Cs rompe el bipartidismo en Segovia a costa del PP, que pierde por primera vez en cuarenta años

Los socialistas festeja su incontestable triunfo alrededor de su diputado electo, José Luis Aceves./Antonio Tanarro
Los socialistas festeja su incontestable triunfo alrededor de su diputado electo, José Luis Aceves. / Antonio Tanarro

El partido de Pablo Casado cosecha el peor resultado desde 1979 y también es derrotado en la capital

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

Si las elecciones de este domingo son un anticipo de las municipales, el Partido Popular tiene en el alero su hasta ahora indiscutible hegemonía en la provincia de Segovia. El batacazo popular en el conjunto del país también ha hecho mella en las aspiraciones populares en territorio segoviano: el PP perdió las elecciones y su segundo escaño en Segovia. Lo hizo en favor de un partido que emerge con mucha fuerza en el panorama provincial, Ciudadanos, y dejó el resultado en un histórico triple empate a escaños (1-1-1) que únicamente se dio en las elecciones generales de 1986, cuando el CDS de Suárez obtuvo el tercer sillón en liza. Por lo tanto, José Luis Aceves (PSOE), Beatriz Escudero (PP) y Eduardo Calvo (Cs) serán los representantes segovianos en el Congreso de los Diputados durante la legislatura que está a punto de empezar. El diputado de Ciudadanos es Eduardo Calvo (Madrid, 1949), que lleva empadronado en Segovia desde el mes de enero. Cs se decantó por un cunero que ha dirigido el Instituto Cervantes en varios países de Asia y África durante diecisiete años y, ahora, Calvo tendrá que dedicarse a conocer, uno a uno, los pueblos segovianos para defender sus intereses en el Congreso. También debutará en el Congreso el socialista Aceves, procurador en las Cortes de Castilla y León durante la última legislatura, que toma el relevo de Juan Luis Gordo. De los tres, solo repetirá Beatriz Escudero.

El descalabro del PP fue directamente proporcional al ascenso de Ciudadanos y a la irrupción de Vox en el panorama político local, pero, sobre todo, al triunfo del PSOE. El resultado es excelente para los socialistas segovianos, que consiguen vencer en unas elecciones generales por primera vez en la historia de la democracia inaugurada en 1978. Nunca el PSOE había logrado quedar por encima del PP en votos, ni siquiera en los tiempos de Alianza Popular. Este es, sin duda, el peor resultado que los populares obtienen desde 1979 (en aquellas elecciones, como Coalición Democrática, recogieron solo 5.458 votos), lo que debe abrir en su seno una profunda reflexión, sobre todo si quiere conservar el gobierno de la Diputación tras las elecciones municipales de mayo.

En votos

El PSOE ganó los comicios con 25.978 votos (6.964 sufragios más que en las elecciones de 2016), el 28,18%. En segundo lugar, a algo más de mil papeletas, quedó el PP, que obtuvo 24.806 votos (el 26,91%) y perdió la friolera de 15.366. Ciudadanos es tercera fuerza, al haber recibido 18.397 sufragios (el 19,96%), 4.802 más que en 2016, y Vox desplaza a Podemos-IU-Equo de la cuarta posición. El partido de la extrema derecha recibió 11.429 apoyos (el 12,40%), a todas luces insuficientes para conseguir un escaño. Podemos-IU-Equo logró 8.879 papeletas, y el PCMA, partido animalista, conserva la quinta posición que obtuviera en 2016 (607 votos, el 0,66%). Centrados, heredera de la desaparecida UPyD, solo obtuvo 458 sufragios en toda la circunscripción.

Premio de consolación en el Senado

Paloma Sanz, Juan José Sanz Vitorio y José Luis Sanz Merino, del Partido Popular, y Ana María Agudíez, del PSOE, eran, al cierre de esta edición, los senadores electos por la provincia de Segovia, con el 76,26%% de los votos escrutados. De no haberse producido novedades, el Partido Popular conservaría esta ventaja en la Cámara Alta, premio de consolación en una jornada realmente negra para el partido que en Segovia preside, precisamente, la senadora que más votos obtuvo, Paloma Sanz. La número uno de la candidatura popular al Senado llevaba recogidos 23.600 votos con ese escrutinio. La socialista Ana María Agudíez tenía 20.197, y los populares Juan José Sanz Vitorio y José Luis Sanz Merino, 19.846 y 19.302 votos, respectivamente.

El trasvase de votos del Partido Popular a Vox resulta especialmente evidente y explica el batacazo de los populares. 11.429 votos volaron a Vox y desintegraron la cómoda ventaja que, históricamente, el PP mantenía sobre el PSOE, pero de nada sirvieron a la formación de Santiago Abascal para conseguir representación en Segovia (se quedó a 6.969 votos). La fragmentación del voto en el electorado de centroderecha ha sido determinante en los resultados que arrojan estas elecciones legislativas. Entre PP, Ciudadanos y Vox suman 54.632 votos, pero la derecha ha perdido las elecciones en suelo segoviano por primera vez en cuarenta años.

La ciudad

En la capital, el triunfo de los socialistas también es indiscutible. Aunque ostentan el gobierno municipal desde hace dieciséis años, nunca habían conseguido vencer en unas elecciones generales. En las de 2016, celebradas un año después del triunfo de Clara Luquero en las municipales, empeoraron incluso sus resultados, con 6.654 votos. Ayer, alcanzaron los 9.286 (30,17%). El Partido Popular, con 7.764 sufragios (25,22%), fue la segunda fuerza más votada en el conjunto de los barrios de la ciudad y Cs, con 6.349 (20,62%), la tercera. Los votos que Vox logró reunir en toda la circunscripción proceden, en su mayoría, del medio rural segoviano, pues en la capital, la formación derechista contó 3.253 papeletas. Podemos-IU-Equo recibió 3.141 sufragios y el PACMA quedó siete votos por delante de Centrados (218 frente a 211). Las perspectivas de la formación magenta no son muy halagüeñas con vistas a las municipales, teniendo en cuenta que aspira a seguir teniendo representación en el Ayuntamiento de Segovia.

Una de las buenas noticias del día estuvo en la participación registrada, el 80,53% (93.667 electores) frente al 74,21% de junio de 2016. Los segovianos acudieron masivamente a las urnas tanto en los pueblos como en la capital, donde 31.174 vecinos ejercieron su derecho a votos (el 79,54% frente al 74,19% de hace tres años). La jornada discurrió con absoluta normalidad e hizo un tiempo estupendo, circunstancia que sin duda favoreció la participación.

Como conclusión, la cita electotal deja un equitativo reparto de escaños que no se veía por estos lares desde hace treinta y tres años. Sin duda, un resultado histórico que puede darse muy pocas veces, tal y como advirtió, en 2016, el catedrático de Derecho Constitucional Ricardo Chueca. «En circunscripciones como Segovia, con tres escaños al Congreso, siempre habrá una distribución de 2-1, puede ser que alguna vez salga el 1-1-1, pero eso es como que toque la lotería, dificilísimo».