Óscar Puente confía en la mayoría absoluta: «El domingo va a pasar algo grande»

Teresa López; Iratxe García, Luis Tudanca, Pedro Sánchez y Óscar Puente, en el mitin de la cúpula del Milenio. /RAMÓN GÓMEZ
Teresa López; Iratxe García, Luis Tudanca, Pedro Sánchez y Óscar Puente, en el mitin de la cúpula del Milenio. / RAMÓN GÓMEZ

El alcalde y candidato del PSOE dice que le dedicará «a Tomás Rodríguez Bolaños lo que más hubiera querido: una rotunda victoria»

Víctor Vela
VÍCTOR VELAValladolid

La fiesta se abre con un concierto de Los Pichas y, hasta que los políticos llegan (con sus sonrisas, sus abrazos, sus guiños y su hola qué tal), el juego consiste en buscarle doble sentido a los títulos de cada canción. En algo hay que matar el tiempo. Suena 'Misión imposible' y uno piensa en lo cara que se vende la mayoría absoluta. Tocan 'No puedo vivir sin ti' y resuenan las posibilidades de pactos. Se escucha 'Abanibí aboebé' y... esto... bueno, en fin, tampoco es plan de sacarle punta a todo. Eso sí, Los Pichas no terminan la cuarta. Se arrancan con eso de «hace calor, hace calor» y la cosa suena a canción protesta. Es la Cúpula del Milenio este viernes por la tarde un invernadero de rosas, «la caldera del PSOE» dice Óscar Puente, un microondas para recalentar fervor socialista de cara al 26M. Fiebre por ganar, toda. Si había que ponerle grados a la campaña, conseguido. «Hace calor, hace calor» cantan Los Pichas y no terminan el grito desesperado cuando el himno del PSOE tapa eso de que tienen la receta para estar mucho mejor. Vale.

Entran en este trópico del Milenio la eurodiputada Iratxe García, el alcalde Óscar Puente, el aspirante a la Junta, Luis Tudanca, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Son 247 segundos de aplausos, de banderas que abofetean el aire gelatinoso y recalentado, de abanicos que se abren paso en esta atmósfera que disfraza de agosto los últimos días de campaña. Ydespués de esos 247 segundos de paseo hasta el micrófono, comienzan los mensajes del chimpún electoral.

El último acto de campaña del PSOE, los mensajes finales antes de la jornada de reflexión, la arenga definitiva para «llenar las urnas», para «que nadie se quede en casa», para «aspirar a lo máximo». Para «no solo ganar, sino también gobernar».

Lo dice Pedro Sánchez, presidente de Gobierno, quien se acerca a Valladolid en el 'sprint' final para, defienden en el PSOE local, dejar clara su apuesta por Valladolid y por Castilla y León. «Yo sé que hay muchas ganas de votar, pero tienen que ser todavía muchas más. El cambio tiene que ser rotundo», dice Sánchez, quien invita a «no relajarse». «Hay que darlo todo en estos últimos metros de la carrera. Hay que apretar los dientes y correr más que las otras formaciones. Nadie duda de que elPSOE va a ganar de largo las elecciones.Pero también hay que gobernar. Ypara eso hay que meter la papeleta del único partido que puede garantizar el avance y frenar a la derecha», asegura Sánchez.

Antes, Óscar Puente lo ha dicho más claro. Aspira a la mayoría absoluta. Al Gobierno en solitario. «Hay que dedicarle a Tomás Rodríguez Bolaños –una ausencia que pesa por encima de todas– lo que más hubiera querido: una rotunda victoria. Hay que devolver a este partido a las cifras que él tuvo, a las más altas. Y lo vamos a conseguir. Estamos a dos días de conseguir algo muy grande en la ciudad». En tiempos de pactos, de acuerdos, de parlamentos troceados, Óscar Puente confía en barrer en las municipales. Su objetivo son los 14 concejales (ahora tiene ocho). «Hemos llegado a este punto en un momento buenísimo, con los deberes hechos, después de cuatro años de un Gobierno eficaz, respetuoso. Tenemos todo lo que se necesita para lograr un buen resultado:un alcalde, un buen equipo y un buen proyecto», asegura. Y frente a eso...

«¡El PP! ¿Qué tiene el PP?», pregunta Óscar Puente. Y los simpatizantes y militantes, que, sombrero rojo en la cabeza abarrotan la estufa del Milenio, se encienden (todavía más). «El PP llega a las elecciones sin líder y sin equipo. Les llaman 'el desembarco de los caídos', porque en la lista han metido a toda la gente que ya no tiene sitio en otras partes. Está la consejera, la otra, el vicepresidente... Y no tienen proyecto. Su único proyecto es el soterramiento. ¡Después de veinte años gobernando y de 400 millones de deuda tienen el cuajo de decir que van a soterrar!».

«El PP quiere importar a Valladolid el modelo de la Junta y nosotros queremos el camino contrario, exportar a la Junta el modelo socialista de la ciudad de Valladolid, para que Castilla yLeón brille con Tudanca». Y recuerda «los comedores escolares, las escuelas infantiles, los centros de mayores, las ayudas de material escolar... Esas son las grandes obras del PSOE: la igualdad y la justicia social», defiende.

«Llegamos bien, con confianza», insiste Puente en esta fiesta mitin de la sauna del Milenio. Y, añade, con «el mejor equipo. Hace cuatro años hice la lista que pude. Esta vez, la que he querido». «Me acompañan concejales que se bregaron en la oposición y que han gobernado estos cuatro años, pero también nuevas personas. Porque cuando el PSOE está fuerte, hay personas que se acercan y aquí encuentran su lugar».

Y –«que nadie se me ponga celoso»– destaca a dos de los nuevos fichajes. Habla de Charo Chávez («símbolo del 15M, que estuvo en Sí Se Puede y ahora demuestra que esa gente que decía 'no nos representa' ahora se siente representada por el PSOE»). Y también de Carmen Jiménez, «la primera mujer gitana licenciada en Derecho en Valladolid». «No la hemos elegido por pertenecer a una etnia, no queremos estampitas, no son cromos. Carmen personifica mejor que nadie la lucha de los socialistas contra la desigualdad».

Esos son los principios que, asegura, «permitirán tener tres gobiernos alineados: en el Ayuntamiento, la Junta y el Gobierno». Los asistentes en el hornillo del Milenio le regalan calor (¡más leña, más madera!) en forma de aplausos. «¡A por todas! ¡A ganar!», anima. Y después, Óscar Puente, se baja del escenario camino de la jornada de reflexión.