«Solo un milagro haría pensar que el club no va a desaparecer»

Buitre posa en el Parque del Reloj, en Nueva Segovia; en la pista juega uno de sus pupilos. /Antonio Tanaro
Buitre posa en el Parque del Reloj, en Nueva Segovia; en la pista juega uno de sus pupilos. / Antonio Tanaro

Buitre repasa sus cinco años en el Naturpellet Segovia, los efectos de los impagos y pide sinceridad total con la afición

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

Álvaro Barrera 'Buitre' es, a sus 26 años, el veterano de la plantilla más joven de Primera División. La misma que defenderá en las dos próximas semanas las opciones del Naturpellet Segovia de salvar la categoría mientras lleva tres meses sin cobrar y el club vive en una realidad «muy oscura». Muy satisfecho de estar a una hora de su casa, este madrileño encontró un hogar adoptivo cuando llegó en 2014. «Yo soy un tío muy familiar, cercano, muy de pueblo, como digo yo. A nivel deportivo, he vivido prácticamente todo. No puedo decir todo porque no ha terminado la temporada y yo tengo mucha confianza en que nos salvemos. Hay un sabor de momentos muy dulces y otros, lamentablemente, muy amargos».

–Ha vivido el inicio del proyecto, su fase más estable y la actual.

–Si hay que definir como están siendo estos cinco años, muy a nuestro pesar, ha sido decreciente. Llegó un momento en que parece que se atascó y va para abajo. Yo solo espero que se encuentren soluciones porque Segovia lo merece.

– ¿Cuál es ese punto en el que empieza a decrecer el proyecto?

–Como todo deporte, al final necesitas una base económica. La directiva que ha gestionado eso tendrá sus cuentas y, por lo que se va uno enterando poco a poco, el club no está bien. Nosotros nos ceñimos a jugar, firmamos un contrato y lo que se nos exige es que lo demos todo a pesar del resultado. Somos deportistas, no abogados o directivos. Por eso nos pagan, o nos deberían pagar.

–¿Desde cuándo ha habido problemas con los cobros?

–Ha habido problemas. En las temporadas que llevo yo, de una manera o de otra, hemos vivido como un club bastante humilde en ese sentido. Lo más crítico se está viviendo ahora, pero retrasos, esperar a que entrase dinero porque no había, no es el primero ni el segundo año que pasa.

–¿Con qué situaciones está teniendo que convivir la plantilla?

–Los problemas del día a día, por lo que pasa tu cabeza, o lo que sientes, lo sabe tu novia, familia o amigos. Son los que conviven contigo. Duele saber que tus padres lo están pasando mal por ver a un hijo en esa situación, que necesites pedirles dinero cuando su nivel económico no es nada desahogado. Y tengo 26 años. Tenemos un grupo magnífico y nos hemos compenetrado mucho, sobre todo en lo personal.

– ¿Qué hábitos ha cambiado estos meses?

–Afortunadamente, vivo con mi pareja, tenemos un sueldo y podemos tirar, muy justos. Tengo problemas con el alquiler y he retrasado pagos. Hay que pagar el coche, el aparato para la boca, la luz, el móvil... Lo único que pedimos son condiciones básicas. Las comidas no se me han cumplido desde el primer día de contrato y me deben un mes de cenas, igual que a otros compañeros.

–Iago Rodríguez dijo hace dos semanas que un grupo con más ego no habría aguantado esto. ¿Por qué ustedes sí?

–Lo hemos hablado mucho. Este año se ha formado una plantilla de gente más joven, a lo mejor más inexperta en este tipo de problemas. Más precaria, es obvio. Otro grupo no hubiese aguantado todo lo que estamos aguantando por el nivel de compromiso que tenemos con nosotros mismos. Es mirar a tu compañero, que ya es tu amigo, y tenderle el brazo. Ha sido una continua ayuda entre nosotros. Volver de un viaje llorando; un día consuelas al que llora y otro día lloras tú y te consuela él. Estar en tu casa, necesitar hablar con alguien y llamar a un compañero antes que a un familiar.

«Con todo, firmaba jugarnos la salvación en la última jornada»

Pese a las circunstancias, Buitre es autocrítico con el rendimiento deportivo. «Estamos ahí por nosotros. La situación obviamente influye, pero no queremos echar culpas a nadie. Con todo lo que se está viviendo, firmaba jugármelo en la última jornada con Valdepeñas porque quiere decir que tendremos opciones». El Naturpellet, a dos puntos de los manchegos, que marcan la salvación, recibe el sábado al Osasuna Magna antes del duelo directo del día 27.

El jugador agradece la actitud de la afición. «El otro día con Cartagena, que parecía que estábamos muertos, ya nos cantaban el 'Sí, se puede'. Es un ambiente de humildad, siempre han estado con los jugadores. Valoran mucho el esfuerzo, si lo das todo no estás obligado a ganar».

–¿Qué carga extra supone llevar el brazalete?

–Todo jugador sueña con ser capitán de un equipo de Primera División. Yo me siento súper arraigado aquí, me identifico mucho con la gente y cuando se me dio la oportunidad, no lo dudé. Y jamas pensé que me tocaría vivir esto. He tenido semanas horribles, las peores de mi vida, pero estoy madurando lo que nunca pensé que iba a madurar y me satisface luchar por mis compañeros. Si tengo que hundirme en un barco, prefiero hacerlo con gente que merece la pena.

– Si pudiera volver atrás, ¿sería capitán otra vez?

–Por supuesto, no tengo dudas.

–En un clima de tensión así, ¿cómo se entrena?

–Se han dado muchas situaciones. Un día vienes a entrenar después de ver una factura que te deja la cuenta en negativo porque llevas tres meses sin cobrar. O cualquier problema personal. Y vas penúltimo, así que todo se junta. Hay días que estamos en condiciones pésimas para entrenar.

–¿Qué plan transmite la nueva directiva?

–La realidad es muy negra, muy oscura. La gente se lo estará empezando a oler; hay muchas dudas, pero a la vez está claro. Alguien que sepa un poco cómo ha ido esto lo va a entender. A nivel deportivo, nos quedan dos jornadas y lo único que queremos es salvar al equipo.

– Si fuese patrocinador, ¿metería dinero en el club?

–¿Para destinar ese dinero a qué? Esa es la pregunta. Antes, me gustaría saber las cuentas.

¿Conoce el vestuario las cuentas?

–Prefiero ni conocerlas. Me centro en lo que tengo en mi contrato.

–¿Son partícipes de eventos como la fiesta del viernes o la marcha solidaria de este domingo [por ayer]?

–La fiesta es un acto programado por el club y se nos dijo que la gran mayoría de ese dinero iría destinado al sueldo de jugadores.

La afición pone de su parte en la marcha de apoyo al club

La afición segoviana del fútbol sala participó ayer en la macha de apoyo al Naturpellet Segovia, un acto con el que el club pretendía recaudar fondos para hacer frente a las deudas. El evento partió a las 10:00 horas del Mercado de La Albuera y terminó su recorrido en La Fuencisla. Contó con la presencia de jugadores y del cuerpo técnico.

– La plantilla descuenta el tiempo para que acabe la temporada. ¿Hay miedo a la incertidumbre?

–Tengo compañeros que cuando vienen a entrenar dicen:«Quedan 172 días». Al siguiente, 171. Llevan contando los días desde hace mucho. Incertidumbre, mucha. ¿Y luego qué? Ya pasó aquí . Ojalá no vuelva a pasar porque cuesta mucho volver ahí arriba, y yo lo he vivido en primera persona. Me dolería en el alma que no se aprenda de errores del pasado porque he cogido mucho cariño a la gente. Es difícil que con una temporada así te salgan buenas ofertas, pero siempre tendrás algo, aunque tengas que bajar a Segunda, Segunda B o dedicarte a otra cosa, porque esto es corto. Pero los jugadores estamos de paso. Los que viven esto todos los días, los que van a Perico con su bufanda, son los que realmente importan. Esta gente necesita explicaciones, es la que realmente tiene que saber la verdad.

–Como entrenador de la cantera, ¿qué mensaje da a los padres?

–Están preocupados, ellos quieren continuar con esto. Tener un equipo en Primera es un referente brutal para los niños, que quieran hacer deporte y estar ahí el día de mañana. Al final, han pagado una cuota y tienen que estar informados en todo momento. La mayoría de los niños llevan jugando juntos varios años, les gusta entrenar con sus amigos. Entiendo la incertidumbre, porque la hay. Todos estamos expectantes a ver qué va a pasar. Estamos tristes por cómo está aconteciendo todo, pero siempre hay esperanza. Algo te queda.

Decía respecto al futuro que «hay muchas dudas pero a la vez está claro». ¿El escenario más probable es la desaparición?

–No es que pensemos que va a desaparecer, sino, ¿qué te hace pensar que no va a desaparecer? Esa es la pregunta. A día de hoy, ¿qué hace pensar que el equipo se va a mantener el año que viene?

–¿Y qué respuesta da usted?

–Un milagro.