Las pymes de Castilla y León aprueban en 'big data' pero suspenden en uso de la nube

El propietario de un pequeño negocio consulta en su portátil la información de su catálogo en línea. /Nacho García
El propietario de un pequeño negocio consulta en su portátil la información de su catálogo en línea. / Nacho García

El 62% de los empresarios de la comunidad se quejan de no encontrar trabajadores con competencias digitales

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Adelantadas en lo que se refiere a procesamiento masivo de datos, pero retrasadas en cuanto a aprovechamiento de las capacidades que ofrece el almacenamiento de información en la nube. Así se resume uno de los diagnósticos que sobre la relación de las pymes de Castilla y León con las tecnologías, hace el primer Observatorio de Economía Digital elaborado por el Colegio de Economistas de Valladolid (Ecova), que también pone de manifiesto que el mercado laboral deberá adaptarse a los nuevos retos que supone la transformación digital, ya que «el 62% de los empresarios castellano y leoneses indican que no encuentran los trabajadores con los conocimientos y las competencias adecuadas».

El año pasado, del total de empresas de diez o más trabajadores de la región que adquirieron algún servicio de 'cloud computing', las que lo compraron proporcionado desde servicios dedicados solo para su empresa representaron el 37,08%, con una variación negativa respecto al año anterior del 11,68%. Se trata, a juicio del Ecova, de un mal dato para Castilla y León «y más si cabe teniendo en cuenta que la comunidad ocupa el último lugar en este índice, con casi diez puntos de diferencia con respecto a la media de España».

Por contra, las empresas que adquirieron algún servicio de computación en la nube desde servicios compartidos (el 76,82%) registraron una variación positiva del 12,9%, el segundo mayor crecimiento de una comunidad, solo superada por Asturias y muy levemente.

«A la vista de los resultados, da la impresión de que se está produciendo un trasvase de servicios prestados a través de servidores dedicados hacia servidores compartidos y resulta probable que el precio, superior en el primer tipo de servicios, afecte en esta relación inversa».

Sobre el total de empresas de diez o más trabajadores de Castilla y León, las que adquirieron algún servicio de 'cloud computing' a través de Internet en 2017 representan el 19,37%. Un 4,9% por debajo de la media de España, lo que sitúa a las empresas de la región en el puesto número 10 en la clasificación autonómica.

Entre las empresas de menos de diez empleados, solo el 6,41% compraron algún servicio de nube en 2017, lo que representa una mejora del 3,43% que según el observatorio «no es suficiente, puesto que la tendencia en la utilización de las nuevas tecnologías es a tener los datos disponibles en todo momento, en cualquier lugar y a través de todos los canales disponibles, siendo este tipo de servicios la tendencia futura a la que deben sumarse las pequeñas empresas para ser más competitivas». Castilla y León ocupa el lugar número nueve en el orden de autonomías más competitivas por esta variable, el 1% por debajo de la media de España.

Atendiendo a la progresión de los últimos años, la conclusión del Ecova es que «no da la impresión de que en el futuro próximo se vaya a producir un incremento de esta tecnología en las pequeñas empresas, lo cual es contraproducente, ya que la disponibilidad de la información supone una ventaja competitiva».

Recorrido al alza

En cuanto a las empresas de más de diez trabajadores que en 2017 analizaron la información mediante técnicas de 'big data', supusieron el 8,95% (ligeramente por encima de la media española) y el 0,3% más que en 2016. «La comunidad se encuentra bien posicionada dentro del 'ranking' nacional, en el cuarto lugar, tan solo por detrás de Madrid, Cataluña y Galicia.

«El término 'big data' se puede afirmar que es relativamente reciente y debido al crecimiento exponencial que se produce en la creación, generación y almacenamiento de datos, la tendencia futura en Castilla y León no puede ser otra que la continuar creciendo», estiman los economistas, que destacan que la proporción de empresas que emplearon como fuente de datos sus propios sensores o dispositivos inteligentes en 2017 fue del 37,93%, el 6,38% más que en el ejercicio anterior y más del 10% por encima de la media española.

La proporción de empresas que emplearon como fuente de datos los generados por las redes sociales en 2017 se sitúa en el 37,14%, con fuerte retroceso respecto al año anterior, mientras que las que utilizaron sistemas de geolocalización a partir de terminales portátiles es del 60,8%, con alza anual del 16,8% y un 8,27% por encima de la media española.

Otras fuentes de datos fueron utilizadas por el 31,24%, con el 17,26% de crecimiento, lo que les situó el 6,6% por encima del promedio y otorga a la comunidad el segundo puesto de la lista, solo por detrás de Madrid.

 

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