Gran Premio de Gran Bretaña

Vettel y Hamilton no dan su brazo a torcer

El Ferrari de Sebastian Vettel, rodando sobre el trazado de Silverstone. /Andrej Isakovic (Afp)
El Ferrari de Sebastian Vettel, rodando sobre el trazado de Silverstone. / Andrej Isakovic (Afp)

Los primeros clasificados del Mundial se reparten las dos sesiones de libres y prometen pelea para la 'pole' del sábado. Alonso y Sainz, con muchas dudas

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Lewis Hamilton, en los primeros, y Sebastian Vettel, en los segundos libres, fueron los grandes dominadores de la primera jornada de trabajo en el circuito de Silverstone, y nadie se atreve a poner a uno por encima del otro en la lista de favoritos. A priori debería ser el equipo Mercedes, y dentro de él el corredor local, quien se lleve el gato al agua tanto este sábado como el domingo, pero visto lo ocurrido en Austria, pocos son los que colocan de manera fehaciente al campeón del mundo como en gran candidato.

Y es que Ferrari prometerá batalla este fin de semana en casa del gran ídolo local. Los dos coches de la Scuderia llevan un nuevo fondo plano con el que pretenden ganar más puntos aerodinámicos respecto a sus rivales. Vettel y Räikkönen han dejado muy buenas sensaciones en unos libres en los que se probó por primera vez el nuevo asfalto que tanta guerra dio a todos.

Normalmente, cuando se reasfalta un circuito, el primer problema que se encuentran los corredores es que la superficie es demasiado lisa, porque aún no ha dado tiempo a que asiente bien la zona de la trazada. Sin embargo, en Silverstone ha ocurrido todo lo contrario. Los baches que estaban el año pasado se han cambiado por otros, y en palabras de Carlos Sainz tiene «tantos o más» que en temporadas anteriores. «Es una locura, esperaba un reasfaltado como el que hicieron mis amigos de Barcelona, que hicieron un trabajo increíble. Incluso demasiado, porque la pista actualmente es lisa como el hielo y tiene mucho agarre y ningún bache», decía el madrileño, que no pasó del undécimo mejor crono del día.

Alonso y el pique con Magnussen

Fernando Alonso tuvo una jornada un tanto movida. En los primeros libres, descartó hacer pruebas para esta carrera, ya que dedicaron la sesión a hacer ensayos de diferentes novedades aerodinámicas con las que pretenden paliar el ridículo rendimiento que han obtenido en las últimas carreras. No fue hasta que restaban poco más de diez minutos cuando realizó su primer paso por meta y marcó un crono, ya que antes había estado probando piezas como un nuevo alerón delantero (el mismo que llevó en Austria y que acabaron descartando).

Fue en los segundos libres cuando, con el morro anterior, Alonso marcó un buen sexto crono que le colocó como el primero del resto, toda vez que Max Verstappen no llegó a tener un tiempo porque se estrelló en la zona virada del circuito. Las dudas que hay en torno al rendimiento del McLaren son notables. La bomba que ha supuesto la salida de Eric Boullier del equipo y la consiguiente reestructuración del equipo hacen del GP de Gran Bretaña una carrera crítica para ver hasta qué punto pueden empezar con buen pie el nuevo camino.

Alonso también fue noticia por dos momentos clave, uno en cada sesión de entrenamientos. En la primera, acabó quejándose de la actitud de un piloto que ya se ha granjeado las críticas de muchos de sus compañeros de pista por su agresividad: Kevin Magnussen. El danés y el asturiano casi se tocan, pese a ser una sesión en la que no se jugaban nada, lo que hizo que los comisarios les llamaran a declarar. Aunque ni uno ni otro fueron sancionados, las declaraciones posteriores dejaron claro que no fue un acontecimiento cómodo para ninguno. Alonso fue especialmente crítico: «Yo estoy en una vuelta y él intenta tres veces demostrarme

su fuerza en la pista», explicaba el español ante los medios, antes de dirigir sus dardos hacia los jueces. «Los comisarios entendieron que no hacía falta penalizar, supongo que el que tuviese dos reprimendas echa para atrás cualquier penalización. Como en el fútbol cuando alguien tiene una amarilla que le perdonas cosas, pero bueno, las cosas son así en la F1, lo sabemos», se resignó.

Mucho más noble fue el pique que tuvo con Charles Leclerc. El monegasco está siendo la gran figura de los novatos de este año, y no se cortó a la hora de juguetear con todo un Fernando Alonso al final de los segundos entrenamientos libres. «Son situaciones que vives en carrera y muchas veces el coche se comporta diferente cuando estás en tráfico. Queríamos probar en tráfico como son nuestras limitaciones y con Charles (Leclerc) siempre es una batalla más tranquila, es un piloto con mucho talento e intentas disfrutar de ello», explicaba Alonso.

Leclerc, como Magnussen, serán dos de los rivales que Alonso se encontrará en pista, a priori, este domingo. No son los contrincantes esperados, pero tampoco lo es luchar sólo puntuar y así están las cosas en McLaren. Suficiente que han dejado atrás a los Williams, cuyo hundimiento es uno de los mayores fracasos de la historia reciente de la competición pero que no se están ganando tantas críticas porque no tuvieron la osadía de presumir que iban a estar peleando por los podios.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos