El motor del Carramimbre suena bien, pero le faltan kilómetros

Kazadi controla el balón ante la defensa de Lin Yi, destacado en el Shenzen con 5 triples. /Mingueza
Kazadi controla el balón ante la defensa de Lin Yi, destacado en el Shenzen con 5 triples. / Mingueza

El equipo vallisoletano transmite buenas sensaciones en su presentación ante el Shenzen Leopards (101-104) y solo hinca la rodilla ante el recital del exNBA Jared Sullinger

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Sonar suena bien, pero todavía de memoria y a falta de kilómetros. Muchos kilómetros. Los que debe acumular por la provincia y asimilar en las dos próximas semanas, y precisamente los mismos que ha ido sumando su rival ayer, un Shenzhen Leopards que se presentó en Pisuerga con cinco partidos en sus piernas en tan solo dos semanas, además de unas cuantas lecciones a la espalda –solo ganó a Palencia y perdió con Estudiantes, Breogán, Bilbao y San Pablo Burgos–. Ese rodaje que demostró el equipo chino lo tiene pendiente el Carramimbre, todavía tierno pese a haber dejado buenas sensaciones y un amplio margen de mejora en el partido de presentación ante sus aficionados. El público se quedó sobre todo con el recital de un ex NBA como Jared Sullinger, capaz de anotar desde todas las posiciones y de dominar el tiempo y el partido a su antojo pese a estar notablemente pasado de peso, pero también abandonó el pabellón con algunos apuntes que mejoran sensiblemente lo que vieron hace un año en las mismas fechas. Siete caras nuevas que, puestas en orden, dotan a la plantilla de de un mayor equilibrio además de aportar muchos más recursos a Paco García. Empezando por los pequeños, Kazadi dejó una impronta de jugador con clase que aporta coherencia en cada una de sus acciones. Mike Torres, que ha llegado sobrecargado por el trabajo extra al que se ha sometido de verano, está aún varios puntos por debajo del nivel que debe alcanzar. En su caso, los kilómetros de más con los que ha llegado necesitan reposo para llegar al punto de forma necesario al primer partido de Liga –precisamente ante su exequipo, Leymar Coruña–.

Si nos vamos al perímetro, el aprobado alto se lo lleva Carlos Novas, un 'jugón' con mucha presencia en ataque que, sin embargo, debe ajustar y aportar mucho más atrás. El equipo se apoyó en él cuando peor lo estaba pasando en ataque y respondió de la mejor manera sin importarle echarse al equipo a la espalda. El mayor desequilibrio, sin embargo, se echó ayer más en falta en el juego interior, y se debe arreglar con más kilómetros para Adekoya y Aboubacar pero, sobre todo, para un Hayes que está llamado a sumar mucho más en uno y otro campo. Tenía razón el técnico cuando aseguró ya en rueda de prensa que sus números fueron más llamativos que sus lagunas –propio de jugador americano–. No tendrá lógicamente un exNBA enfrente todos los días, y esa es otra noticia que habla bien de la que debe ser su progresión natural en el equipo.

Aboubacar para en defensa a Muhao.
Aboubacar para en defensa a Muhao. / Mingueza

En realidad Sullinger le superó cuando y cómo quiso, pero como él con todos los 'pares' que le tocaron en suerte. Si el 'cinco' de los Leopards llegó a jugar en el TDGarden con la camiseta de los Celtics no fue por casualidad, y toda la apariencia de jugador de retirada que dio en la rueda de calentamiento se transformó poco después para ofrecer un auténtico recital, del que no escapó ni siquiera el público, que supo reconocer su calidad brindándole varias ovaciones y 'selfies' al término del partido. Como al Shenzen, también a él le costó entrar en partido (10-0, minuto 5), pero cuando entró, lo hizo por la puerta grande haciendo primero mejores a sus compañeros –muchos de ellos juniors que quedarán en la grada cuando empiece su competición–, y anotando desde todas las partes del campo (31 puntos, con 7/9 en tiros de campo y 3/5 triples), a lo que hay que sumar 15 rebotes para la nada despreciable cifra de 49 puntos de valoración.

Con su aportación y la de un Boynton más entonado cuando Sullinger se tomaba un respiro, el equipo chino le dio la vuelta al marcador con un parcial de 6-21 en apenas cuatro minutos (16-21) que poco a poco fue aumentando hasta lograr una máxima nada más iniciarse el tercer cuarto (47-63, minuto 24).

Un juego tan anárquico como imprevisible que consiguió contagiar por momentos al Carramimbre, en un partido tobogán que empezó a la carrera –sin defensas, como se estila en la competición china– y acabó en la línea de tres puntos, con Boynton devolviendo los golpes que le propinaba su rival. Los de Paco García llegarían al límite a tres minutos del final (92-92), pero por entonces ya jugaban en el alambre sin margen de error. Precisamente una pérdida de Hayes a un minuto del final (96-100) acabó con las ilusiones de estrenarse en Pisuerga con victoria.

101- Carramimbre CBC Valladolid: Alvarado (4), Gantt (14), Alex Reyes (3), Sergio de la Fuente (13), Bradley Hayes (15) –cinco inicial– Adekoya (3), Mike Torres, Kazadi (17), Dani Astilleros (3), Aboubacar (2), y Carlos Novas (27).

104- Shenzhen Leopards: Boynton (30), Muhao (2), Qüan (9), Zi Feng, Yi Luen –cinco inicial–, Sullinger (31), Lin Yi (15), Kai (7), Biao, Yu Feng (6), Xiang, y Chun (4).

Parciales: 18-21, 26-33 (44-54); 30-25 (74-79) y 27-25 (101-104).

 

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