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«La Feria de Enoturismo de Valladolid puede ser referente para Europa y para el mundo»

El empresario portugués Paulo Amorim. /Henar Sastre
El empresario portugués Paulo Amorim. / Henar Sastre

El empresario portugués Paulo Amorim es el embajador y encargado de internacionalizar la primera edición

Con más de 30 años de experiencia en los mercados internacionales del vino y la promoción del enoturismo en Portugal, donde fue el creador de Viniportugal, entidad que impulsó la marca Wines of Portugal en todo el mundo, el empresario portugués Paulo Amorim será el embajador de la Feria Internacional de Enoturismo, FINE (Wine Tourim Expo), cuya primera edición se celebrará los días 12 y 13 de febrero de 2020 en la Feria de Valladolid, dirigida a bodegas, territorios y colectivos profesionales implicados en el desarrollo del enoturismo. FINE nace con afán de continuidad y será de carácter anual. El objetivo, según subraya Paulo Amorim, es que se convierta en la feria más importante de enoturismo de Europa, ámbito en el que por el momento no existe ninguna de estas características. Precisamente, el empresario portugués tiene encomendada la internacionalización de FINE.

-Usted será el encargado de internacionalizar la nueva feria, ¿quién tiene que venir a Valladolid sí o sí?

-Para empezar las bodegas portuguesas porque están muy cerca. Se puede venir en coche desde cualquier punto de Portugal de forma cómoda y rápida. En Portugal hay muchísimas bodegas, pero no hay ninguna incongruencia más grande que la debilidad de su oferta de enoturismo. Por ejemplo, la zona de los Vinhos Verdes se encuentra muy cerca de Oporto, con terminal de cruceros, autopistas por todos los lados y la frontera terrestre con más movimiento del país, sin embargo hay una oferta enoturística limitadísima. En un estudio que han elaborado este año, de los 60 adheridos a la Ruta de los Vinhos Verdes, solo ocho han sido considerados excelentes y con actividad regular. Tiene un potencial enorme porque las bodegas entienden que el único camino para el futuro es invertir en enoturismo, pero al mismo tiempo admiten que están en una fase primaria, tienen mucho que aprender y colaborar con otros. Por eso, la FINE Valladolid va ser una ocasión fantástica para mostrarse internacionalmente.

-¿Quién más tienen que acudir?

­-También los franceses porque están muy cerca, junto a alemanes, italianos, suizos, austriacos, todos ellos pueden venir a Valladolid en coche sin problemas. Les sale más barato porque pueden traer las muestras de vinos en el coche. Además, estuve en Moldavia hace pocos días y comprobé que hay un enorme interés por el enoturismo por parte de las bodegas de Europa del Este y son muchísimos países: Rumanía, Croacia, Georgia, Macedonia, Eslovaquia, Montenegro, Servia, República Checa, Eslovenia, Hungría, Bulgaria, Ucrania, Grecia, Bulgaria, etcétera. No están tan lejos de España y están invirtiendo mucho en enoturismo.

-Entiendo entonces que Valladolid, si se hacen bien las cosas, podría convertirse, al menos, en la capital europea del enoturismo.

-Sí, porque hay otros países en otros continentes que les puede interesar venir a FINE, como Chile, Argentina, México, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda, California, Canadá, pero también Israel y Líbano. Si conseguimos que todos ellos vengan a la primera edición, no sé si como expositores pero sí como visitantes, será importante para el futuro de la feria. Además, creo que la fecha, febrero, es muy bueno porque es un mes antes de que empiece el boom de ferias importantes de vinos, que va de marzo a junio, como Prowein (Alemania), Vinexpo (Burdeos, Francia), Vinitaly (Italia), etc. Creo que ha sido un acto de coraje y de valentía por parte de Valladolid poner en marcha este proyecto, que será el primero, casi en el mundo, en Europa, desde luego. Creo que hay una feria de enoturismo en Estados Unidos, nada especial. La feria que se va a celebrar en Valladolid es muy interesante porque va a marcar un territorio.

«Esta feria es importante porque el vino solo lo puede beber el adulto, pero en el enoturismo puede participar tosda la familia» Paulo Amorim

-Realmente, ¿no existe una feria internacional de enoturismo en Europa?

-No, no existe. Esta feria es importante, desde mi punto de vista, porque el vino está un poco limitado porque, como es lógico, solo lo pueden beber los adultos, pero con el enoturismo puedes ir con toda la familia, y mientras los adultos participan en catas, los niños pueden participar en experiencias en el viñedo, con las cepas y con las uvas, y probar el mosto sin alcohol. Después pueden comer todos juntos. De esa manera, toda la familia puede participar en la experiencia. Conozco algunos ejemplos de bodegas en Australia y en el sur de Francia, como hay tanta competencia internacional y es tan difícil vender vino, donde han empezado con el enoturismo, han consolidado primero el enoturismo y después por el vino, en un viaje contrario de como era la tradición.

-¿Qué sectores son claves para que la feria sea un éxito?

-Los operadores internacionales, las agencias de viaje, las plataformas digitales de reservas, las rutas de enoturismo, todos lo que te pueden traer visitantes. Eso es la parte más fácil, lo más difícil es atraer a las bodegas porque es la primera vez y no hay tradición. La gente le gusta ver qué pasa en la primera edición sin arriesgarse y, después, si sale bien, vendrán a la segunda. En cualquier caso, tenemos casi un año para explicar al sector en qué consiste y creo que está todo listo para hacerlo.

-¿Hay presiones de número de expositores y visitantes?

-Alberto Alonso, el director general de la Feria de Valladolid, ha hablado de 40 bodegas y creo que es un poco modesto el número. Confío que solo entre Portugal y España se supere ese número.

«Si las grandes bodegas están en la feria, otras se animarán» Paulo Amorim

-¿Conoce algo del enoturismo de Castilla y León?

-Esta región está más preparada, viajé a la milla de oro de la Ribera del Duero cuando vine en noviembre a la Feria Internacional de Turismo (Intur) y visité Aalto. Este sábado voy a Abadía Retuerta y Pago de Carra ovejas, quizás si me da tiempo a Protos y Matarromera. Sé que los vinos también tienen un alto nivel, porque son vinos de calidad con un precio elevado, un precio medio más alto que en otras zonas, como Rioja.

-¿Considera entonces que Castilla y León tiene potencial?

-Alberto Alonso ha conseguido el apoyo de un grupo de bodegas que van a ayudar a afianzar la feria, como Protos, Matarromera, Yllera, Abadía Retuerta, etc. Si las grandes bodegas están en la feria, otras se animarán.

«Hablamos con el Gobierno y se creó una tasa para financiar el proyecto Wine of Portugal»

-Fue el impulsor de Wine of Portugal, ¿es necesario tener una marca nacional para que nos conozcan en el resto del mundo?

-Sí, para nosotros fue muy importante. No teníamos muchas balas y, además, disparábamos en todas las direcciones. Durante muchos años hicimos eso sin obtener muchos resultados. Hace unos años me fui a Cambridge (Massachuset, Estados Unidos) para hablar con el consultor más importante del mundo, Michel Porter, y le pague un montón de dinero para hacer un estudio, que se convirtió en el primer plan de 'márquetin' de las bodegas. Hablamos con el Gobierno y se creo una tasa que sirvió para financiar el proyecto. Costó unos años, al principio la gente desconfiaba de ello, pero veinte años después están casi todas las bodegas detrás de Wine of Portugal. Ahora intentamos disparar muchas balas en la misma dirección y durante varios años seguidos. Antes se iba a un mercado, al año siguiente a otro, y no se consolidaban las ventas en los países. Somos un país pequeño pero tenemos una estrategia para llegar a los mil millones de euros en exportaciones en unos años. Nadie sabía que iba a haber una recesión de diez años, que ha dejado Portugal prácticamente muerto, estamos en este momento en 850.000 euros en exportaciones. No producimos mucho vino, así que creo que la estrategia tiene que ser vender mejor y más caro, y proyectar mejor la marca. La calidad está confirmada por los premios.

-Portugal ha apostado por la calidad en el turismo de una forma que es envidiable.

-Sí, en los últimos años ha habido un boom del turismo en Portugal, que es bueno para la imagen de los vinos.

-¿El Douro y el Duero deberían caminar juntos a la hora de promocionar su enoturismo?

-Sí, creo en eso, estoy a favor de que trabajemos juntos. Somos una aldea global, creo que hay sinergias suficientes. Hubo un proyecto, Douro-Duero, pero se murió porque la persona que lo llevaba no continuaba.

-¿Puede ser un buen momento para resucitarlo?

-Sí, los productores del Douro están convencidos de que los mejores vinos son los portugueses y en España, en el Duero, pensará lo mismo. Creo que tienen que compartir y catar los vinos de unos y de otros. Sé que es difícil porque siempre hay mucho que hacer y es complicado sacar tiempo para mirar al jardín del vecino. Me estás dando una idea para resucitar ese proyecto de Douro-Duero dentro de FINE. Sería muy interesante.