El Naturpellet recibe al Palma tras su semana más conflictiva

Raya pasa el balón ante Cartagena en el pabellón Pedro Delgado. /Antonio Tanarro
Raya pasa el balón ante Cartagena en el pabellón Pedro Delgado. / Antonio Tanarro

El club, con las heridas abiertas por los impagos a los jugadores, afronta otro duelo clave para pelear la salvación

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

Busca adjetivos el entrenador del Naturpellet Segovia, Diego Gacimartín, para etiquetar una semana irrepetible, con los jugadores hartos de los impagos y la directiva cuestionando su compromiso. Recurre a diferente, distinta, complicada. Un diagnóstico eufemístico para un equipo que tiene a cinco puntos la salvación con seis partidos por jugar. «El día a día es muy difícil. Llega el partido y se compite, se trabaja bien para intentar sacar los tres puntos, pero nuestra calidad de entrenamientos ha disminuido mucho desde el inicio de competición, una parte lógica porque el equipo sufre. Es difícil competir bien cuando durante la semana siempre pasa algo, no tenemos una semana tranquila desde la pretemporada. La victoria del otro día [ante Cartagena] cobra un valor mucho mayor que cualquier otra, porque es un milagro», explica el técnico. Este sábado (18:30) ante Palma en el Pedro Delgado, se busca otro.

El reto de Gacimartín es mayúsculo. ¿Cómo exprimir a una plantilla que no cobra? «Pues esa es la pregunta clave. Al final parece que estoy en tierra de nadie y estas situaciones me salpican a mí, por un lado y por otro. Unos tienen una opinión, otros tienen otra y Diego tiene que estar en el medio. Ya de por sí es difícil gestionar una plantilla cuando las cosas van bien, imagínate ahora. Yo puedo apretar a un jugador, le intento exigir, pero te toca contar hasta 10 igual que hacen ellos. Es mutuo. Ellos ceden igual que cedo yo. Tienes que intentar entenderte. Si no, mal vamos».

Por si la gestión del día a día no fuera suficiente, llega un rival que viene de ganar al Barcelona. Palma es quinto y Gacimartín habla de talentos como Matías Rosa, que lidera a un conjunto con grandes individualidades, vertical y excelso en la toma de decisiones de cara al último pase. «Es uno de los equipos llamados a ser la alternativa a los grandes», subraya el segoviano, que vio caer 5-0 a sus pupilos en el duelo de la primera vuelta.

Sin muchas alternativas para la convocatoria, Gacimartín sigue sin contar con Mordi, aún en proceso de recuperación por su esguince en el ligamento lateral interno de la rodilla, la misma lesión de Jorge Cárdaba. «Edu está trabajando con nosotros, como Monir, y completarán la convocatoria», apuntó el técnico.

Pese a que el cuerpo técnico estaba muy satisfecho con la evolución de Julio, una pieza fija en la disciplina del primer equipo desde la pretemporada, las estrecheces presupuestarias del club le han dejado sin opción a ficha y ha vuelto a la disciplina del Segosala. Si jugase un partido más debería tener una ficha en el equipo de Primera División, opción que no se plantea la directiva, y no podría seguir compitiendo en otras categorías inferiores. «Estábamos contentos con su trabajo, él también y era uno más en todos los sentidos, pero las circunstancias son las que son. No se puede tramitar más licencias. Decidimos que entrenara con el Tercera y pudiera jugar con él, porque si juega el décimo partido tampoco podría jugar en esa categoría» explica el técnico al hablar de un asunto que para nada es sobrevenido. «Hemos intentado hacer lo mejor para él, lo hemos estado hablando mucho tiempo, no es de ahora».

Menos de 24 horas después de que el Naturpellet tomara aire con un triunfo que debía ser balsámico ante Cartagena, el Valdepeñas daba un paso clave de cara a la salvación venciendo en Antequera y mantiene un colchón de ventaja de cinco puntos con los segovianos, penúltimos. El margen de error se reduce ante un equipo que va a más en la segunda vuelta y que recibirá al Naturpellet en la última jornada. «Parece que todo sigue igual, pero si no hubiéramos conseguido ganar, se habría abierto mucha más brecha. Tenemos que sacar cosas positivas de todo, ganar el próximo partido y esperar».

Gacimartín hace un llamamiento a la afición. Espero que la gente no tire la toalla, porque los que estamos dentro no la estamos tirando. Mucho de lo que estamos haciendo es por ellos; primero, por nosotros, pero también es por la gente. Creo que entienden la situación, el que no la entienda no es humano. Todos queremos lo mismo, que es ganar. Nosotros estamos aquí para trabajar y hacer las cosas lo mejor posible. Es imposible mantenerse al margen de todo lo que hay alrededor. No nos queda otra que esperar, no podemos hacer más».