«Estamos sin capacidad de extinción», aseguran los brigadistas

Brigadistas atacando a las llamas en el incencio de La Cabrera/AT_Brif / B. Tabuyo
Brigadistas atacando a las llamas en el incencio de La Cabrera / AT_Brif / B. Tabuyo

El fuego se hace incontrolable en La Cabrera por la 'rotura térmica' en la zona | Las llamas amenzanan Trabazos | Los medios aéreos apenas pueden actuar por el efecto de las corrientes de aire y las llamas rebrotan en zonas ya extinguidas

RUBÉN FARIÑAS-LEONOTICIASForna-Losadilla-León

«Estamos sin capacidad de extinción. Estamos sin capacidad de extinción». Lo aseguran los brigadistas que, con enorme desesperación reconocen este jueves lo infructuoso de los esfuerzos realizados para intentar controlar el fuego en la zona de La Cabrera, según ha informado Leonoticias.

Más información

A pie de carretera la situación evidencia que, lejos de mejorar, se ha enquistado de forma sumamente peligrosa tanto para la propia zona como para quienes trabajan en la extinción de las llamas.

El fuego ya ha consumido más de 8.000 hectáreas, pero realmente están amenazadas muchas más. Tres frentes parecen asegurados, que no controlados, mientras que el cuarto avanza hacia la localidad de Trabazos.

'Rotura térmica'

Y ahí la situación se presume alarmante. Los brigadistas reconocen que trabajan haciendo frente a un fenómeno que aviva el fuego de una forma extraordinaria: la rotura térmica.

Se trata de una mezcla de corrientes de aire caliente y 'frío' cuyo efecto final se asemeja al de una chimenea.Y con ese efecto las llamas alcanzan alturas de hasta diez metros y devoran cuanto sale a su paso.

Y no solo eso. La 'chimenea' cierra toda posibilidad al uso de medios aéreos, que carecen de visibilidad y se arriesgan a estrellarse en medios de temperaturas infernales. Con ese escenario los brigadistas se rinden a la evidencia: «Estamos superados».

«Esto no pinta bien»

Con poca agua para atacar desde el cielo y con la vida en juego entre los matorrales la situación «no pinta nada bien». Tanto es así que desde el Puesto de Manzo Avanzado se insiste una y otra vez en la necesidad de «extremar las precauciones» para evitar desgracias personales en los trabajos de extinción.

Este jueves la lectura que se puede realizar 'in situ' es de lo más preocupante: las llamas arrasan La Cabrera y poco se puede hacer salvo esperar y trabajar con enormes cautelas en cortafuegos que más tarde que pronto permitan solventar el incendio más importante de los últimos años en Castilla y León.