El 'Espacio Quini', embrujo de El Molinón

David Villa le regaló a Quini su camiseta de la selección española. /El Comercio
David Villa le regaló a Quini su camiseta de la selección española. / El Comercio

Luis Rubiales y Robert Moreno han inaugurado en la víspera del España-Islas Feroe un emblemático museo que repasa la trayectoria de un mito

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKOMadrid

Jornada de intensas emociones la de este sábado en Gijón, donde ya se saborea el homenaje que la selección española tributará mañana al mítico delantero Enrique Castro Quini, un símbolo del Sporting, del Barça y de la Roja, ejemplo de valores y deportividad para grandes y pequeños, compañeros y esos rivales a los que siempre respetó. Un infarto se le llevó antes de tiempo, tras derrotar por dos veces al cáncer, pero su sello permanece imborrable.

Este mediodía el presidente de la Federación Española de Fútbol Luis Rubiales, acompañado por el seleccionador nacional Robert Moreno; la alcaldesa de Gijón, Ana González, y el presidente del Sporting, Javier Fernández, estuvieron junto a la familia de Enrique Castro Quini en la inauguración del 'Espacio Quini' que, en los bajos de El Molinón, recoge toda su trayectoria.

Un holograma del propio Quini dando la bienvenida al que desde hoy es su museo es la primera impresión impactante que tendrán los visitantes que desde el lunes podrán acceder a este espacio formado por tres amplias salas. En la primera, ese holograma y una fotografía gigante del remate en escorzo realizado por Quini ante el Rayo Vallecano e inmortalizada por el fotógrafo Ubaldo Puche, que se ha convertido en icónica para los sportinguistas.

En la segunda, se hallan recuerdos de su trayectoria desde sus inicios en el Ensidesa, y sobresalen en un puesto de honor los siete trofeos Pichichi logrados por Quini a lo largo de su carrera. En la tercera, una pantalla gigante en la que se pueden ver buena parte de los goles que marcó así como un sinfín de camisetas dedicadas por los mejores jugadores, desde Leo Messi o Cristiano Ronaldo a David Villa.

No pudieron faltar a tan emotivo acto míticos compañeros del histórico Sporting como como Ablanedo II, Cundi, Churruca o Redondo o jugadores con los que coincidió también en el Sporting, ya no en el equipo, como Eloy, Giner, David Cano, Marcelino o Abelardo.

«Quini representó una personalidad que trasciende a lo futbolístico», enfatizó el presidente rojiblanco Javier Fernandez. Por su parte, Rubiales recordó, emocionado, su presencia en el funeral de Quini, que tuvo lugar en El Molinón, y aprovechó para entregar a la familia una reproducción del trofeo Quini a los valores en el deporte, cuya primera edición se entregaría por la noche a la Escuela de Fútbol de Mareo y a Juan Mata.

Un emocionado Falo Castro, hermano de Quini, intervino en nombre de la familia para agradecer desde la directiva del Sporting que puso en marcha este proyecto hasta el último de los trabajadores que lo ha llevado a cabo, la apertura de este espacio «por lo que suponía para él».

«Para cuatro días que vivimos no puedes vivirlos amargado», finalizó la alcaldesa de la ciudad, Ana González, rememorando una célebre frase del Brujo'. Y no se olvidó de brindar el «abrazo de todos los gijoneses a Luis Enrique en estos momentos difíciles». Como dijo Moreno, «Quini solo hay uno en la historia».