Las acusaciones de fraude tiñen de pesimismo las elecciones en Tailandia

El líder del partido Anakot Mai, Thanathorn Juangroongruangkit, ofrece una rueda de prensa en la sede del partido den Bangkok (Tailandia). /Diego Azubel (Efe)
El líder del partido Anakot Mai, Thanathorn Juangroongruangkit, ofrece una rueda de prensa en la sede del partido den Bangkok (Tailandia). / Diego Azubel (Efe)

Las votaciones se desarrollaron sin violencia, una de las principales preocupaciones de la población local

ZIGOR ALDAMAShanghái (China)

Se han cumplido todos los pronósticos en las elecciones que Tailandia celebró el domingo. Incluso los que vaticinaban un fraude a gran escala. No en vano, tras varios retrasos en la publicación de resultados oficiales y una avalancha de críticas por todo tipo de regularidades y de compra de votos, este lunes la Junta Electoral del país enfrió la esperanza de regresar a un régimen democrático con los datos relativos a los 350 diputados de las circunscripciones para el Congreso, donde finalmente se sentarán 500.

Según el recuento oficial -aún incompleto-, el partido Pheu Thai -dirigido desde el exilio por el exprimer ministro Thaksin Shinawatra- logró la victoria, como apuntaban los sondeos y obtuvo 138 escaños. No obstante, la sorpresa llegó con la baja participación y con los resultados relativos a la formación Palang Pracharat, encabezada por el militar golpista que hace un lustro se hizo con el poder, Prayut Chan-ocha. A falta de los datos sobre los otros 150 escaños que restan para completar la Cámara Baja, y que la Junta Electoral promete publicar antes del viernes, los uniformados suman ya 96 asientos.

Eso hace que la reelección de Prayut parezca cada vez más factible porque el general solo necesita 126 diputados para continuar en el poder. El Pheu Thai, sin embargo, tendría que sumar 376. El truco está en el Senado, donde se sientan los otros 250 votos que completan los 750 que decidirán quién se convierte en primer ministro. La Constitución promulgada por los militares permite su designación a dedo, por lo que se espera que apoyen a Prayut y no a los candidatos de los partidos demócratas o anti Junta Militar.

Compra de votos

Las formaciones señalan todo tipo de irregularidades. Con el 93% escrutado, la Junta Electoral había invalidado 1,9 millones de votos. Y en algunas provincias más de la mitad de las papeletas se consideraron nulas. Por si fuese poco, las denuncias de compra de votos se multiplicaron. La ONG Open Forum for Democracy Foundation tildó esta lacra de «apabullante», y aseguró que diferentes partidos echaron mano de la «política del dinero». Varias fotografías muestran tacos de billetes de 100 baht (3 euros) que la ONG dice iban destinados a la compra de papeletas.

Las elecciones, en cualquier caso, se desarrollaron sin violencia, una de las principales preocupaciones de la población tailandesa, y los dos principales partidos anunciaron ayer su intención de buscar los apoyos necesarios para formar gobierno.