«Posicionar la marca es muy importante y un canon y unos márgenes bajos, también»

Jaime Curiel, fundador de la firma textil Solera, en una de sus tiendas./HENAR SASTRE
Jaime Curiel, fundador de la firma textil Solera, en una de sus tiendas. / HENAR SASTRE

Con una treintena de tiendas por toda España Jaime Curiel, fundador de la firma textil Solera, acaba de dar el salto a México en su primera incursión internacional

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

¿Saben aquello de que en las crisis surgen oportunidades? Jaime Curiel y su socio crearon la marca de ropa Solera en noviembre de 2008, justo un mes después de la caída de Lehman Brothers y, con ella, de toda la economía mundial. Él tenía entonces 26 años. «Mucha gente ya no podía comprar Ralph Lauren y nosotros encontramos un hueco con un estilo de ropa que combina lo clásico con lo moderno y que apuesta por la calidad a un precio asequible», explica. A punto de cumplir su décimo aniversario, Solera tiene 31 tiendas de las que once son franquicias; está en Palencia, Zamora, Benavente, Burgos, Ávila, Andalucía, Extremadura, Cantabria, Galicia, Murcia, Canarias... y desde el año pasado, también en México.

Curiel conocía el sector del comercio por familia, en particular la alimentación y la zapatería, pero Solera supone un salto cualitativo y cuantitativo. Es una empresa con tiendas, con diseñadores, almacén, logística, departamento de contabilidad... en total cincuenta personas. «Creo que lo más importante que hemos conseguido, lo más difícil también, es posicionarnos con una imagen de marca -comenta-. En esta labor, haber franquiciado las tiendas ha sido de gran utilidad. Sacrificamos los márgenes y trabajamos con unos volúmenes pequeños, ajustados a la demanda de cada momento, además de que dentro del sector de la franquicia tenemos unos cánones muy bajos».

Con dos accésit en los Premios Nacionales de Comercio Interior, un galardón en el Certamen Empresario del Año de la Facultad de Comercio de la UVA y otro en el Best Franchise, Solera es ya una marca consolidada. «Hay mucho esfuerzo detrás, muchas desilusiones y mucho seguir adelante a base de optimismo. Pero ahora ya no tenemos que ir de feria en feria para vender la marca; ahora vienen a buscarnos -señala Curiel-. Estar en un aeropuerto y ver gente que viste ropa de Solera es todo un orgullo, la verdad».

El tránsito de la crisis a la recuperación económica no está siendo todo lo dulce que cabría esperar para un sector como el del pequeño comercio. En opinión de este empresario, «aparte de que el textil es un sector muy dependiente de la climatología, puede ser cierto que las ventas se han animado, pero el comercio se encuentra en un momento de cambio en el que el riesgo de cierre está igual de presente que siempre».

«Los hábitos de ahorro que trajo la crisis no se han ido, permanecen y no sé si pasarán. Las 'cadenitas' como Solera tenemos que apostar por una continua modernización si no queremos desaparecer. Cada año cierra el 10% de los clientes al por mayor que tenemos. En muy poco tiempo, el 8% o 10% de nuestra facturación ya viene de las ventas 'on line'». La apuesta por el negocio en la red es crucial para Curiel. No solo en lo que se refiere al comercio electrónico «mucho más rentable que en la tienda», sino en la vertiente de presencia en las redes sociales. «Son importantísimas -relata-; todos los días viene gente a las tiendas con una foto que han visto en Facebook, o en Instagram, en busca de tal o cual prenda».

-¿Un consejo para principiantes?

-Que no pierdan la ilusión y no desfallezcan. Todos nos equivocamos, lo importante es seguir trabajando. Cuando luchas por lo que es tuyo, los frutos acaban por llegar. Y que sean optimistas; si no, no duermes.

 

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