que va a sacarse el carné de conducir nunca le pondríamos las películas de la saga 'Fast & Furious' para aprender, no deberíamos dejar a los adolescentes que vieran porno para aprender» juan gonzález romero, sexólogo

Una de las madres participantes en el 'reality' británico, que la noche del miércoles 27 estrenó su segundo capítulo, declaró que «como madre de adolescentes me dieron ganas de vomitar al descubrir la cantidad de violencia que contenían los vídeos porno que veían mis hijos». «Hablar con los hijos de sexo en casa es complicado pero hay que conseguir quitar ese tabú y desproblematizarlo. Hay que conseguir que el porno quede relegado a su espacio y que los jóvenes tengan una buena educación afectivo-sexual», apostilla el sexólogo vallisoletano Juan González Romero. «Pillé a mi hijo viendo en el ordenador una película en la que las mujeres eran violadas y sometidas a todo tipo de vejaciones. No es normal. La pornografía no es representativa de lo que es y debe ser el sexo. Los actores y actrices engañan a los jóvenes. Me pareció que había que hacer algo para que los chicos no traten a las mujeres como objetos», señaló otra de las madres de 'Mums Make Porn' ('Madres que hacen porno').

Así que ni cortas ni perezosas, Anita, Sarah, Emma, Jane y Sarah Louise, las cinco madres protagonistas del 'reality' se pusieron manos a la obra para escribir y dirigir una película pornográfica con la que tratan de concienciar a los adolescentes del uso irresponsable de este tipo de cine para adultos. El filme, que se estrenará en el canal británico de televisión Channel 4 el próximo 3 de abril, dura doce minutos y tiene dos partes, que son el espejo la una de la otra; la primera de día y la segunda de noche. Ha sido escrito, dirigido y editado por estas cinco madres, que además se han encargado del 'casting' de actores y ejercido un control absoluto sobre el proceso creativo, a cargo de la productora Fireworks.

El 'reality' británico tiene solamente tres capítulos, de los cuales ya se han emitido dos. En el primero, estrenado hace una semana, además de visitar varios estudios de la industria del porno -en Barcelona se entrevistaron con la directora, guionista y productora sueca Erika Lust, pionera en el movimiento de la pornografía feminista-, las cinco madres protagonistas vieron (y comentaron) los diez vídeos de este cine para adultos más populares en Internet, a los que los jóvenes pueden acceder gratuitamente. «Si esa fuera la primera vez que veía algo sobre el sexo, me sentiría petrificada», aseguró uno de las madres tras visualizar los vídeos. «Si mi hijo tratara a una mujer de esa manera, le patearía el culo». Francisco Carlos Ruiz Sanz, jefe de servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Palencia y especialista en Psiquiatría infanto-juvenil, reflexiona sobre esta cuestión. «De la misma manera que existe un debate sobre si ver contenidos violentos predispone a conductas violentas en adolescentes, podríamos cuestionarnos si ver determinados contenidos pornográficos puede favorecer el deseo de experimentar. Violadores, pederastas y parafílias existen desde mucho antes de Internet». El segundo capítulo de 'Mums Make Porn' se centró en la escritura del guión, la elección de los actores y el rodaje de la película, con cuya emisión se despedirá en abril de la parrilla televisiva británica este 'reality'.

«De la misma manera que existe un debate sobre si ver contenidos violentos predispone a conductas violentas en adolescentes, podríamos cuestionarnos si ver determinados contenidos pornográficos puede favorecer el deseo de experimentar»

«De la misma manera que existe un debate sobre si ver contenidos violentos predispone a conductas violentas en adolescentes, podríamos cuestionarnos si ver determinados contenidos pornográficos puede favorecer el deseo de experimentar» francisco carlos ruiz sanz, especialista en psiquiatra infanto-juvenil

«El acceso del adolescente a la pornografía tiene otros aspectos como la elección de una satisfacción sexual limitada pero accesible que sustituye parcial o totalmente a una relación física con la pareja real, próxima y humana. También está el mal uso que pueden hacer los adolescentes al compartir vídeos por WhatsApp con niños más pequeños. Eso puede llevar a una normalización de la exposición de la pornografía a edad temprana que resulta muy dañina. No hay que olvidar que las experiencias y el aprendizaje condicionan todo el proceso de madurez en la adolescencia», señala Ruiz Sanz.

España es uno de los países donde más pornografía se consume del mundo con una media diaria de 8 minutos y 4 segundos delante de la pantalla, concentrados en la franja horaria que va de las nueve a las doce de la noche y a las cuatro de la tarde, según la última estadística mundial publicada por la web PornHub, uno de los mayores servicios gratuitos de cine para adultos en streaming por Internet. La mayoría de su tráfico viene de hombres menores de 35 años. El acceso al porno es muy fácil. Cualquiera con un smartphone lo tiene en la palma de la mano. «Hoy en día el adolescente es precoz en las primeras relaciones sexuales y acude, al menos desde un punto de vista cuantitativo, más informado. Y se sabe que las prácticas sexuales en niños pueden condicionar la personalidad y la sexualidad en el adulto. Es parte del daño que se causa al menor en el abuso sexual», concluye el jefe de servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Palencia.