El fútbol aparca el debate

Abad centra desde su banda en un momento del partido frente al Santa Marta./Antonio de Torre
Abad centra desde su banda en un momento del partido frente al Santa Marta. / Antonio de Torre

La Gimnástica Segoviana, que firmó una primera media hora excelente, se impone sin problemas al Santa Marta

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Con la inevitable sombra de la posible conversión de la Gimnástica Segoviana en Sociedad Anónima Deportiva había cierta expectación por la respuesta de la afición en el partido. Y la tranquilidad y el respeto (como no podía ser de otra forma) fueron las notas dominantes, con un claro ganador en el referéndum de ayer. El fútbol. La primera media hora de la Segoviana, que supo estar al margen de estos últimos acontecimientos, fue de lo mejor que se ha visto en La Albuera. El buen juego, sobre todo en la primera parte, la victoria y los goles de Dani Arribas en la primera parte y de Iván sales ya al final, aparcaron el debate. Volverá, sin duda a tener su protagonismo en los próximos días, pero ayer los comentarios estaban centrados en la cuestión deportiva.

2 Gimnástica Segoviana

Christian, Adrián, Rubén, Rui, Viti, Manu, Dani Arribas (Domingo, min. 73), Asier Arranz, Javi Borrego, Dani Calleja (Iván Sales, min. 80) y Abad (Gómez, min. 63).

0 UD Santa Marta

Tomy, Montes, Lucas, Lolo, Tena (Pablo Negro, min. 83), Raúl, Mito, Óscar (Morante, min. 75), Lerma, Jorge y Martiña (Aarón, min. 62)

goles:
1-0, min. 6, Dani Arribas. 2-0, min. 93, Iván Sales.

Y el partido tenía sus atractivos, una Segoviana que se hace fuerte en La Albuera, que trata de no perder comba con las primeras posiciones («ya están aquí», que diría la niña protagonista de la película 'Poltergeist') frente a un rival peligroso, que comenzó fuerte la temporada, aunque ha perdido fuelle en estas últimas jornadas.

Salió con mucha decisión el conjunto gimnástico desde que se sacó el balón de centro. En esta ocasión, Manu González apostó por Javi Borrego como delantero centro, con Dani Arribas por la izquierda y Abad por la derecha. Y no habían pasado ni 15 segundos cuando el conjunto local dejó claras sus intenciones. Dani Calleja lo intentó desde muy lejos, viendo adelantado al portero visitante Tomy. Si ese lanzamiento coge portería es uno de los goles de la jornada. Fue una Segoviana dominadora, que tenía el dominio del balón.

La segunda ocasión fue a los cinco minutos, en un potente chut de Adrián, que salió desviado. Y a la tercera fue la vencida. Jugada de Abad que se internó por su banda y su centro, gran centro, lo remató Dani Arribas al fondo de la red. Era el minuto 6. De momento, el Santa Marta no daba señales; parecía incluso algo tímido y perezoso. Dani Abad estuvo muy activo en esos minutos; le hacía un traje a su marcador Lucas cada vez que encaraba.

En ese primer cuarto la Segoviana mandaba con mucha autoridad. La defensa del Santa Marta no daba a basto y su centro del campo asistía a un máster de Dani Calleja y Asier Arranz, con un fútbol combinativo y al primer toque. Precisamente lo iba a intentar Asier Arranz, pero su lanzamiento lo detuvo el guardameta Tomy. Lo más peligroso del Santa Marta en esta fase fue un balón en largo que tuvo que despejar el meta Christian fuera de su área.

Poco a poco, el Santa Marta fue asentando su juego, defensivo, fijando más las marcas, mientras la Segoviana se tomaba también un respiro. Javi Borrego tuvo otra ocasión a la media hora. Con el dominio claro que tuvo la Gimnástica, podía haberse ido al descanso con una clara ventaja en el marcador. Christian apenas dio trabajo a la lavandería del club. Sus guantes solo recogían el balón cuando tenía que sacar de portería; apenas se manchó la ropa. Esa primera parte fue un monólogo (propio de esos programas televisivos) y el 1-0 se antojaba escaso para la propuesta de la Segoviana. La segunda acción de peligro del Santa Marta fue poco antes del descanso, en el minuto 45, en el que forzó un saque de esquina sin consecuencias.

Y con ese 1-0 se llegó al descanso. Ya se sabe que no es un marcador para celebrarlo en el descanso, porque cualquier error podía condenar el partido, pero no había sufrido nada la Segoviana. Nada. Daba algo de vida al Santa Marta, pero poco más. El único susto estuvo en la grada. Las asistencias sanitarias tuvieron que atender en la grada a un aficionado que se encontró indispuesto y tuvo que ser trasladado al hospital. Bajó de la grada por su propio pie.

Eso sí, el que se llevó el susto nada más empezar la segunda parte, en los primeros segundos, fue la Segoviana. Salió más valiente y decidido el conjunto visitante, intentando presionar muy arriba al conjunto gimnástico. Nada que ver la puesta en escena del Santa Marta en los primeros 45 minutos; no hubo cambios, pero parecía un equipo muy diferente, aunque tampoco es que creara agobios a la defensa local (muy bien y solvente la pareja de centrales, Viti y Rui, que apenas dieron opciones a los puntas del rival, en particular a Lerma), ni a Christian.

Y con el paso de los minutos, la Segoviana recuperó el mando, si es que alguna vez lo había perdido. Manu González dio entrada a Gómez por Abad y en su primera intervención casi la prepara, forzando un saque de esquina, un saque de esquina que casi termina con un gol de Rui, que se había incorporado al remate. Ese segundo gol pudo llegar poco después en un gran lanzamiento de Calleja. Podía haber sido otro de los goles de la jornada, con un remate que salió rozando la escuadra tras una buena jugada colectiva. Que tuviera el partido controlado no quiere decir que se libre de algún que otro sobresalto, como el que se llevó en el minuto 90, de esos que hacen respirar aliviado cuando pasa la jugada, pero en la siguiente jugada pudo marcar Gómez. Ese segundo gol llegó tras una buena acción de Iván Sales (que había salido en la segunda parte sustituyendo a Dani Calleja y está aprovechando al máximo sus minutos) ya en el tiempo de descuento, poniendo un resultado de 2-0 que hacía más justicia a lo visto en La Albuera y otro partido más, el tercero, en el que la Segoviana no recibe ningún gol.