La comunidad internacional condena el «inhumano» ataque químico en Siria

Ataque químico en Siria./
Ataque químico en Siria.

La ONU ya investiga esta tragedia mediante una comisión, a la espera de reunir su Consejo de Seguridad para este próximo miércoles

COLPISA / AGENCIASMadrid

Los máximos responsables de las principales instituciones políticas a nivel internacional han condenado el ataque con productos supuestamente químicos que, este martes, se ha perpetrado en un bastión rebelde del noroeste de Siria, y en el que han muerto al menos 100 civiles y otros 400 han resultado heridos.

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Así, una comisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha iniciado su investigación para aclarar la tragedia y confirmando, además, que se reunirá de urgencia este próximo miércoles. Incluso el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, horas antes ya había solicitado "una reunión de emergencia" del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Los primeros informes hablan de un gran número de muertos, incluidos niños. El uso de estas armas es una violación inaceptable de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas y un nuevo testimonio de la barbarie que el pueblo sirio sufre desde hace varios años", ha comentado Ayrault, en su condición de jefe de la diplomacia francesa.

En la misma línea se ha mostrado la alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, quien ha señalado una "responsabilidad objetiva" del régimen sirio ante este ataque en la localidad de Jan Shijún, en el sur de la provincia septentrional de Idleb.

"Hay una responsabilidad objetiva de cualquier régimen sobre la protección de sus propios civiles, y esto es un principio que es válido bajo la ley internacional en cualquier caso", ha dicho Mogherini en rueda de prensa junto al enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura; no obstante, Mogherini ha confesado que no tiene "pruebas" sobre lo ocurrido.

El propio De Mistura ha instado a identificar "claramente las responsabilidades" del suceso. "Lo que pasó esta mañana es horrible y vamos a pedir clara identificación de responsabilidades", ha valorado el político sueco, para luego admitir que "aún no tenemos una confirmación oficial o fiable" de lo ocurrido.

"Lo que hemos entendido es que fue un ataque químico que vino del aire", ha indicado, al tiempo que confirmaba que pedirán información "a todos los que tengan la capacidad de averiguar técnicamente lo que pasó para poder ser más precisos". De Mistura ha señalado también que lo sucedido fue "horrible en términos de víctimas" y que "las fotos que hemos visto hablan por sí mismas".

Asimismo, Mogherini ha apuntado que la petición de rendición de cuentas en el conflicto sirio estará presente este próximo miércoles en la conferencia internacional a organizarse en Bruselas (Bélgica) para hablar del futuro de Siria, y a la que acudirán más de 70 delegaciones.

"Cada vez que la comunidad internacional es capaz de unirse como mañana hay alguien que, de alguna manera, intenta minar el sentimiento de esperanza produciendo un sentimiento de horror e indignación", ha añadido De Mistura. "Al revés, haremos uso de estos momentos de horror para mostrar determinación de que no pueden imponerse", ha precisado el político sueco.

«No puede ser ignorado»

El Gobierno de EE UU ha calificado de "reprobable" el ataque en Siria, atribuyéndoselo al régimen de Bashar al Assad y alertando de que "no puede ser ignorado por el mundo civilizado".

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, ha subrayado que los "actos atroces" del régimen de Al Assad son consecuencia de la "debilidad" e "indecisión" mostradas por el Gobierno del expresidente estadounidense Barack Obama.

Spicer ha asegurado que, pese a haber fijado una "línea roja", el Ejecutivo de Obama "no hizo nada" en 2013 e incumplió su promesa de una intervención de EE UU en Siria si el régimen de Al Assad usaba armas químicas.

Sin entrar en detalles sobre si Donald Trump busca continuar presionando a favor de un cambio de régimen en Siria, Spicer ha admitido que sería "absurdo" que la Casa Blanca insistiera en la salida de Al Assad dada la "realidad política" de ese país.

La jefa de la diplomacia comunitaria ha insistido en que la UE apoyará la negociación auspiciada por la ONU en Ginebra como "único camino adelante", y ha subrayado que la Unión solo apoyará financieramente la reconstrucción del país si hay un acuerdo político y una transición inclusiva que pongan fin al conflicto.

En la conferencia de Bruselas, ha indicado, "empezaremos a preparar el enorme esfuerzo que será necesario cuando se alcance la transición política". Preguntada por si aliados del régimen sirio -como Rusia o Irán- deberían "pagar la factura" de la guerra, Mogherini ha dicho que ningún Estado tendría individualmente los recursos necesarios para la reconstrucción.

"Nosotros [los europeos] no somos los que estamos bombardeando, combatiendo o apoyando a una parte u otra. Somos los que estamos presionando para que haya una solución política y proporcionando la ayuda humanitaria [...] Esto no significa que si alguien rompe algo nosotros vamos a pagar la factura. Simplemente eso no va a pasar", ha remarcado Mogherini.

Hipótesis del gas tóxico

Por otra parte, el jefe negociador de la oposición en Siria ha aseverado que el ataque se había efectuado "con gas tóxico", una hipótesis aún sin ratificar completamente por otras entidades políticas. "Este crimen pone en entredicho el conjunto del proceso de paz", ha afirmado Mohamed Sabra.

"Si la ONU es incapaz de impedirle al régimen que cometa tales crímenes, ¿cómo hacer que funcione un proceso político para una transición en Siria?", ha reflexionado Sabra, quien representó a la oposición en la última ronda de negociaciones desarrollada a finales de marzo en Ginebra (Suiza).

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha coincidido en esa idea al opinar que el ataque era "inhumano" y amenazaba las negociaciones. "Este tipo de ataques son inaceptables y hacen que corramos el riesgo de estropear todos los esfuerzos en el marco del proceso de Astaná", han dicho fuentes cercanas a Erdogan sobre las conversaciones mantenidas en la capital de Kazajistán.

Este tortuoso proceso está apadrinado en un lado por Rusia e Irán, aliados del régimen oficialista de Bashar al Asad, y en otro lado por Turquía, que apoya a los rebeldes; se llevaron a cabo en marzo en esta ciudad kazaja, donde ya se habían acogido dos encuentros similares unos meses antes.