Atletismo

Una saga en torno al atletismo

Ángela, María, Carmen, Vicente, Miguel, Isaac y Pedro,la prole de Isaac Viciosa y Teresa Villa, posan en las pistas de Río Esgueva. /Gabriel Villamil
Ángela, María, Carmen, Vicente, Miguel, Isaac y Pedro,la prole de Isaac Viciosa y Teresa Villa, posan en las pistas de Río Esgueva. / Gabriel Villamil

Isaac Viciosa ha inculcado a su prolífica familia su pasión, que empieza a dar sus frutos con el joven Vicente en el Mundial Júnior

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

El 13 de septiembre de 2006, Isaac Viciosa (Cervatos de la Cueza, Palencia, 1969) anunció su retirada de la competición tras casi veinte años de brillante carrera deportiva culminada con el título europeo de los 5.000 metros en 1998 y el diploma olímpico por su sexto puesto en Atlanta 96. Ya entonces, casado con Teresa Villa, le acompañaban en sus últimas carreras su pequeña 'troupe' Micaela, Carmen, Vicente y Ángela, que después aumentaría con Pedro, María, Isaac y Miguel. Era el adiós de uno de los mejores deportistas de Castilla y León, pero a la vez el inicio de una auténtica familia numerosa que se ha convertido en una prolífica saga de atletas que comienzan a despuntar no solo a nivel local, provincial, regional o nacional sino también internacional con la participación de Vicente Viciosa en el Mundial de Cross que se disputará el próximo 30 de marzo en la localidad danesa de Aarhus.

Entrevista

Y es que, Isaac y Teresa decidieron formar una gran familia numerosa que, de forma natural ha seguido los pasos del ídolo deportivo familiar. «Teresa viene de una familia numerosa de ocho hermanos y nosotros éramos tres. A ella le encanta el ambiente familiar, las reuniones, el jaleo, que es lo que siempre ha vivido. A mí, a lo mejor ya no tanto», comenta entre risas Isaac Viciosa, que cumplirá a finales diciembre los 50 años.

«Me gustaría que alguno de ellos llegase a competir en unos Juegos Olímpicos», reconoce Isaac Viciosa

Una familia numerosa no es muy habitual en estos tiempos, pero una familia numerosa que se dedique de lleno al atletismo, menos aún. «Pues ha surgido de forma natural. Está claro que de pequeños me acompañaban a los entrenamientos, a algunas carreras, y ellos mismos entraron en las rutinas del atletismo desde muy jovencitos. Cuando a los diez o doce años pudieron elegir, se quedaron en este deporte. Recuerdo que Vicente quiso hacer fútbol, pero no superó las pruebas y regresó. Es un deporte fácil, sencillo, que no requiere excesivas complicaciones». De esta forma, cuenta con todo un repertorio de categorías, desde Micaela, que tan solo disputa ocasionalmente carreras populares, hasta el benjamín Miguel, pasando por Carmen (sub-23), Vicente (Júnior), Ángela (juvenil), Pedro (cadete), María (infantil) e Isaac (alevín).

Además, todos ellos están enfocados al semifondo y el fondo, como su padre. «En la Escuela Atletaria tenemos velocidad, medio fondo y fondo. Los niños practican todas las modalidades del atletismo en Primaria, pero en la escuela nos especializamos en las carreras. Sinceramente es mucho más sencillo, se puede practicar en más lugares y no requiere unas dotes técnicas determinadas, pero sí resistencia».

En este sentido, Isaac Viciosa precisa que en la escuela se atienen a las distancias olímpicas. «Ahora ha venido la moda de los retos y de hacer más complejas cualquier carrera. Parece que ya no vale el esfuerzo de superar tus marcas, ahora son retos en pruebas cada vez más inverosímiles».

Con ocho hijos –siete de ellos atletas y Micaela como practicante ocasional–, el sueño de Isaac Viciosa sería que alguno de sus vástagos llegase a unos Juegos Olímpicos. «Lo primero es intentar acudir a la selección nacional absoluta y como padre y entrenador el sueño son los Juegos Olímpicos. Sería el colofón a una saga».

Y para ello los Viciosa cuentan con todo a su favor, mentalidad, entorno, ambiente y por supuesto, cualidades. «Es como tener un Centro de Alto Rendimiento en casa porque vivimos pared con pared con las pistas de Río Esgueva, su padre es el entrenador, junto con Eladio Barredo, Carmen estudia Nutrición, tenemos el centro de fisioterapia, un abuelo médico....».

Todos son aún muy jóvenes, pero despuntan en sus respectivas categorías, algo que sirve de chanza en casa en cuanto alguno de ellos no consigue los objetivos deseados. Y es un sano pique entre ellos que su padre enseguida sentencia. «En las categorías menores uno puede destacar por mil y un factores, la cuestión es mantener esa progresión, ese nivel cuando llegas a la categoría absoluta», afirma Isaac, que reconoce que «hasta ahora Ángela es la que ha obtenido los mejores resultados con triunfos en carreras importantes , pero aún es juvenil y le queda un largo camino por recorrer. Sin embargo, Vicente, que no tuvo tan brillantes resultados en su periodo de formación, resulta que ha explotado este último año y se ha plantado en un Mundial júnior».

Y hablando de competiciones, acudir con toda la tropa a una carrera es poco menos que una cuestión de organización militar. «Es complicado el día a día porque cuando vamos a entrenar, luego hay que lavar la ropa, recogerla, etc. Algunos, a poco que se descuiden, se llevan al día siguiente la misma ropa sudada. Luego están las duchas, el aseo, las cenas, que ciertamente suelen ser bastante copiosas ya que todos suelen llegar tras los entrenamientos con un hambre canina. De todas formas, ahora es menos complicado porque los mayores ya controlan a los pequeños, y en las competiciones escalonamos los desplazamientos porque no todos compiten a la vez».

Y en eso de las comidas, también en la casa de los Viciosa hay un orden dentro de ese minicaos que suponen ocho hijos. «Generalmente controlamos el peso una vez al mes y ahí suele haber 'momentos complicados' si alguna o alguno se pasa, porque ello conlleva leves restricciones de las que se mofan los demás».

Isaac Viciosa creó, una vez retirado de la competición, el club Atletaria donde evidentemente sus hijos son los primeros en afiliarse. Actualmente cuenta con casi trescientos atletas de todas las categorías, si bien federados solo son 115. Y es que en el Atletaria, los atletas suelen permanecer hasta que alcanzan a la categoría absoluta, porque a partir de ahí Isaac entiende que si un atleta tiene cualidades puede fichar por un club más potente, que mejore sus condiciones, «aunque luego continúe preparándose en nuestro grupo de entrenamiento».

Pero el padre del clan de los Viciosa reconoce que «del atletismo actualmente no se puede vivir. En el club los chavales pagan unas cuotas, se cuenta con patrocinadores y subvenciones que permiten abonar unos honorarios a los entrenadores porque nadie trabaja por amor al arte pese a que haya que hacer muchas horas y haya esfuerzos que no tienen precio». De hecho, Isaac Viciosa aparte del club, tiene un Centro de Fisioterapia y algunas inversiones de su etapa de atleta con las que sacar adelante a tan numerosa prole. Y para todo ello cuenta con Teresa, su mujer, la heroína en la sombra capaz de aglutinar a su familia numerosa porque «le gusta el ambiente familiar, disfruta con las comidas con muchos comensales a la mesa». Teresa fue voluntaria olímpica en Barcelona-92 y disfruta más que con el atletismo con ver a sus hijos progresar y hacer lo que les gusta. Es quien está detrás de todo, para que todos ellos intenten estar siempre lo más adelante posible. Porque así es el atletismo, un deporte con el que se hace amigos, donde se entrena en grupo pero luego se compite individualmente, donde el esfuerzo tiene recompensa en el cronómetro, en el puesto y sobre todo en la satisfacción del trabajo bien hecho.

Pedro Viciosa Villa

Es el quinto en el escalafón. Nació el 11-6-2004 en Valladolid. Estudia 3º de la ESO, milita en la categoría cadete y le gustan los 3.000 metros. Entrena 7 horas semanales, sueña con ser olímpico y su afición es la papiroflexia. Para Pedro, el mejor es Vicente.

Miguel Viciosa Villa

Estudia 3º de Primaria y nació el 17-4-2011. Es benjamín y le gusta correr, saltar, lanzar peso y jugar al fútbol en el colegio. Su hobby es la lectura y se plantea ganar muchas medallas. No le importa que su padre sea su entrenador y Ángela, su preferida.

Ángela Viciosa Villa

Nació el 29-5-2002. Estudia 1º de Bachillerato de Ciencias de la Salud, es juvenil y hace fondo y medio fondo siete horas a la semana. Es la más laureada. Quiere seguir los pasos de su ídolo, su padre, y su afición es la familia. Para ella, la mejor es Carmen, que nunca se rinde.

Isaac Viciosa Villa

Con nueve años (22-6-2009), estudia 4º de Primaria y es alevín. Le gusta todo del atletismo y también jugar al fútbol en el cole. Patinar y leer son sus aficiones. Su objetivo es ganar medallas y le gusta entrenar con su padre. La mejor del clan, Ángela.

Vicente Viciosa

Lugar y fecha de nacimiento: 13 de junio de 2000. Estudios: Grado Superior de Animación en 2D y 3D.Categoría y especialidad: Junior y mediofondista, especialista en 3.000 metros obstáculos.Horas de entrenamiento semanales: Once horas.Un objetivo deportivo:Participar en unos Juegos Olímpicos.Un ídolo deportivo: Jakob Ingebrigtsen (Noruega).Una afición: El dibujo y el diseño digital. Quien es el mejor de los Viciosa: Ángela.

María Viciosa Villa

Nació el 3-10-2006, año de la retirada de su padre. Cursa 6º de Primaria, milita en la categoría infantil y hace 1.000 metros. Entrena 3 horas y disfruta con el deporte. Su hobby es pasear con su galga 'Waka-Waka' y opina que ella es la mejor de la familia.

Carmen Viciosa Villa

Nació en Valladolid el 24-1-1999. Estudia 2º de Nutrición y Dietética. Es sub-23, especialista en cross y en 3.000 obstáculos. Entrena 11 horas sema- nales y sueña ser olímpica. Su afición es la familia y el cine y reconoce que, hasta ahora, Ángela y Vicente han destacado más.